OTRAS NOTAS SOBRE ÉTICA MÉDICA.-
Por Guillermo R. Gagliardi.
1.- PERSONA Y PROFESIÓN, VALOR Y CULTURA MORAL.-
Doble dimensión Ética de la Persona Humana:
a) Teórica: el juicio de la Inteligencia formula la Norma.
b) Práctica: la decisión libre de la Voluntad.
Triple aspecto de la Vida Espiritual:
a) Contemplar (Inteligencia).
b) Obrar (Moral).
c) Hacer (técnico-artístico).
A.- una visión Metafísica de la realidad del hombre y Dios,
B.- una Normativa de vida,
C.- una ordenación ética, y
D.- un Aprendizaje y capacitación en Ciencia, Filosofía y
Técnica.
Antes que Profesional se debe ser Hombre Pleno, con vigor moral y desarrollo armónico, no unilateral, excluyentemente empírico y ciego, enciclopedista, limitado.
Prepararse para la Profesión y para la Vida.
Los tres sectores de la Cultura Humana han de estar subordinados y jerárquicos.
Un Humanismo auténtico se constituye por el cultivo de las Ciencias, la Filosofía Moral y el Arte y la Técnica, culminando en la Religión: fundamento onto y teocéntrico.
Por el camino de la Verdad, la Bondad y la Belleza, el Hombre alcanza su Perfección Infinita, aspirando al Ser Trascendente de Dios.
La gran Misión de la Cultura actual es integrar y subordinar los valores y culturas científicos, técnicos y artísticos al Bien o Valor Moral, el Bien del Hombre como Hombre.
Da Sentido y ordena a todo otro aspecto cultural, le confiere sentido de Perfeccionamiento humano, de servicio del Hombre.
Acrecienta y Perfecciona su Ser y el de las cosas, el Bien de él y del Mundo.
Hoy asistimos a una Declinación del Hombre y la Cultura, debido a su enajenación por los Bienes Materiales, por la pérdida de su Ser y del Ser: su Deshumanización, que es urgente revertir…
2.- EUTANASIA.-
Etimología: ευ (bien, buena), Өάνατος (muerte),
Hipócrates de Cos (460 a. C. – 370 a. C.):
“no daré, quienquiera que me lo pida, una droga homicida, ni tomaré la iniciativa de formular una sugestión tal”.
“Biblia”. Tablas Mosaicas: “No matarás”.
Galeno de Pérgamo (130-200):
“La oportunidad es el alma de la Medicina”. Depende de la conciencia del profesional.
Platón (427-347 a. C.):
“en cuanto a los que no sean sanos de cuerpo se los dejará morir” (“República”, Libro III.
Cristianismo: mayor sensibilidad que en el Mundo Pagano; Sentido Sagrado y respeto absoluto de la Persona Humana.
Tomás Moro (1478-1535):
“Si la enfermedad no sólo es incurable, sino plena de dolores agudos y angustias continuas, los curas y los magistrados deben ser los primeros en exhortar a los desdichados para que se decidan a morir. Les muestran cómo, al no ser ya útiles en este mundo, están equivocados al prolongar una vida pestilente y dolorosa, que para ellos mismos es gravosa y los vuelve insoportables a los otros” (“Utopía”, 1516).
Francis Bacon (1561-1626):
“La función del médico es devolver la salud y aliviar las penas y dolores, y no sólo cuando ese alivio puede conducir a la curación, sino cuando puede servir para procurar una muerte calma y fácil”.
Es deber del Profesional de la Salud atenuar en toda la medida de sus posibilidades técnicas, las angustias y las ansias de la agonía, cuando éstas existen.
En estas circunstancias, el temor a que la muerte intervenga en el curso de su atención, no debe inhibir sus iniciativas terapéuticas, pero sin embargo no puede considerar lícito el hecho de provocarla deliberadamente.
,b) pasiva ( autorización del médico, y de los parientes)
c) positiva (empleo intencional de medios encaminados directamente a causar la muerte del paciente).
d) negativa (omisión planificada de los cuidados que prolongarían su vida). “occisión por compasión”.
Misión de la Medicina: ¿prolongar? O ¿mejorar? La calidad de la Vida Humana.
El Hombre está obligado a cuidar su vida con todos los medios ordinarios a su disposición. Pero no es dueño de ponerle fin.
No hay razón alguna –desde el punto de vista de la Iglesia y de la Moral Cristiana- que pueda justificarla: ni la mal entendida piedad para con el enfermo, ni las exigencias de los familiares, que quieran ahorrarse el espectáculo de la muerte penosa de un ser querido, ni el saneamiento de la raza con la supresión de sujetos enfermos o tarados, ni la carga económica que para la sociedad representan esos enfermos…
a) positiva (prevenir una raza sana y normal)
b) negativa (eliminar raza deformante).
Para la Filosofía Humanista y Cristiana: siempre hay una “Esperanza”. Definitivamente, sólo Dios decide sobre la Vida y la Muerte.
Eugenio Pucciarelli (médico, filósofo argentino, 1907-1995):
“Pero sólo en la seguridad de que no hay esperanzas de mejoría y que los sufrimientos son intolerables para el paciente y mortificantes para su grupo familiar puede aceptarse –con las debidas cautelas- la responsabilidad de segar el curso de una vida”.
3.- DOS TEXTOS DE ÉTICA MÉDICA:
“Liberado fue el que lo fue por Isis. Horus fue liberado por Isis del mal que le infligió su hermano Seth…¡Oh, Isis!, gran hechicera, libérame, líbrame de toda cosa mala, nociva, roja, del mal causado por un dios, del mal causado por una diosa, (líbrame) de un muerto, de una muerta, de un enemigo, de una enemiga, que quieren perjudicarme, libérame como tú te libraste, como tú fuiste liberada (por el nacimiento) de tu hijo Horus. Y puesto que he entrado en el fuego y he salido del agua, no caeré en la trampa de este día. He dicho (la fórmula) y héme aquí de nuevo joven y fresco”.
Anexo: Un texto histórico-médico, del “Papiro Ebers”=
“Principio del secreto del médico: conocimiento de la marcha del corazón (fisiología) y conocimiento del corazón (anatomía). Hay vasos en él (que van) a todo miembro. En cuanto a aquello (sobre lo cual) todo médico o todo sacerdote de Sekhmet o todo mago pone sus dedos, (sea) sobre la cabeza, o sobre la nuca, o sobre las manos, o sobre el corazón mismo, o sobre los dos brazos, o sobre las dos piernas, o (sobre una parte) cualquiera, siente algo del corazón, pues los vasos de éste (van) a cada uno de los miembros, y a esto se debe que el corazón hable en los vasos de cada miembro”.
El corazón era considerado el centro motor y director que, por medio de los vasos (venas, arterias, uréter, conducto lacrimal, canal deferente), distribuía la energía y aseguraba en todos sus detalles la marcha regular de la máquina humana.
“La Providencia Eterna me ha designado para que vigile la vida y la salud de Tus criaturas. Que el amor a mi arte actúen en mí en todos los momentos; que ni la avaricia, ni la ruindad, ni la sed de gloria o de una gran reputación enturbien mi alma, pues los enemigos de la Verdad y de la Filantropía pueden fácilmente hacer que me olvide de mi alta meta de hacer bien a Tus criaturas.
Que yo no vea en el paciente más que un prójimo aquejado de dolor. Que me sean concedidos fuerza, tiempo y oportunidad para ir corrigiendo lo que ya he adquirido, con objeto de ir extendiendo siempre sus dominios; porque el conocimiento es inmenso y el espíritu del hombre se puede extender infinitamente para enriquecerse a diario con nuevas adquisiciones. Hoy puede descubrir sus errores de ayer y mañana puede obtener una nueva luz sobre lo que hoy se cree seguro.
¡Oh Dios!. Me has encargado que vigile la vida y la muerte de Tus criaturas, y aquí estoy yo para cumplir mi obligación”.