SOBRE EL ROMANTICISMO EN FRANCIA.-
Por Guillermo R. Gagliardi.
Su tragedia muestra lo grotesco y lo sublime del alma humana. Utiliza una gramática “democrática”, sin reglas, sin academicismos.
Con fines estéticos, sin caer en el prosaísmo, con independencia de juicio y criterios.
También trata el tema de la Piedad social.
Escribe numerosas y difundidas obras: “Nuestra Señora de Paris” (novela), “Las orientales” y “Hojas de otoño” (poemas), “Los cantos del crepúsculo”, “Las voces interiores”, “Hernani”, “Ruy Blas”, “La leyenda de los siglos”, “Los castigos…
Sus versos son coloridos y sonoros. Con imágenes deslumbrantes. Metáforas impetuosas.
Lèase: “Cumbres y declives de V. Hugo” por Alfredo de la Guardia (en su “Poesía dramática del Romanticismo”, Academia Argentina de Letras, 1973, p. 159-212) / “V. Hugo” por Matthew Josephson (Edic. A. Zamora, 1951) / “Historia de la literatura francesa” G. Lanson / “Hist. de la literatura francesa” Albert Thibaudet / “El centenario romántico” Rafael Alberto Arrieta (en su “Dickens y Sarmiento”, El Ateneo, 1928) / “El romanticismo literario” Álvaro Melián Lafinur (Columba) / “Lírica romántica” trad. de Carlos Obligado (Emecé
/ “V. Hugo y los románticos argentinos” (en “Cuadernos”, Paris, agosto 1963) / “El romanticismo francés” por Paul Groussac (en su “Crítica literaria”, 1924) / “Historia de las ideas estéticas en España” Marcelino Menéndez y Pelayo, tomo IX: “El Romanticismo francés”…
La ostentación del Yo, lo pintoresco, el amor a la Naturaleza. Configuran un Pre-Romanticismo esencial.
Expresión del Temperamento Individual.
Y de inquietudes metafísicas: el destino, la muerte, el universo.
Y en medio de una naturaleza desbordante, un encantador estilo literario, con magníficas descripciones.
Pinta lo Sublime-Cristiano y lo Pagano en su “Genio…” citado.
Tratamiento idealista y noble de asuntos, ambientes y personajes. Vivió por la Belleza.
Predomina en su creación literaria la vaguedad y lo vaporoso.
La delicadeza de los versos, la magnífica representación de la Naturaleza..
Tuvo gran preponderancia la lectura de sus obras en la Argentina, en el “Salón Literario” de 1837, especialmente en Esteban Echeverría (1805-1851).-
Pensador y poeta filosófico.
Los temas de la soledad y la melancolía son preponderantes en la creación de este artista aristocrático.
Amor, nocturnidad, tristeza, fina evocación de tiempos idos.
“Si fuese rey, te diera mi corona,
y mi imperio desde una a la otra zona,
del mar undoso las flotantes quillas,
mis vasallos postrados de rodillas,
por obtener de ti, mujer amada,
¡Tan sólo una mirada!.
Si fuese Dios, te diera los espacios,
y las nubes de grana y de topacios,
esos astros que pueblan los confines,
y el coro de celestes serafines,
el mar, la luz, del cielo el embeleso,
¡Tan sólo por un beso!”.
“¡Así, siempre impelidos, en vasta sombra densa,
hacia riberas nuevas; para jamás volver,
¿del tiempo no podremos en la corriente inmensa
anclar alguna vez?.
¡Oh lago! El año apenas a sus confines toca,
y cerca de las ondas do ella tornar pensó,
mírame, solo y triste, sentarme en esta roca
donde ella se sentó.
¡Amemos, pues, amemos!; ¡De la hora ligera
gocemos sin tardar!
El hombre no halla puerto, ni el tiempo halla ribera;
¡pasa, y no somos ya!
Que el viento gemebundo, la caña que suspira,
los aromas que esparcen en tus aires su dolor,
digan con cuanto se oye, contémplase o respira.
¡Aquí amaron los dos!”.-