“EL ENFERMO IMAGINARIO”, de Moliere .-
Por Guillermo R. Gagliardi.
Comedia-Ballet, de 1673. Es una sátira feroz.
Venganza de Moliere (1622-1673) contra los médicos que no supieron curar su tisis.
Mezcla lo burlesco con cierta amargura.
Antecedentes: el Metafrasto de “El despecho amoroso”, el filósofo de “La envidia de Barbouillé”, el médico de “El médico volante”, los médicos de “Monsieur de Pourceaugnac”, Sganarello busca el consejo de Pancracio el Aristotélico y Marfurio el Pirroniano, filósofos en “El matrimonio forzado”, “El médico a pesar suyo” (1666), “El amor médico”, un “petit impromptu”, un “divertissement”.
En sus primeras obras sigue las tradiciones Clásicas e Italianas, convencionalismo teatral. El Doctor o Pedante era un personaje cómico tradicional.
La Medicina del siglo XVII era “pura mueca” según anotan los historiadores. Moliere era incrédulo, escéptico, pesimista,, los médicos no pudieron curarlo ni siquiera aliviarlo.
Tenía vista sagaz para descubrir al charlatán, el religioso falso, el científico hueco, las pedantuelas y remilgadas.
En 1665 en “Don Juan” ataca en una escena a la Medicina, esa ciencia-dice- es uno de los grandes errores de la Humanidad.
Ese mismo año en “El amor médico” satiriza a los médicos de la Corte, son 4 médicos. Ridiculez. Ya no es el pedante tradicional de la “Commedia dell’Arte”, sino el personaje de la época.
En ese siglo los médicos eran fastuosos, aparatosos, grandes pelucas, sombreros, palabreros del latín. La Medicina se apoyaba en la Divinidad (hereje era, por ejemplo, quien dudaba de su médico) y en la Razón (quien cuestionara los preceptos médicos sería acusado de locura).
En 1666 París había sido conmovido por disputas entre médicos famosos: los Doctores ante la muerte de Mazarino, el Cardenal Giulio Mazarino, 1602-1661, diplomático y político, funcionario papal y luego en Francia, sucesor del Card. Richelieu.
En 1664 en Rudu y Marsella, ciertos doctores querellaron a los boticarios locales por usurparles sus derechos.
Luis XIV (1638-1715, reinó sesenta años en Francia) fue torturado por sus médicos, con purgas y sangrías: “Diario de la Salud del Rey”, los dentistas habían llegado a perforarle el paladar...
El médico vestía como un Mago: naturaleza hierática de su profesión, lenguaje que confundía, engañaba.
Admirable la habilidad del autor por mantener atento al lector y al espectador, desplegando un arte verdaderamente vital, enérgico.
Argan es un enfermo por sugestión. Es como el Orgón de “Tartufo”, un crédulo, un ingenuo..
Algunas escenas se inspiran en Francisco de Rojas: “Don Lucas del Cigarral”, a través del “Don Bertrand del Cigarral” (1650) de Thomas Corneille (1625-1709), hermano del ilustre Pierre C.
“Ahora que estoy agobiado de preocupaciones y no puedo contar con ninguna verdadera satisfacción o alivio, creo que es hora de marcharme”.
En este estado de amargura creó la más alegre de las comedias sobre el más sombrío de los temas a que pueda dedicar su imaginación un hombre.
Enfermo, se burla alegremente de la preocupación de un hombre sano que se cree enfermo. Falsificó a la muerte en el escenario y la muerte aceptó el desafío.
Hay dos temas fundamentales en la obra, que son autobiográficos: el amor no correspondido hacia su mujer y el problema de un enfermo que no es curado por los médicos.
En lo que se refiere al tema de la Enfermedad y la Medicina es rico en posturas, actitudes y pensamientos acerca de los enfermos, los médicos, la Medicina y los medicamentos.
Se ha señalado que en su crítica médica, Moliere refleja la pedantería de Guy Patin (médico y literato, 1601-1672), contradictor de William Harvey (1578-1657), éste sí un médico científico, el primer descriptor de la Circulación Sanguínea (antes, Miguel Servet, en 1553, en un libro de Teología describe la Circulación pulmonar).
¿Cómo le hablan al enfermo los familiares?: Belina, la esposa, favorece la enfermedad, alienta al enfermo en sus temores, le hace dependiente de sus cuidados, le habla como a un niño (“hijito”, “pobrecito&rdquo
, le recuerda sus dolencias cuando se encoleriza.
Antoñita simboliza la sabiduría popular y práctica: tiene una opinión precisa sobre los médicos: “vos no estáis para curar, sólo para cobrar los emolumentos y recetar”. No favorece la enfermedad de Argan ni lo enfrenta negándola.
¿Cómo hablan al enfermo los médicos?: Purgon no acepta la rebeldía del paciente. Debe someterse a su autoridad, o si no caerán amenazas: “os abandono”, “os prevengo que antes de 4 días estaréis en estado incurable”.
Argán no se conforma, desconfía, vislumbra que lo estafan, pero lo retiene su temor a la enfermedad.
Los médicos, Diafoirus (“Con Diarrea&rdquo
y su hijo son poco brillantes, opuestos a toda novedad. Se respaldan en sus títulos, y no en su ciencia ni los resultados de su práctica.
Consta de 3 actos.
Primer acto. 8 escenas=
(las puntuaciones no indican exactamente las divisiones escénicas)
1.- Argán cuenta sus gastos por servicios médicos. Monólogo. Sumas elevadas. Comicidad en alusiones de remedios y diagnósticos.
2.- Diálogo Argán / Toñeta (Antoñita): parlamentos breves, con sobreentendidos y repeticiones, que imitan una real situación coloquial.
Comicidad y agitación. Elemento farsesco: ella se golpea la cabeza al ser llamada a gritos por su amo. Insultos, réplicas con expresiones interjectivas.
Toñeta define el sentido de toda la obra:
“Ese señor Fleraut (boticario) y ese señor Purgón (médico de Argán, burla desde el nombre) sacan buen provecho de vuestro cuerpo. Buena vaca de leche sois para ellos, y me gustaría preguntarles cuál es vuestro mal, que tantos remedios exige”.
Descubre la criada, hábil y perspicaz, la truhanería, la maldad de esos dos personajes. Imagen popular: “vaca de leche”...
3.- Viene Angélica: comicidad grosera: Argán corre para evacuar sus intestinos.
“Dadme el bastón y esperad, que necesito..”, “Acabad pronto, señor....”.
Angélica enamorada de Cleanto: sincera y apasionadamente.
Situación equívoca sobre el motivo del matrimonio: ella cree que Argán habla de Cleanto , pero se refiere a Diafoirus (sabe latín y griego, se recibirá de médico).
Se aclara el error (Desilusión de ella).
Argán alude a la rica hacienda de Purgón: Toñeta dice
“A mucha gente debe haber matado, para ser tan rico”...
Discusiones, improperios y situación cómica entre Argán y su criada.
Diálogo movido. Argán quiere recluir a su hija en un convento. Toñeta expresa que no lo hará porque es bueno e impedirá, ella, que sea infeliz casándose con Tomás. Insultos: “¡perra!, puerca, descarada”..
4.- Viene Belina, esposa de Argán. Dulce, lo protege cariñosamente. Le coloca varios almohadones. Es una simuladora.
Viene el Notario. Motivo: legado de sus bienes a Belina. El Notario, leguleyo, le sugiere transacciones ilegales. Crítica a los abogados: “tornar justo lo no permitido”, “eludir a calladas la ley”.
5.- Diálogo Toñeta.Angélica: ésta, preocupada, no le interesan sus bienes, sino la libertad de su corazón.
Acto II, 9 escenas:
1.- Viene Cleanto. Finge reemplazar al profesor de música de Angélica.
Vienen los Diafoirus, padre e hijos.
Al comienzo, entre ambos padres hay un diálogo confuso, de razones mezcladas.
2.- Habla Tomás (pedante, superficial), en lenguaje enfático, grandilocuente. Su padre lo retrata como tal, poco inteligente, no creen en la circulación de la sangre. “se aferra ciegamente a las opiniones de los antiguos”.
Es un ortodoxo nato, un obtuso conservador en materia científica. Estúpido, sus discursos son aprendidos de memoria, es insensible.
El autor evidentemente critica, fustiga, al espíritu académico de la Medicina de la época.
Toñeta se burla de Tomás: lo alaba.
“No es tal vuestra misión (curar), sino recibir pensiones y recetar remedios”.
3.- Cleanto y Angélica cantan una opereta, una historia de pastores que es su propia historia.
Angélica defiende su independencia, no quiere casarse con ese pedante, anticuado y frío. Se enfrenta con Belina, su madrastra.
4.- Escena médica. Diafoirus, su hijo y Argán controlan el pulso, prescriben y diagnostican ambiguamente...
5.- Luisita (hermana de Angélica) revela a sus padres, que Cleanto ama a su hermana. Aparece Beraldo, hermano de Argán.
Acto III, 14 escenas.
1.- Beraldo trata de convencer a Argán sobre la no conveniencia de ese matrimonio. Belina lo llama a la razón:
“¿Es posible que sigáis emperrado en vuestros boticarios y médicos y que os empeñéis en estar enfermo a pesar de la gente y de la Naturaleza?”.
2.- Se desarrolla un diálogo importante. Discusión sobre el valor de la Medicina. Hay que seguir a la Naturaleza; escepticismo sobre el poder de la Ciencia.
“No hallo más jocosa farsa ni nada más ridículo que el que un hombre se jacte de curar a otro”,
“no juzgo necesario creer en ella (la Medicina) para conservar la salud”.
Los médicos del siglo son unos ignorantes,
“conocen en su mayoría las Humanidades, saben hablar en buen latín y nombrar, definir y clasificar en griego todas las cosas”.
Eruditos en charlatanismo y pomposidad. La creencia en la Medicina tiene mucho de Superstición en la época, más que real conocimiento científico.
“Casi todos los hombres mueren víctimas de las medicinas y no de las enfermedades”.
Superstición, valor en la teoría, no en la práctica.
“Esos grandes médicos son distintos en sus discursos y en sus obras. Habilísimos en lo que hablan, resultan ignorantísimos en lo que hacen”.
3.- Interviene Purgón, celoso de sus deberes profesionales y la obediencia a sus prescripciones. Rechaza la lavativa, la enema como curativa:
“Es un acto exorbitante”. “Un enorme atentado contra la medicina”.
“Un crimen de lesa medicina”. Cólera e indignación: “os abandono a vuestra mala constitución, a la destemplanza de vuestras entrañas, a la corrupción de vuestra sangre, a la acritud de vuestra bilis”.
Beraldo llama a la Razón:
“Os ruego volváis en vos y que no déis tanto pábulo a vuestra imaginación”.
Trata de deshacer la imagen sacra de la Medicina.
“¿Es Purgón algún oráculo?”. “Los principios de vuestra existencia están en vos mismo”.
4.- Toñeta (Antoñita) se disfraza de Médico. Diálogos breves, cómicos, ataca la necedad de muchos profesionales médicos. Quiere convencer a su amo de la falsedad de Belina, su esposa.
Finge la muerte de Argán: la esposa revela su interés por el dinero y odio a su esposo. La hija llora su muerte, lo ama.
Argán entra en razones, sale de la confusión en que permaneció durante toda la obra.
Beraldo se burla de los médicos. No hace falta ser inteligente, ni estudiar, sólo usar el ropón y el birrete:
“En cuanto se habla ostentando toga y birrete todo charlatanismo se trueca en sabiduría y toda necedad se convierte en razón”.
Sigue un Entremés. Sobre el Juramento Hipocrático. Danzas y música.
Ceremonia burlesca de la recepción de un Médico. En latín. Preguntas. Burla.
A diferentes preguntas, iguales respuestas.
Pedantería, figuración necedad e ignorancia.
No es una ceremonia fantástica. Era un ritual consagrado en la época.