“ELECTRA” DE SÓFOCLES.-
Por Guillermo R. Gagliardi.
Sófocles, 496-406 a. C.
La tragedia “Electra” representada aproximadamente 418-410 a. C.
1.- Prólogo= Orestes pide venganza. Dialoga con su Ayo (consultó el oráculo).
2.- Electra llora la muerte de Agamenón, su padre, asesinado por Clitemnestra y Egisto.
Desgracia de la vida de Electra. Cambia el escenario: Palacio.
Diálogo con el Coro.
3.- Crisótemis (hermana de Electra). Su actitud ante la muerte de su padre es diferente a la de su hermana.
4.- Clitemnestra. Diálogo con Electra, la acusa a Clitemnestra del asesinato de Agamenón. Electra arranca la máscara de hipocresía de Clitemnestra.
5.- El Ayo anuncia a Electra la muerte de Orestes: descripción de su muerte.
Alegría de Clitemnestra. Tristeza de Electra, su desconsuelo.
6.- Crisótemis / Electra. Aquélla anuncia a ésta que vio a Orestes, en la tumba de su padre. Desorientación de Electra, apariencia-realidad; trama la muerte de Egisto.
Para esculpir de estatura trágica a la heroína, Sófocles se sirve de Crisótemis para elaborar el contraste (W. Kaufmann).
M. R. Lida de Malkiel establece que el autor concibe el conflicto trágico como “oxímoron”, contraste.
Crisótemis es cobarde, hay que obedecer al que manda. Electra es valiente, aconseja a Crisótemis que no acepte regalos de Clitemnestra.
Prevalece el Heroísmo. Triunfa el Bien.
Kaufmann observa desde su enfoque filosófico Hegeliano, que es esencial en la tragedia sofocleana el conflicto trágico entre lo bueno y lo malo.
7.- Orestes. Hace lo que anuncia al Ayo en la primera parte. Trae fingidamente sus cenizas. Vuelta de Orestes.
Diálogo con Electra. Se da a conocer a Electra, su alegría. Opuesta a su desconsuelo primero y luego su desazón desorientada.
8.- El Ayo, en diálogo con Orestes. Le informa de su misión, anunciar su muerte, ante Clitemnestra.
9.- Mata Orestes a su madre.
Venganza, su ejecución por Orestes.
10.- Mata a Egisto.
Tragedia y Dolor en Electra, su angustia. Valerosa, desafía a la Injusticia.
El odio de la protagonista ha madurado a la sombra de una sepultura, la fidelidad al padre muerto, la voluntad implacable de venganza.
Clitemnestra es el retrato de la perversidad absoluta. No tiene la grandeza demoníaca, el sino de la estirpe, como en Esquilo.
Se perfila una nueva relación entre los personajes: el juego escénico, de hondura psicológica, rico de movimientos, animado por tensiones y transiciones vivas.
La obra sofoclea se concentra en la figura de Electra, sufrimientos, esperanza, lucha.
Gran riqueza psicológica: “Hiere dos veces, si puedes”, supuesta urna con restos de Orestes.
Gran fuerza y profundidad: sufrimiento y luego júbilo de la liberación.
En mi biblioteca:
“Teatro Griego” E.D.A.F., Madrid, 1970, trad. de José A,emany Bolufer, p. 339-783).
Carlos Alberto Disandro: “Sófocles y la concepción del hombre” (en su “Filología y Teología”, Horizontes del Gral, 1973, p. 37-64).
Werner Jaeger: “El hombre trágico de Sófocles” (en su “Paideia” Fondo de Cultura Económica, 1980, 5ª reimpr., p. 248-262).
Walter Kaufmann: “Sófocles: poeta de la desesperación heroica” y “El enigma de ‘Edipo’” (en su “Tragedia y Filosofía”, Seix-Barral, 1978, p. 299-364 y 169-216).
Lasso de la Vega, J. S.: “El dolor y la condición humana en el teatro de Sófocles” (en su “De Sófocles a Brecht”, Planeta, 1970, p. 13-83).
Raúl Lavalle: “Sófocles racionalista” (en rev. “Stylos”, Universidad Católica Argentina, nº 3, 1994).
Albin Lesky: “”La época de la Polis griega. A. Comienzo y apogeo del período clásico- 2. Sófocles” (en su “Historia de la Literatura Griega”, 1968, p. 298-329).
María R. Lida de Malkiel: “Introducción al teatro de Sófocles” (Piados, 1971, 2ª ed.).
M. E. G. de Martino: “Tragedia antigua y moderna” (en rev. “Noein”, nº 8-9, 2003-04, Decus, p. 119-138).
Alfonso Reyes: “Las tres ‘Electras’ del teatro ateniense” (en su “Obras Completas”, 1955, t. 1, p. 15-48).
Alberto José Vaccaro: “Sófocles y el teatro de los héroes” (en su “Introducción al teatro clásico”, 1971, p. 21-28).
Carmen V. Verde Castro: “La ‘muerte’ de Orestes en la ‘Electra’ de Sófocles” (en rev. “Argos”, a. 6, 1982, p. 48-53).