HORACIO, EL ESCRITOR CLÁSICO.-
Por Guillermo R. Gagliardi.
“Todo en ti lo encontré, rey de los himnos:
mente pelasga, corazón romano;
el vuelo audaz, la sentenciosa flecha,
la ática sal, las mieles del Himeto,
el ditirambo que a los cielos sube,
el canto de Eros que inspiró Afrodita,
el Otium Divos que la mente aquieta,
……….
La belleza eres tú: tú la encarnaste
como nadie en el mundo la ha encarnado.
………
Todo, rey de la lira, lo abarcaste;
pusiste en todo la medida tuya,
la concisión, secreto de tu numen.
……….
¡Tiempo feliz de Griegos y Latinos!
Alma, serenidad, dulce concierto
de cuantas fuerzas en el hombre moran;
eterna juventud, vigor perenne,
culto sublime de la forma pura,
perenne evocación de la armonía.
……….
¡Ven, libro viejo; ven, alma de Horacio,
yo soy latino, y adorarte quiero;
anímense tus hojas inmortales!”.
Marcelino Menéndez y Pelayo, “Epístola a Horacio”.
Quinto Horacio Flacco, 65-8 a. C.
Poeta “Clásico”. Al juzgar de Jean Bayet, es un equilibrio de pensar, sentimiento y de forma que asegura a la obra de arte un interés humano y una difusión universal.
Los signos externos de ese Clasicismo: orden, claridad, plenitud, maestría consciente. Influjo de Homero, Hesíodo, Alceo, Safo…
Época de lecturas en Bibliotecas, de carácter Público.
Importancia nacional del poeta.
Existencia del Mecenazgo: Cayo Mecenas, año 38 a. C., fue su amigo y protector.
No había divorcio entre las personas cultas y el pueblo llano.
Horacio trasciende en su escritura particular agudeza psicológica, inspiración, espontaneidad mundana, inquietud minuciosa de la perfección equilibrada.
“Épodos”: 17 poemas cortos; tono violento y sarcástico, en dísticos yámbicos.
“Sátiras”: 2 libros, en hexámetros dactílicos.
“Odas” 4 libros, de carácter lírico.
“Epístolas”: en tono coloquial entre amigos cultos; con humor, elegancia y gracia.
Tono moral, primero sátira personal, y luego filosofía ética.
Quiere dotar a Roma de una obra lírica completa: familiar, religiosa, nacional.
Influjo de Lucilio, por la audacia, la vena cómica y los colores realistas. De Arquíloco, siglo VII, en los yambos virulentos, pero es más breve, más artístico.
Horacio convierte a la Sátira en una “charla”, “diatribas”: discusiones libres.
Posee absoluto escrúpulo técnico, cualidades morales que proveen importancia soberana y dignidad a su labor poética.
Con la prestigiosa influencia sobre Fray Luis de León, Garcilaso, Ronsard y Petrarca, luego Keats y Milton, Jorge Guillén y la generación española del ’27, etc.
Es definitivamente el Poeta como “vate”, como inspirado, divino, anunciador del Futuro.
“¿Quién es libre? El sabio que puede dominar sus pasiones, que no teme a la necesidad, a la muerte ni a las cadenas, que refrena firmemente sus apetitos y desprecia los honores del mundo, que confía exclusivamente en sí mismo y que ha redondeado y pulido las aristas de su carácter”.-
Mi Bibliografía Horaciana (selección):
“Odas-Épodos-Sátiras-Epístolas” trad. Germán Salinas (en “Poetas Latinos”, Clásicos E. D. A. F., Madrid, 1970, p. 467-792).
Jean Bayet: “El Clasicismo Latino. Horacio” )en su “Literatura Latina”. Ariel, 1972, p. 242-256).
Alfredo E. Fraschini: “El vino de H.” (en rev. “Letras”, Universidad Católica Argentina, dic. 1984-abril 1985, nº XI-XII, p. 69-89).
Gilbert Highet: “La poesía lírica. Horacio” (en su “La tragedia clásica” Fondo de Cultura Econ., 1978, t. 1, p. 385-402).
María R. Lida de Malkiel: “Horacio” (en su “La idea de la Fama en la Edad Media Castellana”, Fondo de Cultura Económica, 1952, p. 45-49). Íd.: “Horacio en la literatura mundial” (en su “La tradición clásica en España”, Ariel, 1975, p. 253-267).
Calixto Oyuela: “Traducción de Horacio por el Dr. Osvaldo Magnasco” (en su “Estudios literarios”, Academia Argentina de Letras, tomo II, 1943, p. 333-345).
Gerardo H. Pagés (“Recurrencias” (en Boletín Acad. Arg. Letras, nº 227-288, en.-jun. 1993).
Jorge Max Rohde: en su “El mensaje de Roma” 1945.
Alberto J. Vaccaro: “La inquietud existencial de un lírico romano. Horacio” (en Boletín Academia Arg. de Letras, enero-dic. 1981, p. 221-230).