martes, 12 de enero de 2010

 

 

                          LECTURA Y VALORACIÓN DE “LAS CORRIENTES                                             LITERARIAS EN LA AMÉRICA HISPÁNICA” DE   P. Henríquez                             Ureña.-

 

                                                                                  Por Guillermo R. Gagliardi.-

 

 

El sabio dominicano Pedro Henríquez Ureña, 1884-1946 es el autor, entre otras, de la magnífica, ejemplar obra del título,  original de 1941.

 Eximio Profesor y escritor, un humanista completo. Un maestro excepcional, siempre recordado, venerado,  por Borges, Sábato, Ana María Barrenechea, Emilio Carilla, etc.

 

Fineza de juicio, sutileza de conceptos, amplitud de miras, hondura de pensamiento, americanista y universalista.

 

Su obra citada me deparó fructífera lectura, enseñanza  conceptual y expresiva.

 

  • Prefiere la denominación “América Hispánica” a la de “América Latina”. Decide incluir el estudio de las Artes “con el objeto de reforzar mejor el sentido de la unidad de la Cultura”.

 

  • Enuncia su propósito: seguir las corrientes relacionadas con la busca de nuestra expresión, la más auténtica y definitoria de la “Americanidad”.

           

Aquí había una vida nueva, un nuevo mundo para la Libertad, para la iniciativa y la Canción”.

 

  • Andrés Bello, con su primera oda, “Silvas” de 1823, marcó  “su programa de Independencia”, que “nació de una meditación cuidadosa y un trabajo asiduo”.

 

  • C. Colón  encarnó el primer intento de interpretar con palabras el Nuevo Mundo por él descubierto.

 

América como tierra de la abundancia. El Indio como “noble salvaje”, feliz, virtuoso.

Lenguaje espontáneo, pintoresco.

 

1493: “Carta sobre el Descubrimiento”, islas del Caribe, un Edén. 8ª. edición, trad. latín e italiano.

 

Sentido helénico de lo maravilloso. Sensibilidad de un artista en la apreciación de la belleza natural.

 

“Diario de Viaje”:  continuo arrobamiento ante la vida natural (plantas, peces, aves, frutos). Concisión, a veces tono hiperbólico. Le asombra la desnudez y belleza física del indígena.

Simplicidad expresiva.

Influencias Platónicas, de Plinio, bíblicas: realidad más fantasía, fábula más leyendas.

Cierto exceso, monotonía y superficialidad. Repeticiones. Escaso vocabulario.

 

Descripciones según la moda literaria: como “eterna primavera”. Riqueza y fertilidad de la naturaleza tropical. “El Hombre Natural”.

Tópico renacentista: naturaleza y cultura.  “Nuevos cielos y nuevas estrellas” (Vespucio, Ercilla, Oviedo, Anglería), siglos XVI y XVII.  Cuadros arcádicos, pastoriles.

 

Ideal Utópico (Tomás Moro, 1516): invención griega. Campanella, Bacon.

Los dominicos discuten el derecho de conquista, quieren restaurar un Cristianismo Primitivo (Piedad). Espíritu de Caridad / voluntad de Poderío (Vitoria, Las Casas).

 

Literatura de “viajes extraordinarios”, Rabelais.

Vida sencilla (Fray Luis, Guevara, Valdés)

 

Juan Luis Alborg, en su “Historia de la Literatura española” tomo 1 (2ª. ed., aumentada, Gredos, 1978), destaca el valor histórico, descriptivo y novelesco de esta literatura impregnada de los Libros de Caballería, sin estrecho deslinde entre Realidad y Maravilla, dado el mundo nuevo y fantástico en el que se adentraban.

 

Con su “Carta” a los Reyes y su “Diario” Colón inicia la Historiografía Indiana.  Poseía la exaltación de Iluminado e insaciable curiosidad; sin retóricas innecesarias.

 

Dardo Cúneo, por su parte evalúa a Colón como un imaginero realista. “La imaginación fue la savia de la aventura del mundo europeo en América” (“Aventura y letra en América Latina” Pleamar, 1964).

 

Carlos Pereyra: “Colón es un poeta. Es el primer y más grande de los poetas del Nuevo Mundo”. Poeta describiendo y descubriendo. Imaginación más audacia, sueño más  acción.

 

El Indio como algo exótico y pintoresco. El Nuevo Mundo influye en Trilogía de los Pizarro  de Tirso de Molina. Lope de Vega: “Arauco Domado”, “El Nuevo Mundo”, “Los guanches de Tenerife”. Quevedo: elogio de Tomás Moro. Gracián: “Criticón”, pnje. Andrenio, en soledad descubre altos principios  éticos y religiosos. Ronsard (condena toda conquista). Montaigne (crítica a la Civilización europea). Rameau y su ópera “Los indios galantes”, Shakespeare (“La tempestad”, república utópica de Don Gonzalo). Ocio, felicidad. Novelas de Voltaire. “Los incas” de Marmontel. Dryden (invención del “noble salvaje” 1670). Rousseau, Hobbes, D. H. Lawrence (“La serpiente emplumada”.

 

Neologismos, nuevo vocabulario: canoa, maíz, papa, chocolate, papagayo: vida animal, vegetal y mineral.

 

  • Esta sociedad nueva (1492-1600) era de una estructura formalmente aristocrática, discriminatoria en clases o castas, con abundancia de irregularidades en economía (contrabando), política, religión, etc.

 

La Conquista fue una verdadera tragedia para los nativos. “Grandeza mexicana” Valbuena (florecimiento del mundo colonial, 1600-1800). Mundo barroco (riqueza fácil, lujo).

Dos verdaderos clásicos:  Inca Garcilaso (1539-1616): su evolución se mantuvo dentro de puros ideales renacentistas, representa dos mundos, el cristiano y el pagano, el español y el americano indígena.

 

 Ruiz de Alarcón (1580-1639), dentro de normas de simetría y unidad de tono. El primero, fue el Herodoto de los Incas, captó el verdadero espíritu de su civilización. Estilo epigramático, límpido, es racional en ética, no es el teatro movido, romántico, aventurero de Lope y Tirso. Es Terencio y Menandro, no Aristófanes ni el primero de Shakespeare.

 

  • Sor Juana, 1651-1695: fama y genio, talento por las ciencias y el arte, tenía una biblioteca de 4.000 volúmenes. Tenacidad y talento. Su “Carta Autobiográfica”: estilo teresiano, reina Isabel: citas pedantes, timbre femenino hasta en la estructura rítmica de las frases.

 

Los primeros versos: fluidez de Lope, conceptismo de Quevedo, gongorismo. “Primero Sueño”, infl. de las “Soledades” gongorinas. Villancicos, dos comedias. Poesía devota: autos sacramentales, “Divino Narciso”, sonetos religiosos y ejercicios retóricos, sátira sobre modas literarias.

 Original en poemas amorosos y redondillas. Altura luminosa de tenga emoción, suave intensidad del verso. Romances y sonetos sobre la mujer: una serie de antítesis en estilo conceptista.

 

Bajo la aparente inmovilidad del Sistema Colonial había una anarquía latente. A. Bello (1781-1865) en su “Alocución a la Poesía”, primera expresión del deseo de independencia intelectual.

 

  • Dos formas de novela romántica: truculenta y sombría una, idílica la otra. Aquí, Jorge Isaacs (1837-1896), con su “María” 1867: “historia perfecta en su estilo en la que sobresalen junto a una delicada intensidad de sentimientos que está en el límite del sentimentalismo, los paisajes exquisitos (…valle del Cauca) y la pureza de su prosa”.

 

  • José Martí (1853-1895). Su vida es una de las más puras en la historia de la Humanidad.

 

“Su obra es periodismo elevado a un nivel artístico como jamás se ha visto en español, ni probablemente en  ningún otro idioma”.

 

Lecturas de Sta. Teresa, Gracián. Infl. de Hostos y Montalvo. Hizo suyo un estilo enteramente nuevo en el idioma. Poder de invención inagotable. El verso español cobra frescura y vida. “Versos sencillos”: su sencillez se hace intensidad. “Ismaelillo”: combina brillo y delicadez.

 

 

  • 1881: Modernismo. Influjo de Parnasianos, simbolistas, Baudelaire, Verlaine, Gautier.

Dos períodos: lºGuiño 1882-1896: Martí, Casal, G. Nájera, Silva. 2ºGuiño 1896-1920: Darío.

 

Rubén Darío (1867-1916) fue considerado el más alto poeta del idioma desde la muerte de Quevedo.

Fascinación de sus imágenes llenas de color, riqueza de alusiones literarias. Felicidad verbal, flexibilidad  y variedad rítmica del verso (Swinburne, p. ej.). Góngora: amor por lo externo, falta de rica intimidad y de hondura filosófica.

 

Dos momentos en su obra: l) alegre deslumbramiento de la belleza del mundo, placer juvenil.  2) triste descubrimiento de la fragilidad del amor, de la vanidad de la vida, terror a la muerte.

 

Cambio en temas, estilo, vocabulario y formas poéticas. Actitud severamente estética frente al Arte. Poesía pura, librada de las impurezas de la vida cotidiana.

 

Parnaso: descriptivo o narrativo, impersonal. Preciosismo verbal. Despliegue de perfección técnica. Gramática impecable. Narración: breve, no elocuente (salvo MartíGuiñodesarrollada poéticamente.

 

1920: Ultraísmo, más allá de la realidad, reacomodo de la realidad, creacionismo, Huidobro. Experiencia críptica, metáfora complicada, tránsito continuo y elíptico de una imagen a otra.

Brull, las jitanjáforas. Sintaxis libre y viva.

1925: revista “Martín Fierro”. Grupos de Florida y Boedo. Arte como autoexpresión ó arte como servicio.

 

Primera novela de tesis del siglo XX: “Canaán” de Graca Aranha (infl. Goethe, T. Mann, H. G. Wells).

Movimiento indianista. “Los de abajo”. Mariano Azuela (1916).

 

“La insuficiencia de la educación y de las oportunidades económicas que se ofrecen a las masas son  el origen de todos los obstáculos  con que tropezamos en nuestras aspiraciones de progreso”.

 

 

 

 

 


Publicado por Desconocido @ 16:35
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