miércoles, 27 de enero de 2010

 

                                               MITOLOGÍA  GRIEGA  Y   ROMANA.-

 

                                                                       Por Guillermo R. Gagliardi.

 

 

 

Leo “Mitología Griega y Romana” de Hermann Steuding 1850-1917, ed. española, Labor, 1927.

 

  • El oriental poseyó una religión panteísta, y con arreglo a esta idea configuró un sistema de Dioses omnipotentes y misteriosos, inaccesibles a las posibilidades humanas.

 

  • Grecia los humanizó, los derivó a planos lógicos, los capacitó para acercarse a los hombres. Ejemplo: “La Diana de Éfeso”, madre ubérrima, símbolo, con pechos innumerables, quedó convertida en ágil cazadora, divina y casta. Y este antropomorfismo es el origen y molde de la Cultura Occidental.

 

  • Fuentes para conocer la vida religiosa de los griegos: estudiar la civilización Creto-Micénica y estudiar los poemas  inmortales de Homero, donde se describen ritos de épocas muy remotas.

 

  • Mitos: narraciones poéticas que se refieren al nacimiento, vida y acciones de los dioses paganos, de los héroes y semidioses. Pero con el tiempo se llamó Mitos a los relatos de la vida de los dioses y Leyendas, a las narraciones que describen las hazañas de los Héroes.

     

      Tienen base naturalista e histórica. Difieren de las Fábulas, puras         creaciones de la imaginación poética.

 

  • Desde los primeros tiempos se tuvo en cuenta el Culto Funerario: consideraban a la tumba como la habitación del muerto y en ella deberían ser depositados, cuando muriesen,  los parientes del muerto e inclusive los esclavos que lo habían servido, para que así sus almas también lo sirvan en el más allá.

     

      Se acostumbraba a colocar bebidas y comidas, pues se creía que el             Cuerpo seguía viviendo, en los onomásticos y las fiestas funerarias que habían instituido.

      En Atenas se celebraban algunas fiestas en septiembre: las Necisia o       

      Nemesia.

     

En especial en los pueblos marinos se interpretaba que la tumba debía

      ser en forma de nave, simbolizando así el viaje que las almas debían

      realizar a la tierra de los Bienaventurados. Se representaba a las almas

       como pájaros negros, culebras, murciélagos y mariposas.

 

  • Culto a  Seres Espirituales: se adoraban a seres poderosos, que vivían bajo tierra, en cuevas naturales, “Dioses subterráneos”. Se creía que éstos anunciaban a los durmientes cerca de su morada, en sueños llenos de augurios, los hechos futuros o los medios para recobrar su salud a aquellos que estaban enfermos.

 

  • Héroes: eran considerados así los llamados  ”Progenitores de la Raza”.

                 El hombre imaginaba los poderes sobrenaturales como seres espirituales                    activos, como animales o  como monstruos semihumanos, los consideraba

                 enemigos y trataba de defenderse de ellos. Cuando estos seres adquieren

                 forma personal, intenta ganar su benevolencia: los adora acercándose a

                 ellos en actitud humilde, con el espíritu purificado y con vestiduras

                  limpias. Ruega para obtener su clemencia: purificación, oración y

                  sacrificios. La Purificación: con agua de fuente o mar, o saltando sobre

                  el fuego, recorriendo con antorchas el espacio que se quiere purificar.

                 

                  “Religio” significa unión, la atadura, la obligación y el deber que                                  obligan al hombre con la divinidad. Es derivada de la raíz “lig”, que                              luego pasó a “ligare”, y a “lictor”, el “carcelero”.

 

  • Los muertos vivían en el Infierno, según Homero. De este reino de los muertos no podía volver nadie:  con  tal objeto el perro de tres cabezas, “Cerbero”, guardaba la entrada.

      En épocas posteriores a Homero y por el deseo de creer en una vida mejor      después de la muerte, se imaginó el “Elíseo”, campiña de la llegada o del         reposo, que se halla no en un mundo subterráneo, sino en el Océano, al fin         de la Tierra: allí había muchas personas, en especial amadas de los dioses,      ya por haber sido engendradas por ellos en su unión con mortales, ya por  s

ser  Héroes o  Heroínas, etc. Alcanzaban una vida de Beatitud y de goce análoga a la de los Dioses.

 

      Desde el siglo V a. C. se desarrolla la idea de un juicio de los muertos:             “Minos”, “Radamanto” y “Eacos” determinaban el sitio que le    correspondía según su vida terrena: unos el Elíseo, otros en el lóbrego lugar         de castigo llamado “Tártaro”.

 

      Como devoradores de cadáveres  y por tanto como animales fúnebres fueron considerados el perro y las aves de rapiña.  Perseguían éstas a los            asesinos fugitivos en figura de mujeres negras y aladas, alrededor de cuya           cabeza se arrollaban serpientes; en las manos llevaban un látigo o antorchas       encendidas.

     

Otra forma posterior de tales seres espirituales, son las        “Harpías”, diosas de los muertos, que durante  la tempestad se llevan las          almas: se representaban aladas y en figura de caballo, o como mujeres con       alas de corneja o buitres o como seres con pecho y cabeza de mujer pero con   cuerpo de pájaro.

 

      Entre algunos Héroes o Dioses estaba “Asclepios”: sus adoradores y sacerdotes  cuidaban de la salud con su ciencia secreta. Su culto se extendió     ampliamente, por Atenas, Roma y España, donde su nombre se transformó           en el de “Esculapio”. Se lo ha representado con un bastón en que lleva            enrollada una serpiente. Otro ser fue “Hades”, invisible.

 

  • Divinidades Olímpicas: Zeus (Júpiter), su esposa Hera (Juno), diosa de la tierra y señora de los Infiernos. Su hija Atenea (Minerva), protectora del arte textil y amiga de los Héroes. Su hijo Hefaístos (Vulcano), hábil herrero. Apolo, Artemis (Diana”, Hermes (Mercurio), Poseidón (Neptuno) hermano de Zeus, señor del mar. Otro hermano,  Demeter (Ceres), sembradora de cereales; Ares (Marte) y Afrodita (Venus).

     

 Las  figuras de los Dioses son dignificadas y embellecidas por el Arte, pero          tienen los mismos defectos y faltas de los hombres. Más tarde, a causa de la       emancipación de las clases oprimidas, se introduce el culto a Dionisos   (Baco). Así la religión degeneró en cierto sentido en la embriaguez sensual.

 

  • Zeus=  proviene de la raíz “div”, tirar con honda, disparar, relampaguear, así que puede señalarse como dios de la luz, del relámpago y del cielo. Su morada era un árbol, daba a conocer su voluntad mediante el rumor de las ramas: otras expresiones de sus decisiones son los relámpagos, los truenos y el vuelo del águila, que se lanza como un rayo sobre su presa.

 

Se creía que el árbol en que moraba era la encina (en sus pies brotaba una fuente sagrada), que era buena conductora de la electricidad.

       Fue especialmente adorado en el Olimpo, donde se erigió el santuario             nacional de Grecia, famoso por los juegos, celebrados cada 4 años (las      “Olimpíadas&rdquoGuiño. Desde esas alturas imperaba como Dios supremo. Protegía a        los justos y piadosos y castigaba toda forma de injusticia.

 

      Hera= su matrimonio con Zeus era celebrado en primavera. Protectora del      matrimonio y celosa defensora de las mujeres y sus derechos. De su         matrimonio habían   nacido Hebe, la floreciente juventud, Ares (dios de la           guerra) y Hefaístos, dios de las forjas.

 

Entre las representaciones de Hera,     está la denominada “Ludovisi” (rostro serenamente altivo y amable, tiene         dignidad y gracia). Cetro y diadema, velo (signo de mujer casada), granada      (símbolo del amor) y el pavo real o ganso (símbolo de la primavera). Esa   representación artística fue atribuida a Policleto, pero se descubrió que la         obra de este artista es la Hera Farnesia.

 

      Zeus fue representado por Fidias, pero no se conoce el paradero  de esta         estatua. La única imitación del Zeus de Olimpia es la de dos monedas de la          Élida (la  disposición de los cabellos presta a la cara un aspecto leonino, y la       fisonomía posee una vigorosa expresión de energía concentrada). Quizás la     obra de Fidias hubiera sido de mejor expresión y dinamismo, de severa   sencillez.

 

  • Las “Musas”: las buscadoras, las inventoras. Hijas de Zeus y Mnemosine (memoria)= Calíope (de los cantos heroicos y elegías), Clío (de la historia), Euterpe (lírica), Talía  (amiga de la vida, musa del teatro, lleva máscara cómica), Melpómene (tragedia, lleva máscara trágica), Terpsícore (baile y lírica coral), Urania (la poesía didáctica), Erato (del amor) y Polimnia (de los cantos sagrados y danzas rituales).

 

  • Las “Horas”: son símbolos de las distintas épocas del año. Como antiguamente sólo se conocían  3 estaciones, se simbolizan 3 Diosas. “Carpó”, la que trae los frutos, y “Thalló”, la que trae las flores.

 

 En Homero éstas son las encargadas de abrir y cerrar las puertas del cielo; esto es, de cubrir el cielo de nubes y de despejarlo luego.  Comúnmente se las llama “Eunomia”, legalidad, “Diké”, Derecho; y Eirene, Paz. La madre es Themis, la Ley: mujer rígida, con un cuero (abundancia) y  la balanza como símbolo de la exacta Justicia.

 

  • “Gea”: es la madre Tierra productora de hombres, animales y plantas. En Atenas fue adorada como “Kurotrofos” (nutridota de muchachos).

 

“Deméter”: diosa protectora de los cereales. Su  padre era Cronos, que como Dios solar lleva madurez a los frutos de los campos. En Homero es considerada como diosa de los trabajos agrícolas, por cuya razón no vive en el Olimpo, sino en los campos sembrados.

      “Core”: hija suya y de  Zeus. “Triptolemo”: fue adorado como primer representante de los Agricultores y fundador de los cultos de “Eleusis”.

     

      Deméter residía en Eleusis (en Atenas), donde con Core y con Baco era          venerada en fiestas públicas y secretas (“Misterios&rdquoGuiño. Todos los años, entre       setiembre  y octubre, iba el pueblo de Atenas, por las rutas sagradas, en          procesión a Eleusis, para dar  gracias por el levantamiento de la cosecha. Se       destacaba en estos “misterios eleusinos”, el sentimiento de que después de la            vida terrena había la seguridad de otra, feliz. En los “misterios órficos” se             hablaba en especial del tránsito de la esencia humana a la divina.

 

  • “Atenea”: Diosa de los combates y de los consejos, así como de toda perfección artística. La estatua de Fidias, “Erecteo”, contracción de Erictonio, el que vive en lo profundo, era adorado como dios de la fecundidad de la tierra. A Atenea, como diosa protectora de la Agricultura, se le festejaba con carreras de antorchas, certámenes de músicos y danzantes. Sacerdotes, ancianos, mujeres, doncellas y todos los hombres subían a la Acrópolis.

 

  • “Apolo”:  principalmente el protector de la Juventud.

 

“Artemis”:  una doncella esbelta, grácil. Acompañada del cervatillo. Sus principales atributos:l arco, el carcaj y la lanza. Igual que la Luna, podía  cambiar su forma. En los tiempos más antiguos fue considerada como figura vestida  y con dos antorchas en la  mano.

También existía una figura triforme: la de la izquierda representaba la Luna creciente, la de la derecha la Luna menguante y la del centro la Luna llena.

 

  • En la “Arcadia”, lugar que estaba habitado principalmente por pastores, moraba “Hermes”, que tuvo el sobrenombre de “Arcas”. Considerado como “Buen Pastor”, con el cordero en los brazos o sobre los hombros, guía también a los caminantes extraviados. Estimado como el  dispensador de la felicidad y la fortuna. Fue venerado también como protector del Comercio. Ya se lo representaba con una varilla con serpientes,  es el conductor de las almas en sus peregrinaciones por el Infierno. Posteriormente fue concebido como Mensajero de los Dioses. En la época arcaica se lo representó barbado, posteriormente adoptó una forma más juvenil. La mejor representación artística es la de Praxíteles.

 

  • Al Dios de los pastores, Hermes, se asocia luego su hijo “Pan”, también arcadio, y los familiares de éste: los “Sátiros”, propulsores de la ganadería y de la viticultura. A Pan se lo representaba en la figura de un macho cabrío, por representar lo fecundante.

      Los Sátiros conservan del tránsito desde el grado de animalidad a la                      forma humana, las orejas de macho cabrío y una pequeña cola, así    como su afición al vino.

 

Según las creencias de los pastores arcadios,       Pan puede convertirse en una figura divina de pastor, siendo, como antes, el demonio de la fecundidad. Los filósofos lo consideraron señor todopoderoso y espíritu vital de la Naturaleza, cuya muerte significa el término de toda vida.

 

  • “Océano”: representado como un anciano prolífico, de él nacen no sólo fuentes, ríos y lagos, sino todas las cosas y los dioses. El Dios del Mar es conocido en distintos lugares y con diversos nombres, Nereo, Proteo, etc.

Los poderes destructores que amenazan en el mar a los navegantes  se personificaban en las horrorosas “Escila” y “Caribdis”. Escila aparecía como una joven de cuyo cuerpo salían seis largos cuellos con cabezas de perro, los cuales extraían a los remeros de los barcos que pasaban a su alrededor.

Caribdis, según Homero, era un monstruo inmenso, que sorbía los flujos del mar tres veces al día.

 

  • Poseidón”: dueño de los  mares y de todas las aguas, fue hermano de Zeus y de Hades. Como muestra de su  poder y como arma lleva el Tridente, con el cual hiende las peñas y separa las montañas con valles. Su casa es un palacio de oro en el fondo del mar, que habita con su mujer Anfítrite.

 

Como representante de la humedad fecundante, emanada de fuentes y ríos, se le consideraba también como Dios protector de las plantas, relacionado con Demeter y Artemis.

El animal más comúnmente empleado para su sacrificio era el caballo, imagen de la ola tormentosa. Junto a éste, está el Delfín, que sólo aparece en los mares tranquilos. Los grandes ríos, por su fuerza indomable y por sus salvajes estruendos, se representaban como Toros.

 

Los “Silenos” son dioses jónico-frigios de los ríos y de las fuentes: representado en forma  mezclada de caballo hombre. Principal representante: Marsias, fue inventor de la flauta frigia, así como Apolo fue de la lira.

 

  • “Ninfas”: adolescentes ligeramente vestidas, eran la expresión de la fuerza viviente de las aguas. Los sitios de su culto fueron las fuentes. Estaban subordinadas a la vida de los objetos, cuya fuerza encarnaban, los árboles (Dríada, Amadríada), selvas, plantas (Orcadas).

 

  • Sol: la divinidad era Helios, joven con una corona de rayos.

      Luna: la divinidad era Selene. Se le atribuía la distribución del rocío      nocturno. Hermana de ambos era “Eos”, la Aurora.

     

Iris fue el símbolo de la velocidad y la mensajera de los dioses. Los dioses de los vientos se consideraban como hombres desaforados, barbados, con alas en los hombros.  En los tiempos más antiguos se distinguían Boreas, Céfiro, Notos y Euros. Eran hijos de Astreo, el cielo estrellado, y de Eos. Eolo era el señor de todos los vientos, el veloz.

 

  • “Ares”: Dios de la guerra, animado por salvaje furia. En Grecia se lo consideraba hijo de Zeus y de Hera. En Tebas, el lugar más importante de su culto, tiene por esposa a Afrodita. Su símbolo fue la lanza.

 

 “Afrodita”:  Diosa del Amor y la Belleza. Su origen está en Chipre, y no en Grecia. A Chipre perteneció la leyenda de Hermafroditos, el de doble sexo. “Afrodita de Melos”, de Praxíteles, cabeza altiva, maravillosa proporción de sus miembros. “Eros”: representante masculino del Amor. Hesíodo habla de él como la fuerza primitiva productora del mundo. De él se derivan “Himeros” (impetuosa solicitud de amar) y “Pothos”, el ansia de amar.

 

  • “Dionisos”, procreación, muerte y resurrección, el despertar de la Naturaleza en Primavera. Su culto tiene origen en Tracia. Sus creyentes, con danzas salvajes, alborozo y la arrebatada música de flautas en unión con el consumo de embriagadoras bebidas, llegaban a un estado de excitación, durante el cual creían unirse al Dios. 

 

Sus almas abandonaban a los cuerpos por la fuerza de las Plegarias y se mezclaban con la multitud de espíritus  que acompañaban al dios, o imaginaban que el dios mismo entraba en sus cuerpos, saturándolas de su esencia.

 

El alma, al separarse del cuerpo, puede entrar en el cuerpo de un niño y de esta manera volver a nacer a una nueva vida terrena o bien continuar la vida espiritual en otras esferas. A este Dios estaba unido la figura de serpiente. Sus adoradores para purificarse, destrozaban y devoraban culebras y otros animales, terneras o machos cabríos, bebiendo la sangre considerada como fuente de la vida y cubriéndose después con sus frescas pieles. Invocaban al dios con sonoros gritos.

 

Se creía también que Dionisos se había casado con Ariadna, diosa cretense muy afín a Afrodita: tienen como hijos a Oinopión, hijo del dios de los vinos rojos, Stafilos, racimo y Euantes, la floreciente. El símbolo más antiguo del culto a Dionisos fue un pilar o columna, al que se añadía una máscara y vestidos formando las imágenes del culto.

 

  • Divinidades del Destino: la “Moira” (determinan desde el nacimiento, el destino de los hombres y rigen sus acontecimientos más importantes, en especial matrimonio y muerte).

 

Desde Hesíodo se distinguieron tres Moiras: “Cloto”, hiladora del hilo de la vida; “Laquesis”, otorgadora de la felicidad, y “Atropos”, la invariable e insobornable, que enviaba  la muerte. Se las representaba con el uso y el hijo de la vida. “Nemesis”, la asignadora, rectitud y justicia. “Tiche”, la Fortuna, regidora de los destinos humanos. Como atributos llevaba  el cuerno de la abundancia y el timón. Con una gran rueda o esfera para mostrar la invariabilidad de la suerte.

 


Publicado por Desconocido @ 12:37
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