GABRIELE D’ANNUNZIO .-
Por Guillermo R. Gagliardi.
“La versatilidad de este paladín y maestro de fruiciones halló correspondencia en la variedad de sus escritos. Sin contar la gesta tribunicia con la que no sin cierta garrulería sirvió a la causa de Italia y de la latinidad, casi todos los géneros literarios le fueron familiares: las realizaciones épico-lìricas, los conflictos dramáticos, el relato novelesco”.
Ángel J. Battistessa.
Estetizante ultrarrefinado (1863-1938).
Representó un Arte Ornamental y bizantino-barroco. Un mundo pagano y sensual. Un sensualismo extenuante.
En sus “Laudi” expresó el esplendor de la palabra y la profundidad del sentimiento: “Laudi del Cielo, del Mare, della Terra, degli Eroi”.
Su Teatro, lento, iterativo, sobrecargado.
En sus Retratos, una línea caligráfica, color suntuoso.
Regodeo Impresionista (sensaciones epidérmicas).
Battistessa lo llama “Pintor y músico de los vocablos”, “detonan (en su arte) ciertas redundancias reprensibles”.
Sus defectos son los de nuestra época: el parloteo de ágora, el frenesí del momento, el desorden afectivo, los amaños de la propaganda, la obsesión de lo mórbido. El hedonismo orgiástico, el histrionismo. Fue un Héroe Mundano...
Sus virtudes: la decisión intrépida, la elocución soberana, la gentileza exquisita.
Se entregó devotamente a su labor literaria. Con su espíritu finisecular y decadente.
Sobriedad y modestia encubierta por la decoración fina y abundante, al modo de los Parnasianos.
ne la material imprimonsi le forme
per l’ostinata pugna del lavoro!”.-
Todo debe fraguarse en el bronce ideal, perenne, de la palabra justa.
Cultiva la lectura y traducción de textos ilustres, Homero, Horacio, Catulo, en su “Di Gramatica e Retorica” (1879), “Primo Vere”, con sus “Traiciones” de “A Torcuato”, “A Furio”, “A Artemisa”, “A Apolo”.
Febo- una sonrisa innúmera
sobre el agua difunde, y me enciende
una llama de gozo en el pecho”.
(“Canto del Sol”, de su “Canto Novo&rdquo
.
Canta a las “Adúlteras” en su “Intermezzo di Rime” 1884, que integra “Fimmine e Muse”: Elena, Herodías, Isolda, Lady Macbeth...
En “Maia” 1903 canta a Ulises y Telémaco, a Penélope, y sobre todos, a la Vida, a Dionisos, Alcibíades y Pericles..
Versos admirativos y a veces admirables.
Versos belicosos, épicos y celebrantes, en “Electra” 1904.
sagrada en la nueva Aurora
con el arado y la proa!
La mañana saltó, como el gozo de mil titanes,
a los astros moribundos.
Como una multitud de innumerables manos,
con un solo temblor, en los montes, las colinas, los llanos
se agitaron todas las frondas.
¡Italia! ¡Italia!”.
(trad. Julio Gómez de la Serna, en “Obras Completas” de G. D’A., tomo III, p. 1.380).
Canta a la Vida, el olivo, el amor y el mar en “Alción” de 1904.
“Merope” 1912. “Canciones de las Gestas de Ultramar”.
“Canti della Guerra Latina” (1914-1918).
soy un grito hacia la aurora,
soy un clarín de rebelión
en labios de la raza elegida”.
El Poeta italiano repristina el Mundo Clásico greco-romano. Evocación, contemplación y reedificación de la Antigüedad.
Se funde pánicamente con la Naturaleza.
Entre el Romanticismo y el Naturalismo, esculpe versos afrodisíacos, violentos y lánguidos.
Desde un Yo desbordante y delirante, con una estética exquisita y elegante.
Sapegno destaca en su “Historia de la literatura italiana” (ed. española, 1964) la “pobrísima substancia moral y poética”. También el esplendor formal, el énfasis oratorio...
Denomina a sus tragedias “ejercicios literarios”, “repertorios de imágenes suntuosas o lujuriosas, totalmente faltas de sentido dramático” (ob. cit., p. 605).
Por último señalamos el juicio crítico de Alfredo de la Guardia. “Ese poeta del amor fue un hombre sin amor. Con versátil curiosidad por las mujeres, sintió un permanente desdén hacia la mujer, y nunca se dejó cautivar por ninguna”...
(Léanse mi “’Fedra” de G. D’A.” y “D’Annunzio. Enfermedad y Literatura”, en mi blog “sarmientisimo”, 22-1-2009 y 18-10-2009 resp.. Cons. Bibliografía en primer artículo cit.