LA RELIGIÓN EN ROMA CLÁSICA.-
Por Guillermo R. Gagliardi.
También son considerados estos seres espirituales, especialmente en los conjuros, como espíritus protectores de los hombres, como divinidades, a las que se ofrece un sacrificio en el día del nacimiento.
y del ajuar doméstico. En época más antigua existía un único “Lar familiaris”. “Dei Penates”: sus imágenes también se alzaban en el hogar, protectoras de las provisiones domésticas. Igual que con los “Genios”, su culto pasó a ser de la comunidad ciudadana, en el Templo de Vesta, como “Penates publici”.
“Indigetes”: “actuantes internos”, espíritus que en determinadas personas o cosas realizan cualquier hecho aislado, según otra explicación la expresión “di indigetes” vale tanto como la de “di indigente”, dioses establecidos desde muy antiguo, opuestos a los “di novensides”, dioses de las nuevas concepciones traídas del extranjero.
Como dios de los ríos: “Volturnus pater Tiberinus”, siendo festejado en las fiestas llamadas “Volturnalias”. De la colocación del “Pons sublicius”, el puente de madera construido sobre el río, fue encargado un colegio especial de sacerdotes, los “Pontífices” (constructores de puentes), de gran autoridad, eran considerados como un Tribunal superior en asuntos religiosos.
“Vesta”, la diosa del fuego del hogar; adorada en el hogar y en su templo común, el servicio de la diosa lo realizaban 6 jóvenes, las cuales ya en la niñez eran elegidas por el “Pontífice Máximo”, debiendo conservar su virginidad hasta los 30 años. La fiesta principal de la diosa era la “Vestalia”, el 9 de Julio.
“Vulcano”, el autor del fuego ardiente; encarna el poder del fuego destructor, por eso tenía su asiento en las afueras de la ciudad, en el campo de Marte; el 23 de agosto se festejaban las “Vulcanalias”. “Saturno” y “Conso”, dioses de la siembra y de la recolección.
“Silvano”: el espíritu de las selvas. “Liber” y “Libera”: representaban la fecundidad de los campos y viñas. “Vertumno”: protector de los jardines y sus frutos y “Pomona”, repartidora de frutos. “Feriae sementivae”, fiestas de la siembra, se honraba a “Tellus” o “Terra Mater”, diosa de los campos sembrados, que recibe en su seno las simientes y es causa de su crecimiento. Y “Ceres”, protectora del crecimiento de los cereales.
Como animales sagrados se consideraban el lobo, y el picamadero, que en su cabeza tenía un adorno de plumas parecido a un yelmo, dando la impresión de un animal guerrero.
De Júpiter salió también “Summanus”, dios de las tempestades nocturnas. Uno de los lugares más antiguos del culto a Júpiter era un bosque sagrado en la cima del Mons Albanus.
Cuando Roma fue dueña del Lacio, el templo levantado en la altura sur del Capitolio fue el lugar más significativo del culto a Júpiter. De la misma manera que Roma dictaba sus leyes al mundo así el Júpiter Capitolino u “Optimus Maximus”, imperaba en cielos y tierra.
Personificaciones: “Fortuna”, lleva una rueda y un cuerno de la abundancia. “Fides”, la fidelidad, con espigas y una cesta con frutos. “Concordia”, con el cuerno de la abundancia y una raza. “Honos” dios del honor y “Virtus”, diosa del ánimo esforzado. “Spes”, la esperanza, con una flor en la mano. “Pudicitia”, la castidad, cubierto con un velo y “Salus”, la salvación, la salud, “Pietas”, amor a los padres, “Libertas”, “Felicitas”, “Clementia Pax”, con el ramo de olivo.
Por medio del “Libro Sibilino”, procedente de Cumas, que contiene una colección de sentencias y oráculos griegos, y ocasionó en Roma la introducción de gran número de cultos helénicos: el de “Venus”, la griega Afrodita. Su templo más antiguo fue erigido en el bosque de “Libitina”, la diosa de los sepulcros.
“Mercurio”, en la Roma antigua debió ser el espíritu del comercio, “Merx Mercator”. “Castor” y “Pólux”: protectores de los caballeros y de sus ejercicios.
Como “Heracles”, el dios griego, protector de los caminos era “Hércules”, considerado también protector de los peregrinos y traficantes. El culto de “Ceres” se introdujo de Grecia: como “Demeter”, cuyo culto permaneció tan inalterable que hasta en Roma debían ser griegas sus sacerdotisas.
El culto de “Apolo” también griego. Desde el principio fue dios de la salud. En el año 186 es suprimido violentamente el culto de “Baco”; entonces se presentan los cultos de “Isis” y “Serapis” en Alejandría, los misterios de “Mithra”, el dios solar de los persas.