PLUTARCO.-
Por Guillermo R. Gagliardi.
De Queronea (Beocia), hoy Grecia, vivió entre 50 y 120.
Sacerdote del Templo de Delfos, Magistrado y Embajador, Mestrio Plutarco era romano, de la etnia griega.
Perteneció a una familia rica, estudio Filosofía, Retórica y Matemática.
“Frente a las corrientes dominantes en su época él adoptó una posición marginal” (Albin Lesky).
Reelaboró el acervo de la tradición, con habilidad, estampando el sello de su personalidad universalista. Su simpatía, el despliegue de la riqueza de valores humanos.
Moralista y pedagogo. Sus reflexiones fueron numerosas y de variada índole, reunidas en sus “Moralia”.
En sus “Biografías” demostró su gusto por lo anecdótico, por la enseñanza ética. Aristóteles le había enseñado, Plutarco fue un gran lector, que las “virtudes éticas” se dan sólo en el obrar humano, en la relación “ethos” y “praxis” (“Ética a Nicómaco&rdquo
.
Incluía historietas que cautivaban por su número y variedad, ademanes característicos de sus héroes, todo lo que coadyuvó a su supervivencia en todos los tiempos.
Consideraba que el Historiador debe ser comprensivo y estar dotado de fina simpatía humana.
Poseía una notable destreza en la narración dramática. “Estas biografías transparentan una clara comprensión hacia los hombres y un simpático optimismo moral” (Lesky).
Utiliza a veces, períodos sintácticos larguísimos..
Fue un “ecléctico”. Alejado de los dos extremos: la Superstición y el Racionalismo. Poseía sí, una cultura enciclopédica.
Pertenecía al siglo II, arcaizante, sin originalidad. De transición, decadencia y senectud.
Su casa era una Academia privada, presidida por su Genio de Humanista.
Restauró los “diálogos”, al estilo de Platón.
Sus “Vidas...” son “obra de su madurez, pudo verter en (ella) toda la experiencia de sus enormes lecturas, sus viajes, (que) sus amistades le habían proporcionado” (Alsina).
Quería ser un Guía Moral.
Pero es triple el valor de Plutarco en la Literatura:
1.- como fuente para la Historia Greco-Romana,
2.- por la cualidad literaria de su narración, y
3.- por la orientación ética que anima toda su obra.
Siempre elige los momentos esenciales de una vida, lo caracterizador y ejemplar, la tipicidad del personaje evocado o comparado.
Mi Biblioteca Plutarquiana:
“Diccionario” González Porto- Bompiani, Obras-Autores.
Vicente Cichitti Marcone: “La persona humana” (edición Universidad Nacional de Cuyo, 1998)-
Michel Foucault: “Plutarco” (en su “Historia de la sexualidad”, tomo 3, 1987, Siglo XXI, p. 177-194).
Albin Lesky: “La época imperial- B) Prosa- 1. Plutarco” (en su “Historia de la literatura griega”, Gredos, 1968, p. 852-861).
A. B. Martino: “Los discursos políticos de Plutarco” (en rev. “Noein”, nº 7, Decus, 2002, p. 91-112).
Miguel de Montaigne: “Defensa de Séneca y Plutarco” (en sus “Ensayos”, libro II, cap. XXXII, Aguilar, t. II, p. 98-102).
Octavio Paz: “Marcia y Plutarco” (en su “Obra Completa”, tomo 2, p. 522-524. Fondo de Cultura Económica, México).