NOTAS SOBRE “EL HOMBRE MEDIOCRE” DE JOSÉ INGENIEROS.
Por Guillermo R. Gagliardi.
- “El Ideal es un gesto del espíritu hacia alguna perfección”.
- Un Idealista es un ser que anhela la Perfección.
- Lo único malo es carecer de Ideales y esclavizarse a las contingencias de la vida práctica inmediata, renunciando a la posibilidad de la Perfección Moral.
- Es propia de gentes primitivas toda Moral cimentada en supersticiones y dogmatismos. Y es contraria a todo Idealismo.
- La Mediocridad es una incapacidad de Ideales.
- Los Idealistas son hombres predispuestos a emanciparse de su rebaño, buscando alguna Perfección más allá de lo actual.
- Sin Ideales sería inconcebible el Progreso.
- Los Idealistas son la parte viva y dinámica de la Humanidad.
- Del equilibrio entre la Inspiración y la Sabiduría nace el Genio.
- Los Idealistas son forzosamente inquietos, como todo lo que vive, como la vida misma.
- Y sólo es Juventud la sana e iluminada, la que mira al frente.
- Los idealistas románticos son ingenuos y sensibles, fáciles de conmoverse, accesibles al entusiasmo y a la ternura.
- Toda brega por un Ideal es santa, aunque sea ilusorio el resultado; que es loable seguir su temperamento y pensar con el corazón, si ello contribuirá a crear una personalidad firme; que todo germen de romanticismo debe alentarse, para enguirnaldar de aurora la única primavera que no vuelve jamás.
- Para concebir una Perfección se requiere cierto Nivel Ético y es indispensable alguna Educación Intelectual.
- Nuestra vida no es digna de ser vivida sino cuando la ennoblece algún Ideal. Las existencias vegetativas no tienen biografía: en la historia de su sociedad sólo vive el que deja rastros en las cosas o en los espíritus.
- Todos los hombres de Personalidad firme y de mente Creadora, son hostiles a la Mediocridad.
- El hombre vale por su Saber. La Cultura es la más honda fuente de la Virtud.
- El Genio se mueve en su órbita propia, sin esperar sanciones ficticias de orden político, académico o mundano, se revela por la Perennidad de su Irradiación, como si fuera su vida un perpetuo amanecer.
- Los nobles ingenios sólo confían en sí mismos, luchan, salvan los obstáculos, se imponen. Sus caminos son propiamente suyos.
- El hipócrita sólo piensa en sí mismo, y esa es su pobreza suprema. No sienten la raza, la patria, la clase, la familia, ni la amistad, aunque saben mentirlas para explotarlas mejor. El pudor de los hipócritas es la peluca de su calvicie moral.
- Sólo es Virtuoso el que anhela ser Mejor.
- El primer germen de perfección Moral se manifiesta en una decidida preferencia por el Bien. La bondad es el primer esfuerzo hacia la Virtud. El Hombre Bueno lleva en sí una partícula de Santidad.
- La Moralidad es tan importante como la Inteligencia en la composición global del Carácter. Los más grandes espíritus son los que asocian las luces del intelecto con las magnificencias del corazón
- Una elevada Inteligencia es siempre propicia al Talento Moral y éste es la condición misma de la Virtud.
- Ser Alguien es Creer intensamente.
- Los caracteres excelentes son indomesticables: tienen su norte puesto en su Ideal.
- El orgullo es una arrogancia originaria, por nobles motivos, y quiere aquilatar el mérito.
- El Yo es el órgano propio de la originalidad: absoluta en el Genio.
- El que aspira a parecer, renuncia a Ser.
- La envidia es el rubor de la mejilla sonoramente abofeteada por la gloria ajena.
- Cualquier resplandor irrita los ojos enfermos.
- Envidiar es una forma aberrante de rendir homenaje a la Superioridad.
- El talento –en todas sus formas intelectuales y morales: como Dignidad, como Carácter, como Energía- es el tesoro más envidiado entre los hombres.
- No ser envidiado es una garantía inequívoca de Mediocridad.
- La juventud es un don de vida intensa, expresiva y optimista.