UN SONETO DE QUEVEDO, el poder del Amor.
Por Guillermo R. Gagliardi.
“Cerrar podrá mis ojos la postrera
sombra que me llevare el blanco día,
y podrá desatar esta alma mía
hora a su afán ansioso lisonjera;
mas no de esotra parte en la ribera
dejará la memoria, en donde ardía;
nadar sabe mi llama el agua fría
y perder el respeto a ley severa.
Alma a quien todo un Dios prisión ha sido,
venas que humor a tanto fuego han dado,
medulas que han gloriosamente ardido,
su cuerpo dejarán, no su cuidado;
serán ceniza, mas tendrá sentido;
polvo serán, mas polvo enamorado”.
Francisco Gómez de Quevedo y Villegas (1580-1645) escribió numerosas y bellísimas e intensas Poesías: amorosas, satíricas, burlescas, sagradas y traducciones versificadas.
Sus obras: “Origen y definición de la necedad”. “El Caballero de la Tenaza”. “El siglo del cuerno”. “Vida del Buscón”. “Política de Dios, gobierno de Cristo y tiranía de satanás”. “Vida de Marco Bruto”. “Aguja de navegar cultos”. “La culta latiniparla”, “Los sueños”. Asimismo Teatro (entremeses, loas, bailes).
Prosa en obras festivas, picarescas, políticas y de crítica literaria.
Intención del excelso autor fue el retrato cómico o irónico, hiperbólico, exagerado y grotesco, cuando no la Sátira, con burla y aguda censura como en su “Buscón” de 1626. Allí busca configurar la caricatura, la deformación, desde una enumeración descriptiva. . Amontona rasgos exagerados, guiñolescos y esperpénticos, fantasía goyesca, en trozos rápidos.
Con un vocabulario rico, juega brillantemente con el significado de los vocablos. Aporta singular gracia a las comparaciones, en una prosa vivaz, un período sintáctico complejo, juegos semánticos, palabras con sobresentido, neologismos, sustantivos en aposición, destaca lo absurdo y lo ridículo con estilo brillante, conceptista, abundante en antítesis, paralelismos, agudezas...
Sorprende en este Genio de las Letras, la pluralidad de temas y actitudes de su obra: desde el chiste soez, las obras serias de moralista, historiador y político, hasta la prosa y poesía desvergonzadas.
Fue el Gran Satírico de aquel momento de la Decadencia Española. Por ello su obra también trasunta desengaño del mundo, pesimismo y escepticismo:
“Católica, sacra, real Majestad” dice su “Memorial”.
“Al labrador triste le venden su arado,
y os labran de hierro un balcón sobrado.
...........
Nunca tales gustos son migajas pocas,
Porque se las quitan muchos de sus bocas.
Ni es bien que en mil piezas la púrpura sobre,
Si todo se tiñe con sangre del pobre”...
En su Barroquismo artístico trascienden dos facetas: la elevación de la realidad, hacia la Belleza Ideal. Y la degradación del mundo, la deformación.
Voy ya al Soneto transcripto al principio:
Utiliza dimembraciones de conceptos contrarios: agua fría, fuego, ardido; dimembraciones sintácticas en 1º y 3er. Terceto, al modo Petrarquesco. Estructura sintáctica concesiva.
El estilo quevedesco destaca por la condensación conceptual y por el desgarrón afectivo, la expresión dura, sombría. Refleja ello su ética estoica, pesimismo y muerte, bajo el claro influjo de Marco Aurelio y de Séneca.
Patetismo expresivo, consiste en la intensificación de una expresión dolorosamente personal.
Punto de partida es el sentimiento de que en el Amar el poeta adquirió definitivo enriquecimiento.
“llama el agua fría/ y perder el respeto a ley severa”: con el amor se volvió indestructible. En su cuerpo y alma se ha fundido algo inmortal.
Busca luego una realidad de presencia y recuerdos.
En los dos cuartetos se oponen los pensamientos de Ley Natural (“podrán”: poderes destructores) / e ineficacia.
En los dos tercetos: el ardor vivo / el imperecedero recuerdo vivido.
El primer terceto aporta con tres pinceladas su exaltación del Amor.
En el 2do.: proclama su destructibilidad (distensión sintáctica). Clima “in crescendo”, ascendente.
Las venas serán “cenizas”, pero poseedoras de un sentido eterno. Tensión anabática, en ascenso.
El primer verso del soneto: intuición unitaria de sentido.
En el último: contiene en intuición y sentimiento al poema entero..
Utiliza imágenes tradicionales: “postrera sombra”, la Laguna Estigia.
Condensa magistralmente varios tópicos: el amor como algo que se consume, el alma enamorada como llama, la muerte como viaje a través del agua.
En los cuartetos nos advierte sagazmente que no todo muere.
En los tercetos, exaltada plenitud del alma en el amor.
Sentido último: negativa patética y violenta del alma a morir del todo, “non omnis moriar” latino.
En definitiva, consagra, exalta, la perpetua resurrección del Amor.