jueves, 01 de abril de 2010

                            ESPRONCEDA:  “EL ESTUDIANTE DE SALAMANCA”.-

 

                                                                                    Por Guillermo R. Gagliardi.

 

 

 

 

 

Queda estudiada su vida y obras en mi  trabajo “Espronceda y D. F. Sarmiento: literatura y política” (en blog “sarmientisimo”, IV partes, 25 y 26-5-2008 y 17 y 18-1-2009).

 

  • Leo hoy  su poema narrativo “El estudiante de Salamanca” (incluido en la edición de 1840 de sus “Poesías”,  y ed. crítica de B. Varela Jácome, Madrid, Cátedra, 1979).

 

José Ignacio Javier Oriol Encarnación de Espronceda nació en Badajoz, España en 1808, murió en 1842.

 

El amor, la protesta social, el placer y la muerte, la Libertad y la Patria constituyeron los temas de su  Arte Poético, eminentemente  Romántico. Con señalados ecos  de Lord Byron y de “Ossian” de J. Macpherson.

 

 

  • El texto.-

 

Parte 1=

 

En el  primer verso:

 

                                    “Era más de media noche,

                                     antiguas historias cuentan, ...”.-

 

Ese verbo inicial, en pretérito imperfecto,  indica una evocación que parece presente. (situación témporo-espacial).

 

Esboza un típico cuadro romántico, nocturno, espíritus, misterio, lobreguez.

Juego de luces y sombras, elementos tétricos.

Imágenes visuales y auditivas. En romance octosílabo.

Continúa apelación a la polimetría.

 

Primeramente, presentación generalizada. En seguida, visión particularizada: Salamanca, río  Tormes.

 

Cambia la Versificación. Versos tri y tetrasilábicos.

 

Acción. Pasa un hombre. Concisión expresiva, sensación de nocturnidad misteriosa.

 

Cambia la versificación: romance octosilábico. Imágenes  Visuales.

Luego sigue con dodecasílabos agudos en los versos pares.

Le sale al paso el fantasma de un muerto.

 

Nueva modificación versificatoria: redondillas. Retrato del embozado (grandeza, altivez, valor, impiedad) . Un segundo, don Juan Tenorio.

 

Verso 31:  recién nombra al personaje, antes adelanta dos elementos. Salamanca y  Estudiante:

 

                        “Todo en fin a medianoche vela

                          de sus dormidos vivientes,

                          la antigua ciudad que riega el Tormes, fecundador,

                         nombrado de los poetas,

                         la famosa Salamanca,

                         insigne en armas y letras

                         patria de ilustres varones,

                        noble archivo de las ciencias”.

  

 

Ahora escribe en octavas reales.

Retrato de Elvira: es el tipo antitético, polar. Inocencia, candor.

 

Parte II=

 

En cuartetas asonantadas, pinta el Ambiente: noche serena, estrellada, brisa suave. Imágenes visuales, auditivas y olfativas.

Elvira es presentada caminando.

 

Ahora, escribe en quintillas, luego en serventesios: cuartetos de arte mayor  “abab”.

Locura de Elvira (recordar locura de Ofelia en “Hamlet”.

Una cándida rosa, siempre joven.

 

Canción desesperada de la dama, melancolía.

Su muerte, por amor (es un personaje decididamente desdichado): rasgos románticos.

 

Sigue una Carta Romántica, en octavas reales.

Luego, serventesios,  otro tema hiper-romántico: la tumba.

 

 

Parte III=

 

 

Tiene un título: Cuadro Dramático, en 4 escenas.

 

Introducción:  en cuartetas asonantadas, el ambiente.

                          Realismo inicial, entre jugadores y pícaros jactanciosos.

                          La escena está rodeada   de lámpara, ruidos, paredes  negras de

                           humo.

 

                           Nada alegre, nada feliz.

                           Adjetivos románticos: trémula, pálida.

 

Escena 1: en redondillas. Entre los jugadores.

                  Desdoblamiento de versos.

 

Escena 2:  aparece Don Félix. Redondillas.

                  Presentación romántica: varonil, gentil, galán, altivo.

                 

                  Sacrílego:

 

                                    “perdida tengo yo el alma

                                     y no me importa un ardite”.

 

Escena 3: en serventesios. Aparece Don Diego: en contraposición. Cejijunto,

                  Oscura mirada. Los iguala la altivez.

 

                  En redondillas. Insolencia de Don Félix.

                  En décimas: diálogo entre Don Félix y Don Diego.

 

Escena 4:  reflexiones de los juradores. Redondillas.

 

 

Parte IV=

 

Se vincula con la Primera parte.

 

En serventesios. Ambiente fantasmagórico. Impreciso, vago.

Uso del  gerundio, acción continuada.

 

Irrupción de lo extraordinario: satanismo romántico.

 

Redondillas, expresan el sentimiento de Don Félix.

 

En serventesios: Elvira exhala un gemido.

Todo lo demás es una amplificación.

 

Luego Don Félix, en quintillas:

 

                        “Vedle, don Félix es, espada en mano,

                         sereno el rostro, firme el corazón...”.

 

Nuevamente en serventesios, Elvira, tierna..

 Introducción: ambientación, luego aparición del fantasma.

 

                        “¡Que era pública voz, que llanto arranca

                         del pecho pecador y empedernido,

                         que en forma de mujer y en una blanca

                         túnica misteriosa, revestido,

                         aquella noche el diablo a Salamanca

                        había en fin por Montemar venido!”...

 

 


Publicado por Desconocido @ 6:02
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