miércoles, 09 de diciembre de 2009

                        OTRAS  NOTAS  SOBRE ÉTICA MÉDICA.-

 

                                                                       Por Guillermo R. Gagliardi.

 

 

 

1.-   PERSONA Y  PROFESIÓN, VALOR Y CULTURA MORAL.-

 

 

  • Sigo a Octavio N. Derisi ( teólogo, escritor, Arzobispo, 1907-2002) en su “Cultura y Humanismo Cristiano” (UCA, 1986). Cap. “La segunda dimensión de la persona: la moral”, p. 37-41 y  “Valor y Cultura Morales”, p. 127-130.

 

Doble dimensión Ética de la Persona Humana:

                          

a)      Teórica: el juicio de la Inteligencia formula la Norma.

b)      Práctica: la decisión libre de la Voluntad.

 

      Triple  aspecto de la Vida Espiritual:

 

a)      Contemplar  (Inteligencia).

b)      Obrar (Moral).

c)      Hacer (técnico-artístico).

 

  • Toda Formación Integral  debe abarcar los tres sectores:

 

                                   A.- una visión Metafísica de la realidad del hombre y Dios,

                                   B.- una Normativa de vida,

                                   C.- una ordenación ética, y

                                   D.-  un Aprendizaje y capacitación  en Ciencia, Filosofía y

                                          Técnica.

 

Antes que Profesional   se debe ser Hombre Pleno, con vigor moral y desarrollo armónico, no unilateral, excluyentemente empírico y ciego, enciclopedista, limitado.

 

Prepararse para la Profesión y para la Vida.

Los tres sectores de la Cultura Humana han de estar subordinados y jerárquicos.

 

Un Humanismo auténtico se constituye por el cultivo de las Ciencias, la Filosofía Moral y el Arte y la Técnica, culminando en la Religión: fundamento onto y teocéntrico.

 

Por el  camino de la Verdad, la Bondad y la Belleza, el Hombre alcanza su Perfección Infinita, aspirando al Ser Trascendente de Dios.         

 

La gran Misión de la Cultura actual es integrar y subordinar los valores y culturas científicos, técnicos y artísticos al Bien o Valor Moral, el Bien del Hombre como Hombre.

 

Da Sentido y ordena a todo otro aspecto cultural, le confiere sentido de Perfeccionamiento humano, de servicio del Hombre.

 

Acrecienta y Perfecciona su Ser y el de las cosas, el Bien de él y del Mundo.

 

Hoy asistimos a una Declinación del Hombre y la Cultura,  debido a su enajenación  por los  Bienes Materiales, por la pérdida de su Ser y del Ser: su Deshumanización, que es urgente revertir…

 

 

2.- EUTANASIA.-

 

 

 Etimología:  ευ  (bien, buena), Өάνατος (muerte),

 

  • El “despenar”: eutanasia criolla. En el ámbito del “Río de la Plata. Apresurar la muerte de una persona o animal herido o gravemente enfermo. Fue acto muy frecuente durante las guerras. Los heridos abandonados en los campos de batalla eran degollados o ‘despenados’ a cuchillo, generalmente a petición de ellos mismos” (Diccionario Espasa-Calpe).

 

Hipócrates de Cos (460 a. C. – 370 a. C.):

“no daré, quienquiera que me lo pida, una droga homicida, ni tomaré       la iniciativa de formular una sugestión tal”.

 

“Biblia”. Tablas Mosaicas: “No matarás”.

 

Galeno  de Pérgamo (130-200):

“La oportunidad es el alma de la Medicina”. Depende de la conciencia del profesional.

 

Platón (427-347 a. C.):

“en cuanto a los que no sean sanos de cuerpo se los dejará morir” (“República”, Libro III.

 

Cristianismo: mayor sensibilidad que en el Mundo Pagano; Sentido Sagrado y respeto absoluto de la Persona Humana.

 

Tomás Moro (1478-1535):

“Si la enfermedad no sólo es incurable, sino plena de dolores agudos y angustias continuas, los curas y los magistrados deben ser los primeros en exhortar a los desdichados para que se decidan a morir. Les muestran cómo, al no ser ya útiles en este mundo, están equivocados al prolongar una vida pestilente y dolorosa, que para ellos mismos es gravosa y los vuelve insoportables a los otros”  (“Utopía”, 1516).

 

 

 

Francis Bacon (1561-1626):

“La función del médico es devolver la salud y aliviar las penas y dolores, y no sólo  cuando ese alivio puede conducir a la curación, sino cuando puede servir para procurar una muerte calma y fácil”.

 

Es deber del Profesional de la Salud atenuar en toda la medida de sus posibilidades técnicas, las angustias y las ansias de la agonía, cuando éstas existen.

En estas circunstancias, el temor a que la muerte intervenga en el curso de su atención, no debe inhibir sus iniciativas terapéuticas, pero sin embargo no puede considerar lícito el hecho de provocarla deliberadamente.

 

  • Eutanasia:  a) activa ( “suicidio&rdquoGuiño,

b)      pasiva ( autorización del  médico, y de los parientes)

 

c) positiva (empleo intencional de medios encaminados directamente a causar la muerte del paciente).

d) negativa (omisión planificada de los cuidados que prolongarían su vida). “occisión por compasión”.

 

Misión de la Medicina:  ¿prolongar? O ¿mejorar? La calidad de la Vida Humana.

 

El Hombre está obligado a cuidar su vida con todos los medios ordinarios a su disposición. Pero no es dueño de ponerle fin.

 

No hay razón alguna –desde el punto de vista de la Iglesia y de la Moral Cristiana- que pueda justificarla: ni la mal entendida piedad para con el enfermo, ni las exigencias de los familiares, que quieran ahorrarse el espectáculo de la muerte penosa de un ser querido, ni el saneamiento de la raza con la supresión de sujetos enfermos o tarados, ni la carga  económica que para la sociedad representan esos enfermos…

 

  • Eugenesia: “Ciencia que tiene por objeto el estudio teórico y práctico de los medios capaces de proteger, acrecer y perfeccionar a los individuos más robustos y mejor dotados de las razas humanas” =

 

                                   a) positiva (prevenir una raza sana y normal)

                                   b) negativa (eliminar raza deformante).

 

Para la Filosofía Humanista y Cristiana:  siempre hay una “Esperanza”. Definitivamente, sólo Dios decide sobre la Vida y la Muerte.

 

Eugenio Pucciarelli (médico, filósofo argentino, 1907-1995):

 “Pero sólo en la seguridad de que no hay esperanzas de mejoría y que los sufrimientos son intolerables para el paciente y mortificantes para su grupo familiar puede aceptarse –con las debidas cautelas- la responsabilidad de segar el curso de una vida”.

 

3.-  DOS TEXTOS DE ÉTICA MÉDICA:

 

  •  I). “Oración para quitar un vendaje sin dolor (en el ‘Papiro Ebers’, 1500 a. C., egipcio)=

 

“Liberado fue el que lo fue por Isis. Horus fue liberado por Isis del mal que le infligió su hermano Seth…¡Oh, Isis!, gran hechicera, libérame, líbrame de toda cosa mala, nociva, roja, del mal causado por un dios, del mal causado por una diosa, (líbrame) de un muerto, de una muerta, de un enemigo, de una enemiga, que quieren perjudicarme, libérame como tú te libraste, como tú fuiste liberada (por el nacimiento) de tu hijo Horus.  Y puesto que he entrado en el fuego y he salido del agua, no caeré en la trampa de este día. He dicho (la fórmula) y héme aquí de nuevo joven y fresco”.

 

 

 

Anexo:  Un  texto  histórico-médico, del “Papiro Ebers”=

 

      “Principio del secreto del médico: conocimiento de la marcha del corazón (fisiología) y conocimiento del corazón (anatomía). Hay vasos en él (que van) a todo miembro. En cuanto a aquello (sobre lo cual) todo médico o todo sacerdote de Sekhmet o todo mago pone sus dedos, (sea) sobre la cabeza, o sobre la nuca, o sobre las manos, o sobre el corazón mismo, o sobre los dos brazos, o sobre las dos piernas, o (sobre una parte) cualquiera, siente algo del corazón, pues los vasos de éste (van) a cada uno de los miembros, y a esto se debe que el corazón hable en los vasos de cada miembro”.

 

El corazón era considerado el centro motor y director que, por medio de los vasos (venas, arterias, uréter, conducto lacrimal, canal deferente), distribuía  la energía y aseguraba en todos sus detalles la marcha regular de la máquina humana.

 

 

  • II). “Juramento y Plegaria de Maimónides” (médico, rabino y  filósofo judío, 1135-1204)=

 

 

“La Providencia Eterna me ha designado para que vigile la vida y la salud de Tus criaturas. Que el  amor a mi arte actúen en mí en todos los momentos; que ni la avaricia, ni la ruindad, ni la sed de gloria o de una gran reputación enturbien mi alma, pues los enemigos de la Verdad y de la Filantropía pueden fácilmente hacer que me olvide de mi alta meta de hacer bien a Tus criaturas.

Que yo no vea en el paciente más que un prójimo aquejado de dolor. Que me sean concedidos  fuerza, tiempo y oportunidad para ir corrigiendo lo que ya he adquirido, con objeto de ir extendiendo siempre sus dominios; porque el conocimiento es inmenso y el espíritu del hombre se puede extender infinitamente para enriquecerse a diario con nuevas adquisiciones. Hoy puede descubrir sus errores de ayer y mañana puede obtener una nueva luz sobre lo que hoy se cree seguro.

¡Oh Dios!. Me has encargado que vigile la vida y la muerte de Tus criaturas, y aquí estoy yo para cumplir mi obligación”.

 

 

 

 

 

 

 


Publicado por Desconocido @ 15:19
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