jueves, 01 de abril de 2010

                             GABRIEL  MIRÓ:  “FIGURAS DE LA  PASIÓN DEL SEÑOR”       

 

                                                                                    Por Guillermo R. gagliardi.

 

 

 

Miró nació en Alicante, España en 1879, murió en 1930. 

Escritor sensitivo, un estilista consumado. Religioso en sus temas; educado por los Jesuitas.

 

Leemos dos “Figuras” 1916-1917, sobre los últimos días de Jesucristo..

 

 

(I).   “Herodes Antipas”.-

 

Ubicación temporal:  el crepúsculo.

Ubicación espacial: Mar de Galilea. Tiberiades.

 

Impresión dominante: el color azul, agua y cielo.

 

l.- Descripción.

 

2.- Retrato y caracterización de Herodías, “ave y sierpe”.

      Detalles lujosos, suntuosidad (perversidad, luz   en ojos y mejillas).

      Su esposo, Herodes, celoso, se la arrebató a su hermano Filippo.

 

3.- Retrato y carácter de Herodes: torpe, mal parecido, músculos gruesos, gordos.

 

Se detuvo la acción del relato al aparecer Herodías y ver el águila.

Retraso, el pasado de ambos, su retrato físico y espiritual.

 

4.- Aparece Juan. Es la conciencia de Herodías y Herodes, adúlteros.

     Lo asesinan, cortándole la cabeza.

      Herodes, queda obsesionado, y en todo ve la cabeza de Juan el Bautista.

 

5.- Aparece Jesús, con manto azul.

     El “Rabbí”, el maestro. Juan resucitado, Herodes teme...

   

     Voz y mirada:   “irresistible es la potestad de la palabra y la mirada”.

 

     Noche: “Toda la noche latía de astros”.-

      Palacio suntuoso. Plasticidad. Luminosidad. Cromatismo excepcional.

     

       Encuentro de Herodes y Poncio Pilotos. Lujo del interior del Palacio.

       Jesús, pálido, inmóvil.

       Herodes no resiste la mirada de Jesús.

       Humillación, desamparo, congoja, dolor.

 

“como un  mendigo”:  culpa, se siente como una raposa.

 La burla y el escarnio       lo hacen sentir solo.

       Remordimiento. Herodes representa el miedo, Herodías, la lujuria. Orgías en

        Corte.

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No hay diferencias temporales ni espaciales, sólo  por el color de campos o palacios.

Intención: deseo de belleza.

Compasión hacia el género humano.

 

Estilo cuidado, de gran  calidad formal, exterior.

 

Efecto plástico, basado en recursos ornamentales: lo visual, lo cromático.

 

De los elementos del paisaje pinta sólo lo que él quiere ver. Su prodigiosa Voluntad de Estilo.  Exquisito en su pluma, sensibilísimo.

 

Impasibilidad de la naturaleza. Todo permanece indiferente a la escena.

 

Predomina lo Descriptivo sobre lo Narrativo, el ambiente sobre la acción.

Domina el sentido plástico del idioma.

Capacidad  para evocar y dar vida a seres y ambientes del pasado.

 

 

(II). “Judas”.-

 

El total del libro lo componen 15 estampas, 15 perspectivas en que está observada la Pasión del Señor.

Un epígrafe.

 

1.- las mujeres; azul del cielo, tarde.

     Las doce grullas, significan, simbolizan Jesús y los Apóstoles.

 

2.- “un caminante”. Retrato, seco, ojos encendidos, cabellos rojos.

     “el forastero”. “el hombre de los cabellos rojos”.

     “Yo me llamo Judas”.

 

      Hambriento, come, rudo. Imágenes auditivas.

       Descreído, orgulloso, lujurioso  (Magdalena). Barba roja.

       Resonaba su vientre, resollaba de cansancio.

 

       Embellece su prosa con arcaísmos lingüísticos.

 

3.- Aparece Jesús.  Judas, acostado.

     En Jesús, sensación de frescura y reposo al pasar su mano.

 

Antítesis Jesús (todo luz, ímpetu, melancolía) / María (triste, callada,     predestinación).

 

“ojos profundos y amargos” , también al final.

 

       4.-  Día. Habla Jesús a la gente.

 Irradia Bondad. Cura los enfermos de cuerpo y de alma.

              .

             Metáfora: “dorados carcañales” , espuelas.

 

              Lo macabro. El Centurión, su fe, miedo a Judas.

              “Sermón de la Montaña”. Su mirada, su voz.

 

             Crepúsculo:  “encima de la ciudad, surgiendo de una banda de niebla, se

                                    estremecía la dulce ascua del lucero de la tarde”.

 

Imagen bellísima, solar.

Paisaje de hermosa plasticidad.  Joya de su escritura. Su pincel, sus sinestesias, luces y colores...

 El trigal como un mar....

Las alondras cantan como si soltasen de su pico un grano de oro, revibrante en el cristal azul del cielo.

 

Judas, en soledad, avaricia, desdeñado.

 

Judas, humanizado: se siente relegado, despreciado por las mujeres.

 

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Diálogos breves, a veces morosos.

A veces parquedad, economía expresiva.

En los Retratos: brillos, imágenes.

Riqueza verbal, no exceso en diálogos.

 

Realismo insinuado lo denomina  el crítico Enrique Anderson Imbert, en su “Crítica interna”.

 

 Impresionismo, personalismo.

Personajes inmóviles, estáticos, casi esculturas.

 

Categoría estética de la Metáfora. Todo tiene que cuajar en algo bello.

Gusto por  los contrastes, sensualidad, religiosidad.

 

Nunca hay rotunda alegría en el autor.

 

Bibliografía principal:

 

-         “Obras Completas” Prefacio de Clemencia Miró (Biblioteca Nueva, Madrid, 1953, 2ª ed.).

 

 

D. Alonso: “G. M. en  mi recuerdo” (en su “Obras Completas”, Gredos, t. IV, 1975, p. 646-652).

 

“Azorín”: “G. M.” (en sus “Obras Completas”, Aguilar, t. 4, p. 385-387 y tomo 6, p. 989-1025).

 

A. Cambours Ocampo: “Una voluntad de estilo: G. M.” (en su “Lenguaje y Creación”, La Reja, 1970, p. 44-53). Y en su “Literatura y estilo”, Marymar, 1985, p. 53-57.

 

C. Conde: “Exaltación de G. M.” (en revista “Letras de Buenos Aires”, 1981, nº 2, p. 9-17)

 

G. Díaz-Plaja: “Literatura y paisaje”, “Sobre el estilo de G. M.” y “G. M., mal burócrata” (en su “Ensayos”, 1973, p. 55-57, 143-149 y 1348-1354).

 

S. de Madariaga: “G. M.” (en su “Ensayos”,  1972, p. 675-678).

 

M. de Maeztu: “G. M.” (en su “Antología. Siglo XX. Prosistas españoles”, col. Austral, 1945, 2ª ed.).

 

M. T. Maiorana: “Vislumbres de crítica clásica y nueva sobre un cuento de G. M.” (en su “Estudios, reflexiones, miradas de una comparatista”, Biblos, 2005).

 

J. P. Ramos: “El arte de un contemporáneo: G. M.” (en su “Ensayos hispánicos”, Institución Cultural Española, Bs. As., 1942, p. 182-210).

 

V. Ramos: “El mundo de G. M.” (Gredos, Madrid, 1964).

 

A. Saliva:  “A. Porpetta: ‘El mundo sonoro de G. M.’” (en rev. “Letras”, Universidad Católica Argentina, , nº 33, enero-junio 1996, p. 114-118).


Publicado por Desconocido @ 10:27
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