lunes, 15 de marzo de 2010

                                               LA  OBRA  TEATRAL.-

 

                                                                       Por Guillermo R. Gagliardi.-

 

 

 

 

 

Leo a Henri Gouhier (1898-1994, crítico, filósofo e historiador), en su libro “L’OEuvre théâtrale” de 1958, traducción española de 1978.

 

  1. Un Drama es ante todo Acción.

 

El trabajo del autor dramático tiene dos fines: la diversión del público (distraerse de su vida real a una imaginaria), y la perfección de la obra misma.

 

La obra teatral está  hecha para ser representada ante espectadores: esta finalidad esencial está grabada en el pensamiento mismo de la obra.

Teatro es Palabra (prosa –verso) que llega con determinado gesto o disfraz o escenario o voz. Es espectáculo, representación, Visión.

 

Pensar la obra es ya pensar el público por el cual, ante el cual y también por cuya presencia,  existirá en el escenario.

 

La diversión del teatro tiene algo de Magia. La metamorfosis del actor en personaje, que, a su vez, provoca la metamorfosis del hombre de la calle en Espectador.

 

El efecto fundamental es imponer un sentimiento de Presencia del Personaje representado. Es la comedia del comediante.

Louis Jouvet (1887-1951) decía que el personaje revela las condiciones de su existencia al autor (Pirandello, p. ej.).

 

Etienne Souriau (1892-1979) escribe que Todo el Teatro, el Verdadero Teatro, el de siempre, el de las Obras Maestras, es existencial. Hace existir a personajes imaginarios, es su triunfo y su acto heroico.

 

 

2.- Teatro es Imitación y Creación, es Verosimilitud y Creación.-

 

Comenzamos admitiendo que el Drama es Acción. La Comedia, reproduce a los hombres peores que los normales. La Tragedia, a hombres mejores que los normales.

 

El artista es un verdadero Dios, crea un Mundo, desde la Idea Cristiana (el don de dar el ser, ‘ex nihilo&rsquoGuiño.

Hay una transposición de las cosas vistas en cosas representadas. Las obras son el fruto de la Observación mezclada con la Introspección.

 

Según Aristóteles la obra teatral tiene un Argumento, trama o fábula y se compone de Peripecias y Anagnórisis (cambio de la acción en sentido contrario e imprevisto en el primer caso, en ésta, paso de la ignorancia al saber que produce un cambio en los sentimientos de los personajes).

 

“La imitación no es constitutiva de la obra teatral, la Verosimilitud no puede ser esencial para la perfección del drama”.

 

La poética aristotélica supone Tipos, es Racional, importa el Cosmos, la Lógica.

 

Para la obra teatral la perfección consiste en la creación de personajes que gocen de una existencia compleja y misteriosa como la de una Persona.

Este concepto es el instaurado por la Antropología Cristiana: el hombre es una persona, libre e histórica.

Noción anti-griega pues no le interesa la generalidad y fijeza de los caracteres, sino el repliegue en la Individualidad.

 

Si el poeta desliza alguna inverosimilitud en las peripecias, lo esencial es que la disfrace de verosímil.

 

 

3.- Acción.-

 

Es el movimiento orgánico por el cual una situación en la Tragedia o un carácter en la Comedia, nacen, se desarrollan y mueren.

La Tragedia es la “mimesis”, imitación de una acción; mediante la pasión y el temor produce la purificación de dichas emociones (catársis).

 

Seis elementos son los que la integran: el argumento, el personaje, la dicción o lexis, el pensamiento o dianoia, el espectáculo y la música .-

 

Intriga es una maraña de acontecimientos en medio de los que esta acción se desarrolla.

 

El Drama posee estos dos elementos: Acción e Intriga, que son en realidad, dos planos constituyentes: el de la simplicidad (acción-concentración y el de la multiplicidad-dispersión).

 

Inventar un Drama es convertir un Esquema en Imágenes.

Una  tesis para desarrollar en acontecimientos, un sentimiento para materializar en Personajes Vivos.

 

Aduce Gouhier la Noción Bergsoniana de “esquema dinámico”, una imagen en busca de sus contornos.

En la acción el esquema se pone en movimiento, los personajes se sitúan. Posición es una intención, un comienzo de personificación.

 

Según el filósofo Henri Bergson (1859-1941) tenemos primero la Emoción Creadora: agitación, presentimiento, luego el esquema dinámico, en que el proyecto adquiere contornos.

 

El Tiempo  Teatral es el tiempo de la  Representación; el tiempo de la Intriga  y el de la Acción.  Tiempo artificial, es convenciòn.-

 

4.- Crítica  y teatro.-

 

Alfredo de la Guardia (1899-1974), en su “Visión de la crítica dramática” (La Pléyade, 1970), sobre el Teatro Moderno:

                 

                  “Al no apoyarse básicamente en la más elevada y legítima expresión                            humana –el vehículo del pensamiento que levante y diferencia al ser                               racional del irracional-, el nuevo teatro abdica de su valor más                                        acendrado”.

 

Con respecto al Teatro como Mimo, sonido y espectáculo:

 

                  “Esperemos que el arte dramático, en su calidad de manifestación                                ideológica y de belleza formal, torne a ser la expresión depurada del                                espíritu humano”.

 

En otro texto, el mismo crítico, prestigioso académico y ensayista, en su “Hay que humanizar el Teatro” (1971):

 

                  “La dramaturgia, en su gran estilo, cuando es creación de poesía, ha                           sido y debe ser  una guía levantada para el genio del hombre..Es el                                supremo arte del Teatro”.

 

En su “Idea del Teatro” (1946), el pensador-escritor Ortega y Gasset (1883-1955) considera   tres dualidades en la naturaleza del Teatro: la espacial (sala /escena), la humana (público / actores, es decir, pasivo y activo respectivamente) y la funcional (ver / ser vistos, es decir, el público / los actores).

 

El Teatro es Letra, Belleza literaria.  Es Verbo….

                 

 

 

 


Publicado por Desconocido @ 16:33
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