martes, 16 de febrero de 2010

                                    BORGES, la Inteligencia en la Literatura.

 

                                                Por Guillermo R. Gagliardi.

 

 

 

Jorge Luis Borges, argentino, 1899-1986.

 

Poeta, ensayista, traductor, profesor, conferencista, narrador.

 

En su narrativa (1935, “Historia Universal de la Infamia”, y variada labor dispersa anterior), distínguense 2 zonas: la realista y satírica , con tendencias emotivas y estilísticas del “Martinfierrismo”: “Hombre de la esquina rosada”, de estructura clásica; relatos policiales, notas costumbristas y críticas. Y la fantástica, lo fantástico metafísico, con “El Aleph”, “Ficciones”, “El Hacedor”, rica y original.

 

Utiliza una visión escéptica e irracional del mundo y determinados procedimientos  y temas narrativos: la obra dentro de la obra, al modo shakespeareano o cervantino (en el “Quijote”, en la Segunda Parte, los personajes han leído la primera, en “Hamlet”, los cómicos representan ante los personajes un drama que se parece a “Hamlet&rdquoGuiño. Citas falsas  de autores reales. Introduce a sus amigos reales en incidentes falsos. Sintetiza o critica relatos apócrifos. Seres reales se transforman en arte, en ficticios: calles y seres porteños, p. ej.

 

Incluye los Dobles (como Henry James, o Poe). Visión del Universo como caos o Laberintos: “La biblioteca de Babel”, “La casa de Asterión”, “El inmortal”. La vida entendida como azar: “La lotería en Babilonia”, “El muerto”.

 

El tema de la identidad de los hombres. Identidad de destinos opuestos. Proyecta en sus cuentos su identidad personal y sus abundantes y hondas lecturas.  Dios, como imposibilidad humana.

 

El Tiempo, una de las mayores preocupaciones metafísicas de su pensamiento. Lo desintegra y lo separa de lo meramente cronológico.

 

Estos fascinantes cuentos de fama universal tienen en sus temas las características de la diversidad de su ubicación  espacio-temporal y sus orígenes en la Literatura, la Filosofía y la Historia.

Además poseen directa relación con sus Ensayos.

 

Toda su producción literaria consiste en ejercicios o juegos de la inteligencia. Pues la literatura borgiana  tiene la solidez y perennidad de un juego dramático que consiste en revelar la relación entre vida-sueño, vida-literatura, realidad-irrealidad, etc.

 

Se anotan los influjos de H. G. Wells y en general la narrativa fantástica sajona (Poe, James, Chesterton). Y el mundo real y mágico de Kafka.

 

Adopta una técnica mesurada y depuradamente clásica de narrar. Gusto por lo fantástico puro. Por la prosa de Stevenson, Chesterton Quevedo, Gracián.

Y la filosofía de D. Hume, Berkeley, los panteístas, el individualismo. El hombre individual puede ser todos los hombres.

 

Logró un asombroso nivel de perfección entre el argumento, el estilo, la estructura y los materiales narrativos.

 

Lo consideramos el más perfecto Hombre de Letras, en su estricto sentido, que ha tenido nuestro país hasta hoy y que ha dedicado toda una vida a erigir una obra literaria austeramente sometida a las más altas exigencias, sin desmayos y sin concesiones.

 

En cuanto a su Poética es de “pensativo sentir”, sentenciosa, epigramática. Introduce el Ultraísmo (en España estuvo en 1919) Un acendrado amor a Buenos Aires y a los personajes históricos argentinos.

 

Ana María Barrenechea, una borgiana cabal, crítica, docente y lingüista, afirma que  Lo fundamental es su capacidad de maravillarse ante las teorías de los hombres que intentan interpretar un mundo y un destino definitivamente impenetrable...

 

Textos:

 

  • Poema “La pesadilla”-

 

Según la teoría junguiana, presenta el arquetipo del viejo sabio. En una trama de sueño. Aparece  Dios, el omnipotente.

 

Aúna, como en su propia biografía, Filosofía-Vida-Literatura. Abunda la  elegía en su obra, la serenidad y la zozobra metafísica.

Porque se expresa, siente y piensa como un Agnóstico, un irónico, escéptico.

 

  • Cuento “El jardín de senderos que se bifurcan”.

 

Publicado en 1941, con ese título, 7 cuentos, el último da nombre al libro (“Tlön Uqbar”, “Las ruinas circulares”, “La biblioteca de Babel”, “Examen de la obra de H. Quain”, “La lotería en Babilonia”, “Pierre Menard&rdquoGuiño.

 

Ya en el Prólogo del libro nos anuncia que es un Cuento Policial:

 

“sus lectores asistirán a la ejecución y a todos los preliminares de un crimen, cuyo propósito no ignoran pero que no comprenderán”.

 

Encabeza con una singular dedicatoria, a la gran escritora, propulsora de Cultura, Victoria Ocampo (1890-1979).

 

El narrador en primera persona.“Un amarillo”, Yu Tsun.

Al huir (lo resuelve en su habitación), burla a Richard Madden, su adversario.

 

Aparece el preferido tema del Laberinto.  “El jardín de mi antepasado Ts’ui Pên”.

Llega a una Biblioteca.

 A Tsui Pen lo acucia el problema del Tiempo.  Imagen del Universo en la concepción de Ts’ui Pên.

No creía en un Tiempo Absoluto y Uniforme, sino en tiempos convergentes, divergentes y paralelos.

 

Mata a Stephen Albert (un sinólogo a quien admira). Con ello  indica la ciudad que las fuerzas  deben atacar.

 

Se narran dos historias: la de Yu Tsun (un espía, relato simple, coherente) y la de Ts’ui Pên, su abuelo. Confluyen en un  punto. La cosmovisión de este último: el Laberinto, es descifrado por S. Albert.

 

Influencias filosóficas del autor. El Dr. Yu Tsun, profesor de Inglés en la Hochschule, escela alemana en China.

 

Comienza con la cita de un libro, “Historia de la guerra europea” de Liddel Hart: demora de una invasión por lluvias.

 Declaración de Yu Tsun pretende iluminar este  hecho histórico.

 

Presencia constante del perseguidor Madden. Urde un plan. Huye a Ashgrove, va a casa de S. Albert (unos niños le indican el camino). Estas indicaciones sobre el camino para llegar a esa casa, le recuerdan un Laberinto, y la historia de Ts’ui Pên.

 

El Laberinto y el Libro: una misma cosa, según una carta de Ts’ui Pên, el jardín de senderos que se bifurcan.

 

Hacemos una lectura bi-plánica del cuento. Primero una historia de espionaje (Yu Tsun) y segundo, dentro de esa historia está incluida la de Ts’ui Pên, su historia personal, su novela.

 

El Mundo es un Laberinto de Símbolos, de tiempos...

 

Tres personajes fundamentales: Yu Tsun y Albert, perseguidores y perseguidos y Maden, perseguidor. Interrelación, multiplicidad de significados.

Cada personaje es imagen sintética de una dualidad.

 

El Tiempo, circular, cíclico (“el eterno retorno” de F. Nietzsche). A Tsúi Pên lo mata un forastero, a Alberto otro  forastero, Yu Tsun.

 

Este Relato Policial es la concreción de Una Teoría del Tiempo a través de la ficción, y es una apreciación sutil de la Personalidad.

 

Borges, maestro del cuento, participa del ensayo y la ficción en su narración. Apela constantemente a la inteligencia.

Maneja brillantemente el ambiente y la sorpresa.

La sensación de crimen repetido, el ambiente sofocante. Exluye todo rasgo patético o sentimental.

 

Obsesión por el Infinito.

Estilo preciso, refinado. Mezcla de planos, realidad y fantasía. Lenguaje connotativo, sugiere ambientes y refiere hechos ambiguos.

 

  • “El Aleph”: interpolación de tres planos: realidad /irrealidad / sátira.

 

Trama narrativa imaginada sobre la base de doctrinas teológico-filosóficas; un narrador ficticio identificado con Borges autor.

 

El Aleph significa la multiplicidad infinita del universo.

 

El tema central es la idea de que la divinidad ilimitada se proyecta en el mundo a través de un punto (microcosmos) que refleja todas las cosas del universo (macrocosmos).

 

Ubica un objeto simbólico: el Aleph, en un ámbito real (ciudad de Buenos Aires, Barrio de Constitución).

 

Caracteriza con aguda ironía a un argentino fatuo.

Definitivamente, construye una sátira contra la falsa Literatura.

 

  • “Biografía de Tadeo Isidoro Cruz (1829-1874)2 (de “El Aleph”, 1949, 1ª- ed. en edit. Sur, 1944):

 

“Es una glosa al ‘Martín Fierro’” expresa en el “Epílogo”. Incluye un Epígrafe de W. B. Yeats.

Ubicación témporo-espacial precisa: 6-2-1829, Pergamino.

Temática de historia argentina de primera mitad del siglo XIX.

 

Personajes: Isidora Cruz, la mujer; Tadeo Isidoro, el hijo, un gaucho.

 

Alude a la obra de Hernández y a la “Biblia”: “un libro cuya materia puede ser todo para todos”.

 

Narración de la Biografía de Cruz: hombre de campo, rústico, valiente, “oscura y valerosa historia”, luego sargento de la Policía Rural.

 

Alusiones de historia y literatura universal: “Ilíada”, Alejandro...

 

El destino de un hombre, por largo que sea, consta de un momento trascendental: “el momento en que el hombre sabe para siempre quién es”.

 

Antes: visión del espejo, parcial (M. Fierro, oscura, en texto Paulino) /Ahora: cara a cara, luz.

 

Retoma el episodio del “M. Fierro” en que  el protagonista es perseguido por dos  homicidios.

Es la noche en que M. Fierro se defiende de la policía. Ahí Cruz se re-conoce.

Todo  hombre debe acatar el destino que lleva adentro. La noche en que escuchó su nombre, y en que vio su propia cara.

Comprendió su íntimo destino de lobo, no de perro gregario. Es la “lúcida noche fundamental”.

 

Repetición de la escena del cerco de la policía rural y el grito del chajá: su brava pelea, su apresamiento, su envío a un fortín en la frontera Norte.

 

Importancia del Nombre para configurar el destino de un personaje: Judas Iscariote (el traidor), Judas Tadeo (el valiente).

 

Isidoro: nombre de parientes de Borges que lucharon en Junín, en Cepeda y Pavón. Isis, es Madre, Patria, diosa egipcia.

 

La historia de Cruz y la de M. Fierro se parecen.

 

Preferencia de Borges por ceñir todo el sentido de una vida en un acto simbólico, en un momento decisivo e iluminador.

 

Anamnesia, reminiscencia, en Platon: proceso gradual de iluminación en Cruz (Laguna Colorada), grito del chajá: primero el origen del padre, el lugar, y segundo, una situación ya vivida. Anáfora de “comprender”.

 

Cruz es un Arquetipo, un Paradigma, un Símbolo. Un individuo es una especie genérica: es el bárbaro, el lobo, el jinete, el matrero.

 

En ese des-cubrimiento, en ese deslumbramiento, Cruz palpa su ser óntico, su naturaleza metafísica.

 

Son corrientes en Borges las proyecciones filosóficas de las situaciones, se sirva de la Metafísica para su Creación Estética.

 

Cruz, según apunta P. L. Barcia (ver bibliogr.) es una forma de nuestro individualismo argentino, de raíz hispánica: “el argentino no se identifica con el Estado, es un individuo, no es un ciudadano” (“El Matrero”, 1970. “Nuestro pobre individualismo” en su “Otras Inquisiciones&rdquoGuiño.

 

Es una creación con símbolos nacionales y universales....

 

 

Fuentes bibliográficas:

 

“Homenaje a Borges” (Academia Argentina de Letras, Anejo I, 1999.

 

Amado Alonso: “Borges narrador” (en su “Materia y forma en Poesía”, Madrid, 1965, p. 368-380)

 

Pedro Luis Barcia. “’Biografía de T. I. Cruz y los niveles de significación” (en “Homenaje a José Hernández”, Universidad Nacional de La Plata, Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación, 1972, p. 211-223).

 

Ana María Barrenechea: “Estudios sobre Borges” (en su “Textos hispanoamericanos”, Monte Ávila, 1978, p. 125-158).

 

Adolfo Bioy Casares: “J. L. Borges: ‘El jardín de senderos...’” (en rev. “Sur”, nº 92, mayo 1942, p. 60-65).

 

T. Franco Carvalhal: “Las lecturas del ‘M. Fierro’ por Borges” (en su “Literatura comparada”, Corregidor, 1996).

 

Alicia Jurado- Amelia Sánchez Garrido: “Homenaje a Don J. L. Borges-Bibliografía de J. L. Borges” (en Boletín de la Academia Argentina de Letras, t. LI, en.-jun. 1986, nº 199-200, p. 165-180). Y su “Genio y figura de J. L. Borges” (EUDEBA, 1980, 3ª ed.). Y en A. Jurado: “Revisión del pasado”,m El Elefante Blanco, 2001, p. 182-195.

 

María Rosa Lojo: “Metáfora y realidad (...) / E. Pucciarelli: “Borges y la Metáfora del Tiempo” (en “Escritos de Filosofía”, Academia Nacional de Ciencias, nº 23-24, 1993)

 

Emma S. Speratti-Piñero: “Judas en la obra de Borges” (en “Homenaje al Instituto de Filología”, 1975, p. 401-409).


Publicado por Desconocido @ 12:49
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios