ANATOLE FRANCE, Humanismo y Clasicismo.
Por Guillermo R. Gagliardi.
Anatole François Thibault, 1844-1924, escritor, bibliotecario, Premio Nobel de Literatura 1921.
Tímido, amante incondicional de los libros, las viejas y buenas ediciones, “casi todos los parnasianos fueron bibliotecarios”, “sentía la vocación de lector, de amigo de los libros, más que de autor” (Thibaudet, ver bibliog., p. 368).
Escribió delicadas narraciones librescas: “Le crime de Silvestre Bonnard” 1881, “Le livre de mon ami” 1885.
“Con su estilo, sus cadencias, sus imitaciones,... puso un curioso punto final ... a la Literatura Clásica” (ib.).
“Supo hacer de su Paris natal una segunda Alejandría, griega y judía, erudita y letrada, la Alejandría que está en potencia en el Clasicismo francés...” (Ibíd.., p. 369)
En 1889 conoce en intimidad la Filosofía Griega, por influjo del filósofo Victor Brochard (1848-1907, autor de “Estudios sobre Sócrates y Platón”, “Los escépticos griegos”, etc.).
El 1890 publica “Thaïs” (historia exitosa de una pecadora salvada y un ermitaño condenado).
Revivió y encarnó esa Sabiduría griega en Jerónimo Coignard y en M. Bergeret:
“La Rôtisserie de la Reine Pédauque” y “Opinions”.
“El filósofo, intermediario entre la Nueva Academia y el Jardín de Epicuro, que se formó en un salón de París como los de Atenas se formaban en un Gimnasio, se expresó por medio de novelas, así como los de Atenas y de Alejandría se expresaban ordinariamente por medio de Mitos” (Thibaudet).
Su obra maestra es considerada “La révolte des anges” (1914), novela que vuelve al Mito o “semi-mito”, en este ilustre ejemplo, un mito completo.
“Se ve que France –aclara el crítico- la escribió para sí mismo, para liberarse de sus más secretos pensamientos, para expresarse, de una vez, a fondo, sobre la Religión, sobre la Inteligencia, sobre la Vida, sobre Dios”.
Después, “Les dieux ont soif” 1912, novela lúcida, meditada..
En el primer cuarto del siglo XX ocupa France un lugar como la más brillante de las personalidades literarias europeas.
Junto con Zola y Romain Rolland, France, sobre todo, se eleva como el símbolo de la Civilización, de la Cultura, de la Tradición más noble (culto de la Razón y la Belleza), opuestas a la Barbarie (Guerra del ’14).
, las Letras Griegas y el Siglo XVIII francés.
Su existencia toda transcurrió entre los libros, las lecturas, las tertulias académicas. Poseía un exquisito sentimiento del Arte y la Cultura.
También, un agudo sentido satírico. Y una marcada compasión por el sufrimiento de los débiles y necesitados. Una especial ironía ante el poder de los Fuertes.
Su “Thaïs” estuvo inspirada en “La tentación de San Antonio”, 1874, de Gustave Flaubert (1821-1880).
En 1893, su “El mesón de la reina Pédauque” entregó un relato alegre, satírico y libertino.
“El lirio rojo”, del año siguiente, una historia de amor que vale por su ambiente, entre parisiense, y florentino..
Pero en “Las opiniones de Jerónimo Coignard” (1893) se escarnecen todas las instituciones humanas.
En su “La isla de los pingüinos” de 1908 traza la epopeya, burlesca, de nuestra pretendida Civilización.
Su estilo pulcro, mesurado, su inclinación por “la proporción y el ritmo”, “se rebela contra lo exagerado, lo incongruente, lo mediocre”.
Porque en esencia France ama el Canon Griego de la Belleza. “Ama también lo noble y lo magnífico..., la elegancia discreta” (íd.).
Se nota su inclinación por la Meditación, el Razonamiento y la Dialéctica. “Lo devora la necesidad de claridad y de lógica incesantemente”. Arquetipo del Espíritu Francés....
Echagüe, el eximio escritor y crítico sanjuanino, califica a la obra franceana de básicamente “serena, bella y pulida como un mármol antiguo, límpido racionalista”.
Siempre demostrando su molestia por lo desaforado o excesivo, encarnó al Clásico por antonomasia de nuestra época, dueño de “la proporción y la armonía”, con una pluma recortada, musical, expresiva en frases breves.
Agudo y satírico, escéptico y culto, pero asimismo y de modo sobresaliente, humanísimo y bueno, comprensivo: “amó a los seres simples, a los que guardan su virtud y su encanto en la bondad elemental del alma”.
Pues se identificó hermosamente, ejemplarmente, con “las gentes sencillas que trabajan y sufren, y ríen, obedientes al ritmo de sus destinos oscuros, soportando la existencia con inconsciente nobleza”.
Reconocía y rendía culto a la Justicia, al sentimiento de la misma en la vida humana concreta...
El hombre de letras Roberto F. Giusti, maestro de gramática, de literatura, de buen decir y mejor pensar (ver bibliogr.), lo caracterizó con precisión: risueño, sabio, comprensivo, tolerante, escéptico, irónico, piadoso, erudito, sofista, agudo, abstraído, tímido, perezoso, infantil, moderado.
“Ha sido dicho el último Clásico. Conservó la pura tradición de la lengua francesa”.
Bibliografía:
“Obras Completas” de A. France (ed. J. Raed, Intermundo, 1945-1947, 12 vols.).
“Lo mejor de A. France” estudio crítico de José C. Mariátegui. Selección de Pablo Neruda (Convergencia, 1976).
C. M. Boent: “Sobre la crítica impresionista” (en su “La crítica literaria”, Nova, 1967, p. 82-85).
J. P. Echagüe: “La emoción y el sentimiento en la sombra de A. France” (en su “Páginas selectas”, Sociedad Impresora Americana, 1945, p. 259-266).
R. F. Giusti: “A. France” (en su “Siglos, escuelas, autores”, Edit. Problemas, 1946, p. 203-209).
G. des Hons: “A. France et Jean Racine” (Le Divan, 1925).
B. E. Koremblit: “San A. France…” (en su “Coherencia de la paradoja” Tres Tiempos, 1987, p. 303-331).
G. Lanson-P. Tuffrau: “Un artista revolucionario” (en su “Hist. de la liter. francesa”, 1956, p. 656-659).
Osvaldo Loudet: “Sobre la ironía y la piedad” (en su “Vocación y vida”, Emecé, 1979, p. 201-207).
Luis Reissig: “A. France” (Anaconda, 1931).
José E. Rodó: “A A. France” (“El mirador de Próspero”, “Obras Completas”, 1967, p. 577-580).
R. Saénz Hayes: “A. France” (en su “De Stendhal a Gourmont”, BABEL, 1923, p. 233-245). Y en su “Perfiles y caracteres”, Gleizer, 1927.
(También mi “El mito de Fedra en A. France” y “Diario de mis lecturas, 29: 9. A. F., escéptico”, en mi blog “sarmientisimo”, 15-1-2009 y 4-8-2009 resp.).