viernes, 05 de febrero de 2010

 

                                   “LOS  GRIEGOS”  de H. D. F. Kitto.-

 

                                                                       Por Guillermo R. Gagliardi.

 

 

 

Humphrey Davey Findley Kitto (1897-1982), crítico y helenista inglés. Autor  difundido de “The Greeks” 1952, traductor de Sófocles. También escribió “In the Mountains of Greece” 1933, “Greek Tragedy” 1938, etc.

 

Utilizo para este comentario la edición de EUDEBA, 1975,  versión al castellano de D. L. Garasa.

 

 

  • Los Griegos forjaron una concepción absolutamente nueva sobre la vida humana, y mostraron, por primera vez, cuál debía ser la función del espíritu del hombre.

 

  • Se sintieron diferentes de los otros pueblos conocidos. Dividían la familia humana en Helenos y Bárbaros (quien no hablaba griego).

 

  • La religión Cristiana fue la fusión de Lo Hebreo (sentimiento religioso) con Lo Griego (Razón y Humanismo). El Milagro Griego consiste en la fusión de Culturas: lucidez, poder constructivo y seriedad, invariable elegancia y aguda sensibilidad.

 

  • Las Civilizaciones Orientales se mostraron aptas para el arte y resolución de problemas prácticos, pero no para el intelecto.

 

  • Los asuntos de  Estado eran públicos, el gobierno respetaba los derechos de cada hombre. El gobierno arbitrario constituía para el griego una ofensa que lo hería en lo más íntimo.

 

  • Ante los dioses el griego  oraba de pie, como un hombre. La esclavitud y el despotismo mutilaban su alma.

 

  • “Polis” o Ciudad-Estado: una forma de comunidad que estimulaba y satisfacía los más elevados instintos y aptitudes del hombre, en su origen una sociedad local para la seguridad común.

 

  • La Lengua Griega es un miembro de las Lenguas Indoeuropeas, junto con el Latín, el Sánscrito y las lenguas Célticas y Germánicas. Rigor, claridad y equilibrio de su Idioma.

 

  • El Arte de Grecia Clásica no era una creación totalmente nueva, sino más bien un Renacimiento. Atención a las actividades humanas, simpatía por el hombre.

 

La grandeza de su arte residía en que conciliaba  el dominio, la claridad y la seriedad, con el esplendor, la imaginación y la pasión. Lógica y Certidumbre en la construcción. Energía + Pasión + Inteligencia

 

  • Tiene gran importancia para el desarrollo de la Cultura Griega, el hecho de que la mayoría de los estados tuviese su franja de llanura fértil, de tierras altas de pastoreo, de laderas boscosas y de cumbres áridas, y además en muchos casos acceso al mar. Ciudad y Campo íntimamente unidos.

     

      Variedad de suelo y clima: el estado se bastaba a sí mismo, y podía disfrutar   una equilibrada vida social. Autarquía (autosuficiencia). Clima muy            agradable y estable.

 

  • Prescindían de muchas superficialidades domésticas, vivían más tiempo en el ocio, al aire libre y conversando. Pueblo plenamente social. Asidua comunicación con el prójimo. La conversación era para el griego el aliento vital.

      

       La verdadera educación del ateniense era al aire libre: charla en plaza  

        del mercado, en gimnasio, teatro, recitales, procesiones religiosas,                

            asambleas políticas.

 

  • El griego interpretaba   acontecimientos particulares, aprehendiendo la Ley Universal que ejemplifica. En un hecho particular se nos muestra parte de la estructura del universo total..

 

       La  intelectualidad del arte griego no implica aridez o abstracción. En                    todo el arte clásico griego se advierte una notable ausencia de marco            natural.

 

  • Homero carece de una Teología Dogmática.  Posee seriedad moral y Humanidad. El Héroe Homérico trascendía  un acendrado sentido del Deber para consigo mismo. Es su “Areté”, virtud, excelencia. Buscaba el Premio, el reconocimiento público.

 

                   El Griego acusaba un sesgo trágico del Pensamiento. Sentía la más                                          vehemente atracción por toda actividad: física, emocional y                               mental. Gozo casi feroz de vivir. Orgullosa fe en la Personalidad                              Humana.

 

                    Destácase  la nota Trágica en la Literatura Griega: la tensión entre un                            apasionado deleite por la vida y una clara comprensión de su                                     estructura       inalterable.

 

  • Acrópolis, ciudad alta: el fuerte de toda la Comunidad y el centro de su vida pública. Sus asuntos competían a todos.

 

       La tarea de  gobernar era confiada a un monarca (quien actuaba en

        Nombre de todos), a los jefes de familias nobles, a un consejo de

        Ciudadanos. (En la monarquía oriental el monarca no era responsable                  ante la ley ni depositario del poder por gracia de un dios, sino que él 

         mismo se consideraba un dios). Si el gobierno no estaba obligado a

         responder de sus actos, la “polis”, la ciudadela,  no existía.  Ésta pudo    tener origen en un deseo de Justicia. Polis es un modo de vida, una       cosa activa    y     formativa, que educaba la mente y el carácter de     los       ciudadanos.

 

  • “Orestíada” de Esquilo: íntima ligazón de pensamiento político y religioso. Trilogía, la Justicia. Del Caos al Orden, del Conflicto a la Reconciliación. Obra en dos planos: humano y divino.

 

“Agamenón”: el castigo debe seguir al crimen: Ley Moral del Universo; un crimen exige otro crimen para vengarlo, en la forma más cruel posible, con la sanción de Zeus.

 

“Coéforas”: esta serie de crímenes, llega a su culminación cuando Orestes venga a su padre, matando a su madre. Comete el  matricidio con repugnancia, orden de Apolo. Clitemnestra, al matar a su marido, el Rey, cometió un crimen, que quebrantó el edificio social. Por lo cual los dioses olímpicos defienden el orden. El delito  de Orestes defiende los instintos humanos, por lo cual será perseguido por las Furias, otras deidades. Las Furias, implacables, no pueden permitir que se afrente la santidad del vínculo consanguíneo, aunque no tienen interés en el orden social.

 

“Euménides”: conflicto sobre el desdichado Orestes, entre las Furias y los olímpicos más jóvenes. Se elige un jurado de atenienses (Consejo del Areópago) para juzgar a Orestes, que había huido a la Acrópolis. En la votación hay empate y es absuelto. Las Furias amenazan destruir al Ático, pero Atenea las persuade para que se establezcan en Atenas, para vengar la violencia, no sólo familiar, sino la de la Polis.

 

La trilogía termina con una imponente escena de alegoría: las Furias cambian en Euménides, diosas benévolas, se despojan de trajes negros y usan rojos. La Ley  ha sido satisfecha, la Justicia Pública venció a la venganza privada, los derechos de la autoridad se concilian con los instintos de humanidad.

 

Esta trilogía exaltaba la concepción de la vida helénica, que había visto surgir a la Polis como dechado de Justicia y Orden.

 

  • El período primitivo de la Grecia Clásica: Jonios, Dorios, Esparta, Atenas.

 

  • El siglo V, La Asamblea. Para el ateniense el autogobierno mediante la discusión, autodisciplina, responsabilidad personal, participación directa en la Polis, en todos sus aspectos, eran cosas que constituían una exigencia vital.

      

      El ateniense estaba habituado a ocuparse de cosas trascendentes. El arte popular de  Atenas fue la tragedia de Esquilo o Sófocles y la comedia          de Aristófanes.

      La Polis era una especie de super-familia.

 

       El Mundo Griego estaba ya dividido en Atenas: dominio del mar Jónico, Democráticos. Y Esparta: Liga del Peloponeso, estados simpatizantes, dominio en tierra. Dórico. Oligárquicos. 

 

La Guerra del Peloponeso significó virtualmente el fin de la ciudad-estado como una fuerza creadora que adaptaba y conformaba la vida de todos sus miembros.

 

  • La Mente Griega poseía el sentido de la totalidad de las cosas. El griego veía las cosas como un conjunto orgánico. El Hombre Total, no como los Cristianos y Orientales, que separaban lo físico y lo espiritual.

 

  • Esquilo y Píndaro fueron los poetas más majestuosos y serios del siglo V, primera mitad.

       Prudentes, no fanáticos, ni excesivos como en Oriente o Medioevo.

       Alaban la profundidad, la “areté” (excelencia física, moral e                               intelectual del deportista).

        El vencedor en los grandes juegos era un  Hombre y un Héroe. Los    Juegos eran parte de la religión griega. Los juegos se realizaban en    recinto sagrado  y servían para estimular y desarrollar la “areté”            humana, y era una ofrenda al dios.

 

      Firme creencia en la Razón: Tales de Mileto, Anaximandro.       Parménides, Zenón, Platón. Politeísmo, Antropomorfismo. Sentido del Mito: religioso y filosófico, explican el origen de las cosas.


Publicado por Desconocido @ 14:45
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