sábado, 20 de marzo de 2010

                             GOLDONI   Y    SU  “El abanico”.-

 

                                                            Por  Guillermo R. Gagliardi.

 

 

 

Dramaturgo italiano, 1707-1793.

“El abanico” (“Il ventaglio&rdquoGuiño, “La locandiera”, “Mirandolina” (seductora), “La mujerzuela honrada”, “Pamela núbil”, “Il campiello” (lo ingenuo y licencioso), “Le baruffe chiozzotte” (obra maestra, el viento y el  mar dialogan, idilio poético), “Gli innamorati” (con mínima complicación argumental). “La bottega del café” (ambiente y carácter, fondo de vicio y miseria, intrigas vitales).

 

En total 120 comedias, 92 tragedias, libretos para melodramas y óperas bufas. .

 

Su obra pertenece al Realismo  espontáneo, en el asunto y su desarrollo, en el idioma vulgar y grosero.

Su lenguaje, enteramente, genuinamente, instintivamente, Teatral: diálogo, gesto, movimientos, comedia, ballet.

 

Influjo de Moliere en la realidad de los ambientes y personajes (el avaro, Don Juan, la mujer voluble). Metastasio en la musicalidad, Plauto y Maquiavelo en la comicidad perfectamente organizada.  Se ha señalado la huella de Aristófanes, de Terencio, Ben Jonson (más didáctico y crítico)..

 

Goldoni tuvo precursores en la reacción en contra de la amanerada mascarada de la decadente “Commedia dell’Arte”: Gigli, Nelly y Fagiuoli.

 

Es el gran Reformador de la Comedia Italiana. Le otorga vitalidad extraordinaria. Por ej.: “El hombre de mundo”, “La mujerzuela honrada”.

 

Observador y vividor de la vida veneciana. El sentimentalismo de las costumbres vulgares, “Pamela núbil”, “P. casada”, influjo de Richardson.

Trasunta su escritura un optimismo natural, los aspectos más felices y lisonjeros de la vida.

 

Hace sentir por vez primera a la realidad contemporánea como argumento teatral. Se aleja de la Máscara, va al carácter vivo y real.

Su manifiesto: “Il teatro cómico”: en lenguaje dramático elabora su teoría artística, innovadora.

 

El mundo goldoniano es un juego festivo con la vida. Sin intelectualismo ni reflexiones ingeniosas.

 Optimismo natural. Aspectos más felices y lisonjeros de la vida cotidiana..

 

El personaje más complejo es “Sior Todero breretolón” (Ámese Todero el gruñón). Otro es Lunardo, en “I rusteghi”, contrapunto musical entre éste, Canciano, Simon y Maruzio.

 

Respeta las reglas aristotélicas de lugar, tiempo y acción.

 

El crítico español A. Prieto compara a Goldoni con Moratín, éste más intelectual y moralizante, y con Ramón de la Cruz, hombres de teatro representan la sociedad de su época; con Alarcón, más pedagogo y perfecto.

Goldoni ridiculiza agradablemente como Lope de Vega, con frescura y agilidad.

 

Predomina la nota anti-feminista.

Su despedida teatral fue “Una delle ultime sere di carnavale”.

Ve en la socialización, el menoscabo de la Individualidad.

 

Se detiene en las pequeñas cosas del carácter humano.

Los personajes se extravierten, representan la vida.

No hace falta el Monólogo, todo está en el Diálogo, la Acción y el Ambiente..

 

Dedica más atención a las cosas que a las palabras (lo advierte N. Sapegno, ver bibliogr.).

 

Anti-clásico, anti-literario.

Cultiva la comedia típicamente itálica, popular, cómica (comedia erudita: Ariosto, Machiavelli).

 

 Lo grotesco. Personificación de defectos (actores, músicos, bailarines). Escenificó la visión de la decadencia de ciertas clases sociales.

Se registraba en la época un hastío por las intrigas complicadas y los esquemas convencionales.

 

 

  • Texto comentado: “El abanico” 1765.

 

Marco costumbrista. Del Setecento italiano.

 

Acto 1= diálogos breves. Se perfilan los caracteres y las situaciones amorosas. Evaristo rompe el abanico de Cándida.

 Personajes cómicos, caricaturescos: el Conde, Nineta (Giannina).

Dos figuras principales  que motivan el acto: Cándida con su abanico roto genera el amor de Evaristo, y Nineta, con la rivalidad de Coronado, el posadero y de Crispín, el zapatero.

 

Acto 2=  el autor maneja magistralmente la pintura de caracteres y el desarrollo de la acción. Diálogos y todo el movimiento teatral es lo más parecido a la vida, revela el logrado arte dramático del autor, que se maneja por igual y ajustadamente con personajes aldeanos, nobles y falsarios, grotescos.

 

El equívoco hace que Crispín dude de Nineta, se pelea con Coronado y Cándida acepta al Barón por despecho de Evaristo. Éste, rústico se contrapone al Barón p. ej.: sentido humano de los personajes, cortesano / rústico, un cierto matiz ético, moralizante y didáctico.

 

La escena en que persiguen a Crispín por apoderarse del abanico es muy movida y cómica. La acción goldoniana se mueve en ‘tempo’ arrebatador, secuencia rápida de situaciones escénicas.

 

Estruendo del choque con Timoteo, cuyos frascos caen al suelo y se rompen.

Interesa al lector y también tiene todos los elementos para atraer al público espectador.

Es el acto más tenso, más enredado.

 

Acto 3=  el carácter rústico, altanero, malhumorado de Nineta se destaca siempre.

Evaristo revela a Nineta el nudo del equívoco.

 

El abanico fue el causante que desencadenó semejante barullo, “¡El maldito abanico!”, que fue de mano en mano, en un sucederse dinámico de escenas cómicas. Correrías, gritos.

 

Evaristo es el enamorado principal: fogoso en sus cumplidos, y Nineta, muy impulsiva también, lo es de Crispín, rendidamente.

 

En la escena final se reúnen todos: se aclara toda la cuestión del abanico.

 

Final feliz.

 

Según el cit. Prieto, la comedia es un “armonioso cuadro colorista que se abre al espectador como un gracioso juego”.

 Mímica cercana al ritmo  y figuras del ballet, plasticidad y animación en el movimiento escénico.

 

Comedia en que el ambiente aprisiona y conduce a los personajes.

Los monólogos son “apartes”, más una aclaración escénica que una confesión íntima.

 

“Las mejores escenas son aquellas de conjunto que poseen un carácter popular, externo, de varios personajes” continúa el crítico nombrado.

“Goldoni terminó siendo más un pintor de ambiente que de caracteres, a diferencia de Moliere”.

 

 

  • Bibliografía:

 

“El abanico” estudio de Antonio Prieto, traducción de María del Pilar Palomo Vázquez y Rafael Sánchez Mazas (en “Maestros Italianos”, selección, introducción, estudios y notas Antonio Prieto, Planeta, 1970,  2ª edición, tomo I, p. 831-1211).

 

D. Capano: “El binarismo simétrico como operador del humor (...)” (en rev. “Letras”, Universidad Católica Argentina, nº  44, jul

 

R. Donghi Halperín: “La reforma de G.” (en rev. “Sur”, nº 251, marzo-abril 1958, p. 18-24).

 

A. Facioni Todini: “Vida y obra de G.” (Asociación Dante Alighieri, 1994).

 

G. Marone: “C. G.” (en su “Escritores de Italia” 1946, p. 43-51).

 

N. Sapegno: “C. G.” (en su “Historia de la Literatura Italiana”, Labor, 1964, p. 366-378).

 

 

 

 


Publicado por Desconocido @ 15:06
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