BARTOLOMÉ MITRE, el Hombre de Letras.-
Por Guillermo R. Gagliardi.
Bartolomé Mitre (1821-1906) excede toda clasificación dentro de nuestra Historia. Gobernante, reformador, poeta, periodista, traductor, historiador, intento de militar... Su obra ha perdurado hasta nuestros días por la magnitud de su tarea humanística, su amor al Libro y la Literatura, su Cultura, no consideramos la polémica política, la lucha ideológica, las circunstancias bélicas...
Admira la pasión y devoción que profesó por la Literatura Universal, por la labor historiográfica, el conocimiento de nuestro pasado, la investigación histórica y la traducción literaria de los escritores clásicos.
Desde su adolescencia cultivó serias lecturas, de Filosofía, Historia y Poesía (lo atestigua el serio y denso “Diario de la juventud de Mitre 1843-1846”, editado por la Institución Mitre en 1935). V. “Mitre y las Letras” Rubén Darío (Asociación Amigos del Museo Mitre, 1980), y su “Oda a Mitre” (íd., 1971; “Mitre bibliófilo” por Enrique de Gandía, 1939).
Toda su larga vida fue un hombre reposado, de sereno espíritu que en medio de las más variadas ocupaciones, el periodismo beligerante, etc., no dejó apagarse la divina llama de su Idealismo, de su Humanismo modélico, recopilando archivos, ordenando documentos, trascribiendo fichas bibliográficas, escribiendo o compilando cartas, etc.
Lingüista apasionado, antropólogo y arqueólogo vocacional, lo atestiguan su ingente Epistolario, su propia Biblioteca, la “Biblioteca Americana”, el “Catálogo Razonado de la Sección de Lenguas Americanas”, póstumo (3 volúmenes, Coni, 1909-1910), “Las Ruinas de Tiahuanaco” 1879, etc.... (”Mitre y su conciencia cultural” Diego F. Pro, en Boletín de la Academia Argentina de Letras, t. XLI, 1960, p. 594-616).
Sus traslaciones de las “Odas” del poeta latino Horacio , de la “Divina Comedia” del Alighieri, de Víctor Hugo y otros célebres autores italianos, ingleses, etc. nos hablan de su entrega y perfeccionamiento en el estudio y la escritura. Escribe una fundamentada “Teoría del Traductor”, Prefacio a la obra del Dante.
Como Poeta buscó sus motivos en los lares de la Patria, cultivando la lira gauchesca y amatoria (compilada en su “Rimas” de 1854), rememoraciones de episodios de la historia americana, su alabanza del Ombú, del Caballo Criollo, “A Santos Vega”, “Memorias de un botón de rosa” p. ej. (léase “Mitre poeta” de Héctor Pedro Blomberg, 1941).
En su “Recuerdos de Buenos Aires”, temprano poema, de 1839 canta el proscripto anti-rosista:
“¡Oh patria, de Buenos Aires! Tú ocupas hoy la mente
de miles de proscriptos por tierras extranjeras,
de grandes ciudadanos a los que el ser tú dieras
y vagan alejados del suelo de su amor;
y tú eres para ellos el sueño de su vida...”.
......
“¡Oh patria! Como esclava suspiras en cadenas,
cubiertas de cadalsos tus calles enlutadas,
marchitos tus laureles, tus glorias mancilladas,
ajada tu bandera de gloria y esplendor;
tu seno profanado por déspota cobarde
que duerme resguardado por míseros esclavos,
que en su calvario triste remachan férreos clavos
del pueblo generoso que pueblos redimió”.
Ser Poeta era para Mitre un privilegio otorgado por Dios a muy pocos espíritus. No puede tenerse espíritu poético sin agudo sentimiento musical. La Rima y los Acentos los considera “los dos pilares en que se columpia suavemente el verso”.
En su concepción romántico-social, el hacedor de versos es portador de una Idea y Benefactor de su época y de su pueblo (léase su “Defensa de la Poesía” en la magnífica edición prologada por Mariano de Vedia y Mitre, Academia Argentina de Letras, 1947).
“Poeta por Vocación”. Amó el arte de la Poesía, la cultivó a la par de la narración, de la ciencia de la Historia..
Su “Historia de Belgrano y de la Independencia argentina” (lra. ed. 1857, última ed. ampliada 1882) y de “Historia de San Martín y de la Emancipación Sudamericana” (3 tomos, 1887, 1888, 1890) constituyen una labor extraordinaria, tenaz en la búsqueda, conservación y transcripción del documento, en los numerosísimos datos y su precisa interpretación, valiosa en su época...
Orador como los antiguos romanos . V. Carlos Pellegrini: “Ante los restos del General B. Mitre” (nota de A. Rivero Astengo, “Obras” de C. P., Jockey Club, 1941, tomo 4, p. 1-6; y en sus “Discursos y Escritos”, Estrada, 1969, p. 249-253).
“Poeta en Acción” ocupó la Presidencia de la República (1862-1868), antes Gobernador de Buenos Aires (1860-1862), brindando a la Educación un Progreso desusado en su tiempo según las ideas del Liberalismo, y sólo superado por el volcán de la acción Sarmientina.
Murió respetado, y amado, por la mayoría de sus conciudadanos.
Para el hombre público y periodista prestigioso,
“La perfección intelectual y moral es la aspiración más noble del corazón humano. El hombre que quiere, ha hecho ya la mitad del camino con esto solo”...
Belisario Roldán, siempre elocuente y ético lo definió: “Padre, Maestro, Precursor, Apóstol, Evangelista, Patriarca y sobre todo y ante todo y más que todo bueno, bueno, bueno...”.