FEDERICO SCHILLER y la Tragedia.
Por Guillermo R. Gagliardi.
Johann Cristoph Friedrich von Schiller, 1759-1805. Poeta y dramaturgo. Pensador e historiador alemán. Representante máximo, junto con Wolfgang Johann von Goethe (1749-1832), del Clasicismo de Weimar.
“Se descubrió inconscientemente a sí mismo en el francés”.
“Compartía (con los franceses) aquel impulso irresistible, aquella disposición y capacidad para lo fuertemente heroico-representativo” (autor cit, ver bibliogr.).
La concepción Grandiosa del Drama venía de la Literatura Griega Clásica, junto con el poder de William Shakespeare y de W. von Goethe. El Ideal del Cortesano y de lo Representativo.
Schiller “es el hombre, el poeta de la representación, del estilo elevado, y el aprendizaje que inconscientemente siguió para esta meta, es el francés”.
“..el gran discípulo de los Griegos, pasó primero por la escuela preparatoria de los Franceses que presumían ser los griegos del siglo XVIII”.
“El genio alemán consciente y grandioso de Schiller tuvo que recorrer primero el purgatorio de la escuela francesa” (íd.).
Los clásicos galos utilizaban en su escritura el “estilo elevado”: “mes yeux voient” por “veo”, “llevo una corona” por “mon front couronné”, “mi aflicción” por “mon coeur affligé”...
Este estilo lo encontramos luego en el dramaturgo germano, “como elemento típico de su lenguaje inflamado por la Pasión” (autor cit.).
Schiller fue Profesor de Historia y de Filosofía. Entendía lo Bello identificado con Lo Cristiano.
En su carta a Goethe del 4-4-1797 señala que la Tragedia griega no se embaraza en los detalles y circunstancias contingentes, sino que abraza “la verdad profunda que constituye el verdadero resorte de la Poesía (“La amistad entre dos genios”, ver bibl., p. 408).
Característico de la Épica es lo “retardador”: interpolaciones de episodios que producen avance y retroceso de la acción.
Característico de la Tragedia es la “tensión”, directa a un objetivo. Nos roba la libertad de ánimo y concentra nuestras fuerzas internas en un solo sentido, según cartas de fines de abril 1797 al mismo Goethe (ver bibl.).
Voltaire (1694-1778), autor de “El Siglo de Luis XIV”, admiraba el “estilo elevado” de la Tragedia francesa. Consideraba “obras maestras del espíritu” lo escrito por Racine.
Según aprecia Wellek, “admiraba y amaba el teatro francés por encima de cualquier otra tradición o institución”, “no hubo arte de expresar sentimientos delicados y verdaderos hasta Racine” (Epístola Dedicatoria de “Zaire”, ver aut. cit, bibl., p. 54).
Hombre de acción, profesaba un Idealismo Moral:
“¡Huid de la estrecha y ahogada vida
al reino de lo ideal!”.
“Veía la redención en el puro reino del espíritu, más allá de la presente imperfecta realidad” (Martini).
omo “Fedra”, es un drama analítico, pasional, individual, no histórico ni político, de acción psicológica: el dolor de la heroína, por la que al fin se siente “compasión”.
Utiliza metáforas y perífrases.
“La semejanza estilística principal, (...) entre el drama de Schiller y la tragedia clásica tardía se descubre en la predilección por el adjetivo huero e inexpresivo” (Martín, ver bibli.).
Son los “termes banales”: “d’un naufrage funeste”- “ungeheure Mächte”, “héros intrépide” . “finstern Trübsinn”.
En la carta citada a Goethe, señala el carácter antitético del drama francés, la naturaleza bifurcada del verso alejandrino.
Ana Kennedy, de “María Estuardo” se parece a Enone de “Phédre” de Rascine.
El drama posee marcada tendencia Idealista. No presenta personajes individualizados sino “máscaras idealizadas”...
En su poesía “Die Götter Griechenlands” (1788, “Los Dioses de Grecia&rdquo
, se lamenta de la pérdida del siglo de oro de la Cultura Helénica. Llora noblemente por la Armonía Perdida.
Grecia, modelo de la era Moderna. Por la unidad entre Dios, Naturaleza y Hombre.
“Su espíritu anhelaba claridad, naturalidad y aquel equilibrio entre la razón y los sentidos contenido en la escultura griega” (F. W. Wentzlaff-Eggebert, ver bibl.).
El diagnóstico de nuestro tiempo configura una escisión entre hombre-naturaleza, y el no desarrollo de la armonía del ser humano.
En su “Cartas sobre la educación estética” 1795, censura la perversión y el salvajismo de la época.
Sostiene que los Artistas son los Fundadores de la Cultura y los Guías de la Humanidad.
En su “Sobre lo patético” 1793 anota que la Tragedia debe representar la “naturaleza que sufre” pero también “la resistencia moral al sufrimiento”.
Lo Patético ha de ser estético, sublime, encarna el Libre Albedrío Humano...
Fuentes bibliográficas:
René Wellek: “Schiller” (en su “Historia de la crítica moderna”, tomo 1, 1959, Madrid, p. 268-293).
“La amistad entre dos Genios. Goethe y Schiller” trad. Fanny Palcos, Prólogo Rafael A. Arrieta (Elevación, 1946).
“Boletín de Estudios Germáncos. Número especial dedica a F. Schiller, 1805-1955”, Nº 11, Universidad Nacional de Buenos Aires, Facultad de Filosofía y Letras-Instituto de Literatura Alemana, 1955. Especialmente estudios de Hermann Schneider: “S. y el drama francés” y Friedrich W. Wentzlaff-Eggebert, “S. y la Antigüedad”, p. 100-115 y 147-160 resp.
Alfonso Reyes: “Goethe y Schiller” (en su “Obras Completas”, 1993, p. 329-354).
Wilhelm Dilthey: “F. Schiller” (en su “Vida y Poesía”, 1946).
Fritz Martini: “Historia de la literatura alemana”, p. 269-294.
Alfredo Cahn: “En el bicentenario de Schiller” (en su “Literaturas germánicas”, 1961, p. 175-186). “Goethe, Schiller y la época romántica” Nova, 1960. “Lección de Schiller” (en su “A partir de Heliand”, Univ. Córdoba, 1964). “Goethe y Schiller” (en su “Un pueblo perdió su norte”, Claridad, 1941).
(También mi “Pensar y sentir en Schiller y en Sarmiento”, blog “sarmientisimo”, 30-6-2008).