viernes, 09 de abril de 2010

                                    BYRON  y  sus textos literarios.-

 

                                                                        Por Guillermo R. Gagliardi.

 

 

 

 

  • George Gordon, Lord Byron (1788-1824) es el Poeta de la Libertad, de la Revolución, el Libre Albedrío, el Progreso, la Fraternidad humana, la República Universal.

 

El Arte Verdadero consiste siempre en un ímpetu de Redención.

Sus temas: la crítica social con la burla de las tradiciones caducas, los convencionalismos, la hipocresía.

 

La Poesía entendida como un Modo de Acción.-

En realidad, la Vida no puede ser concebida sino desde, en y para la Acción, el Cambio y el Combate.

En esa categoría ubicamos al vate británico. Artista, Libertador…

 

  • Entiende, p. ej., que  “la rima es algo así como un barco a vapor que hace marchar los versos contra la razón. La razón no estuvo jamás unida como carne y uña con la rima, y siempre se inclina menos a mejorar el sonido que el sentido”.

 

Se ríe  de la sujeción a la Rima.

 

            “Guerrearé, por lo menos con las palabras, y cuando la oportunidad se             presente con la acción, en contra de todos aquellos que hacen la guerra al             pensamiento, a los tiranos y sus sicofantes que son los enemigos más crueles             de las ideas. No sé quién saldrá vencedor; si poseyera esa presciencia, no        por ello disminuiría mi plena y categórica detestación a todo despotismo             contra cualquier pueblo de la tierra. Y no es que adule al pueblo; hay             demasiados demagogos y falsos libre-pensadores para que yo me una a             ellos…Lo que deseo es que los hombres se vean libres tanto del populacho             como de los reyes, libres de vosotros y de mí”.

 

En la expresión lírica la Palabra rompe sus lazos habituales y alcanza una dimensión inventiva ya implícita en el significado original de “Poiesis” (creación).

B. Croce, E. Cassirer y H. Read, entre otros, coinciden a partir de una genial intuición de G. Vico en que el empleo poético de la Lengua es el más propio del hombre (Antonio Pagés Larraya, “Límites de la expresión poética”, en ‘La Prensa’, 5-10-1969).

 

El uso poética de la palabra revela zonas inabarcables, por el discurso racional, manifiesta su inagotable multiplicidad significativa (Roman Jakobson habla de la “poesía de la gramática y la gramática de la poesía&rdquoGuiño….

 

  • La biografía “El verdadero Byron” (Santiago Rueda, 1959)  de Alfredo de la Guardia (1899-1974)  es una de las más completas y mejor escritas sobre el poeta inglés.

 

El crítico y docente mencionado parte del excelso concepto de que “Byron es el más grande revolucionario entre los escritores de su época, y el mayor poeta civil, acaso, de todos los tiempos” (ob., ed. cit., p. 12-13).

 

“…la máxima grandeza de Byron es haber puesto la Vida por encima del Arte, luego de haber puesto el Arte al servicio de la Vida” (íd., p. 19).

Concibe y siente a la Poesía como una fuerza y una proyección del hombre en el sentido de Superación y Perfección.

 

Para Byron el Pensamiento es el “último refugio de la única superioridad y consolación del hombre” y “la Energía del Pensamiento es la fuente de la Vida Universal”…

 

  • Aldous Huxley: “El centenario de Byron, lo confieso, me deja notoriamente indiferente. Hay cierto atractivo en su personalidad: era tan candoroso y transparente en su egoísmo. Mas también había en él una temible veta de vulgaridad, que resalta con creces, tanto en su vida como en sus escritos. Y cuán poca sustancia hay ahora, para nosotros, en casi todo lo que escribió”….

 

 

  • Texto: “Manfredo”, Poema Dramático, 1818,.

 

Acto I=  En el comienzo Manfredo parece un personaje fáustico, un sabio: “mi reposo es la continuación del pensamiento siempre incesante”. Es un monólogo reflexivo.

 

Invocación sobrenatural: “¡Agentes misteriosos! ¡Genios del universo ilimitado”.

Clima romántico: una galería gótica y en medianoche.. Aparecen los espíritus.

 

Variedad estrófica. Polimetría.

Sentido simbólico de esta aparición de los espíritus: el Océano, el Viento, Noche, su Estrella. Sólo les pido el olvido.

Un espíritu se concreta en una bella (y deletérea) mujer.

 

En el 2do. monólogo que tiene  como escenario un monte solitario, de día, Manfredo nos desnuda su alma: alma romántica, contradictoria: vida y muerte, hastío: “esta esterilidad en el espíritu, / ser de mi alma sepulcro…”.

 

Anhelos de fusión con el Todo: Panteísmo romántico y reflexión filosófica: lo primero ante el sonido libre y plácido de una flauta (“mi alma anhela absorber estos sonidos”, “oh, si yo fuera…una armonía respirante,…una voz viviente&rdquoGuiño y lo segundo ante el imponente vuelo de una soberbia águila (“infatigable nadador de nubes”, “nosotros…mitad polvo, mitad dioses&rdquoGuiño.

 

Primer retrato del personaje, proporcionado por un cazador:

 

                                    “Su vestido es espléndido, su aspecto

                                      varonil, y su rostro altivo como

                                      de un libre campesino…”.

 

Constante referencia y alabanza de la Naturaleza, que es grandiosa siempre.

 

La nada es el drama de su existencia: le pide a los espíritus el olvido, al águila  ser pasto de sus hijos y a las montañas imponentes que lo aniquilen. Base real: su “Diario” de viaje a Suiza (1816).

Se siente abatido, angustiado, surcado de arrugas del instante.

 

                                    “labradas

                                      por instantes no más y no por años,

                                      u horas, que en siglos el tormento trueca”.

 

Hondo sentido del paisaje, consubstanciado en su dolorido espíritu. Ansía la muerte, la destrucción. Nihilismo.

 

Acto 2=

1er.  Escenario= una casilla en los Alpes.

Los escenarios evocados son siempre muy bellos, arrebatadores, imponentes.

“eres de elevada alcurnia”; “con sed atroz de muerte, inextinguible”.

 

Es soberbio y altivo, desdeñoso con el cazador.

“…tu frente el sello apenas tiene / de la virilidad”.

El héroe romántico: joven; su vida es “desierto / frío y estéril” con “hierbas amargas”.

 

Hace una bella caracterización del cazador: saludable, paciente, inocente, libre, trabajador.

Él es la antítesis “el alma mía / consumida!”.  Nos hace  pensar en la “Elegía” de Thomas Gray (de 1839): el cementerio de aldea, los campesinos. Visión poética.

La 2da. escena, una catarata, un valle alpino.

 

Poesía  descriptiva, paisajista, alterna con la anímica, existencial (las más  netamente románticas).

Aparición:  el Hada de los Alpes.

Alma atormentada, sufriente.

 

Evoca su infancia: excepcional, extraña: contemplar la naturaleza= tormentas, rayos, mares agitados, el cielo estrellado, la soledad; estudia las ciencias antiguas.

 

              “Y  con aquellos huesos consumidos,

               de los cráneos y el polvo”.

 

                “Conseguí hacer mis ojos familiares

                 ya con la eternidad”.

 

Lo sepulcral y demoníaco.

 

“La ciencia fue aumentando  / mi sed de ciencia y de poder y el goce / de esta tan vigorosa inteligencia”.

 

Su amada: su presentación la insinuó ya anteriormente: “mis ideas errantes, solitarias, / tuvo, y ansia de ciencia misteriosa; / y espíritu capaz del universo / comprender”.

Amor y Muerte: es una mujer bella y virtuosa, ideal.

 

                                    “¡Yo sigo en toda

                                      mi desesperación!”.

 

Monólogo trágico existencial , finaliza la 2da. escena del 2º acto: “juguetes somos del terror y el tiempo”, “y vivimos / la vida odiando y el morir temiendo”.

Citas eruditas, mitología.

 

                                    “Ahora tiemblo,

                                    y  siento un frío extraño que deshace

                                    mi corazón”.

 

En la 3ª y 4ª escena un mundo supraterrenal con espíritus malignos.

Polimetría. En este escenario  y entre himnos a Arimán, sentado sobre un globo ígneo, Manfredo aparece soberbio, rebelde contra estos poderes del mal.  Presencia de Astarté, su amada.

 

Acto 3=

El castillo de Manfredo. El atardecer.

Diálogo Manfredo /Abad de San Mauricio: la salvación del alma.

El abad, en el fin de la infructuosa conversación lo caracteriza en profundidad: mente caótica, mezcla de luz y tinieblas.

 

Canto en alabanza del Sol. En el castillo, contemplación de la noche  y evocación de una de ellas en el Coliseo. Paisaje Romántico: las ruinas (lo humano perecedero) y la luna, “vertiendo dulce / profusa claridad”.

Abad / Manfredo / un Espíritu Demoníaco: rechaza enérgicamente al Espíritu.

 

Manfredo muere. “¡Ancianos! Morir no es tan difícil”.

 

El paisaje helvético tiene vigor épico y mansedumbre idílica. Sentido dramático del contraste entre cima y abismo, manantial y cascada, oposiciones cósmicas.

Método psicológico introspectivo. Manfredo es Byron, solitario, murmura el soliloquio de su conciencia.

 

La idea-madre de la obra es la culpa irremisible por daño al ser amado.

Le leen el “Fausto”, que le impresiona.

Él está condenado a ser el Infierno de Sí Mismo.

 

Dos ideas fundamentales (según la magistral exposición y análisis de Alfredo de la Guardia en la obra referida anteriormente): el poder de la voluntad bajo el dictado de la conciencia, el anhelo angustioso de penetrar los misterios sobrehumanos.

 

Se proyecta al examen ontológico y metafísico. El ser: dignidad + bajeza, arcilla + divinidad.

Angustia ante el fluir temporal, inasible.

 

El “hombre-muñeco”: el azar.

A veces, hay frases pueriles, o grandilocuentes.

Fausto-Manfredo: decepcionados de su saber. Conexión con monólogos de Hamlet.

 

Friedrich Nietzsche (1844-1900) se identifica  con los abismos del alma de Manfredo.

Byron es el Poeta Profético, Prometeico, Político….

 

 

  • Texto: “Peregrinación del Caballero Haroldo”, 1812-1818=

 

Son 4 Cantos. Haroldo es un aristócrata, impiadoso..

 

Ier. Canto: personaje, un joven, orgías, ser pervertido, de antiguo linaje. Hastío de la sociedad, corazón enfermo. “Cobró  entonces aversión a su tierra natal”.-

           

1)      caracterización del personaje (elemento autobiográfico: madre-     hermana, orgía, en la Abadía).

2)      Parte a tierras extrañas. Canto de despedida (tierra natal, hogar).

3)      Portugal. Contraste entre belleza, naturaleza y pobreza sucia de los habitantes.

       Versos plásticos, cromáticos: verdes viñas, oros naranjales, azul               mar.

4)      España (Sevilla- Cádiz). Las mujeres ibéricas, los toros.

      Contrastes: lo grotesco y lo heroico= la historia española.

      Costumbres de sus habitantes, índole díscola y sobria.

 

Es un canto épico, guerrero, evoca glorias. Valor, Optimismo, por la Guerra Independentista. Condena la guerra por la sangre derramada.

 

Dos motivos que desarrolla: el Océano, bello y peligroso camino de libertad, del destierro, por el cual melancólicamente se aleja el navegante hacia el “finisterrae” (Elegía “El navegante&rdquoGuiño.

 Y el tópico de la Melancolía (característico del siglo XVIII: Pope, “Black Melancholy&rdquoGuiño.

 

93 estrofas. “Diario de viaje” de un Caballero inglés, junto con censuras a la política británica, arengas al pueblo español, odio a la tiranía, denuncia del crimen de la guerra, quejas por la esclavitud de Grecia, meditación ante la vanidad de las potencias y las glorias terrenales” (A. de la Guardia, ob. cit.).

 

En  1811, en su “La maldición de Minerva” profetiza la decadencia británica, desenmascara con valentía los vicios de la sociedad corrupta, denuncia la ineptitud de los nobles ministros, anuncia la paralización comercial, la desocupación de los obreros famélicos mientras los telares en enmohecen…

 

 

IIdo. Canto:

1)      Atenas. Ruinas (“ubi sunt?&rdquoGuiño.

    

       “¡Antigua ciudad, augusta Atenas! ¿Dónde están tus grandes ciudadanos, tus heroicas almas?…ya no existen y sólo se nos aparecen como sueños del pasado”.

 

       “¡Oh Grecia, cuán insensible ha de ser el corazón del hombre que te vea y no sienta lo que un amante sobre las cenizas de la que fue su amada!”.

 

2)      Albania. Naturaleza circundante. Habitantes, cánticos tradicionales de los montañeses.

      Es un Canto Elegíaco. Melancólica evocación del pasado. Pesimismo, Desencanto.

 

Invocaciones a la Músa Clásica:

 

“¡Oh, tú, a quien en Grecia consideran divina!

¡Mítica Musa, imagen del genio del aeda!”.

 

Metafísica: el ser y la vanidad de las grandezas mundanas. El hombre entre la Duda y la Muerte (“Hamlet&rdquoGuiño, inutilidad del paso de los días, angustia existencial.

 

Bases de su poética: descripción,  meditación.

Esta obra fue un éxito literario, un “best seller”, alcanzó 7 ediciones en 4 semanas.

 

Canta a la Libertad, a la Rebeldía.  Expresión firmemente antibélica, contra la Tiranía y la Opresión a los Pueblos.

 

En estrofas de 8 versos decasílabos y el último de 14 sílabas.

 

Antecedentes: “The Minstrel” de Beattie, “The Traveller” de Goldsmith.

El nombre “Harold” se registra en la Literatura Nórdica, odas rúnicas.

 

Usa palabras españolas que riman con inglesas: “way” / “Rey”,  “Godoy” / “boy”.

 

 

IIIer. Canto:  1816. Suiza.

Época en la que compone “Elegía a Sheridan”, “Darkness”, “El prisionero de Chillon”.

 

Ya P. B. Shelley (1792-1822) había  expresado las resonancias del paisaje helvético, en su “Himno a la Belleza Intelectual”, “The Sunset”, “Mont Blanc”.

 

Motivos: el Hombre, la Fama, la Desolación, el Destino.

Invocación a Ada, su hija (comienza y cierra el Canto).

Himno cósmico: diálogo  con la Naturaleza. Serenidad de los              campòs, soledad y silencio.

Belleza lírica. Lo subjetivo. Identificación Poeta – Naturaleza.

 

1.- Misantropía de Harold. 

2.- Waterloo y Napoleón.

3.- Canto al Rhin.

4.-  Canto al Lago Leman.

 

IVto. Canto= 1818. Venecia. Época de “Beppo”, “Mazeppa”, “Lamentación de Tasso”.

Quiere  ahora hablar por él mismo,  renuncia  a Childe Harold.

“Ciudad del Corazón”.

Viaje de Venecia a Roma. Distintas poblaciones: Florencia, evoca sus lecturas (Virgilio, Maquiavelo,  Marco Tulio, etc).

Meditaciones hamletianas.

 

 

  • Es señalado por los críticos especialistas el influjo ríoplatense de Byron=

 

(Cons. inter alia,  R. A. Arrieta: “Lord Byron y el romanticismo hispano-americano”, en ‘La Prensa’, 28-4-1942; A. J. Battistessa, “Echeverría, Byron y Goethe”, etc.).

 

Juan María Gutiérrez: “El mar es el Parnaso de la musa Moderna” poesía.

Esteban Echeverría: “Peregrinaje de Gualpo” (1825). “La Cautiva” (visión de la Pampa, como un Océano).

Para el doctrinario escritor del “Dogma Socialista”, la Poesía debía cumplir su misión política y ser un poderoso elemento social.

 

José Mármol: “Cantos del Peregrino” 1847= 12 Cantos, Harold / Carlos.

Carlos es “el Nuevo Haroldo en alma y en pesares” según Gutiérrez.

Tema del Peregrino, del Proscripto.

Escribe el Primer canto, de Río de Janeiro a Chile, el viaje se frustra por la tormenta, regresa a la altura del Cabo de Hornos.

 

“Haroldo”= héroe romántico, tedio vital, rebelde, soberbio, indeterminada vastedad del Océano, hastío del mundo. El Yo, la Libertad, nostalgia.

Mármol: “Canto de los Proscriptos”: “¡Patria! ¡Patria! Palabra divina / es la dulce oración del proscrito”.

“Los que besan el pie del tirano / no son dignos de otro destino; / son ladrones del nombre argentino, / son bastardos sin alma ni voz”.

 

De acuerdo con las afirmaciones críticas de Ángel J. Battistessa, influjo del canto IV de Byron (última estrofa) en los cantos V, XI y XII de Mármol.

Mármol llama a la Tiranía “nuevo Mazeppa” (cosaco, mártir de la libertad), potro de la tiranía:

 

“Iba a desangrarse por largos años, rotas las  carnes de la libertad, en las

espinas de un bosque de delitos y desgracias” (“Amalia”, p. 5ª, cap. X).

 

En la prosa de Juan B. Alberdi, “El Edén”.  En los versos de J. M. Gutiérrez.


Publicado por Desconocido @ 20:50
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