LAS “COPLAS” DE JORGE MANRIQUE.-
Por Guillermo R. Gagliardi.
En sus “Coplas” (1476) recogió allí toda la filosofía popular sobre la vida y la muerte, y sobre lo efímero de las glorias mundanas.
No es original en el fondo , pero glosa de manera magistral todo lo que piensa y siente el hombre frente al problema de la muerte.
Su personalidad: ligereza mundana, gentil en los versos amatorios, grosera en los versos burlescos; reflexión serena y profunda; valor personal por el que vivió y murió.
Influencias: escuela gallego-portuguesa, amaneramiento de los trovadores; escuela italiana: alegorismo dantesco y canción petrarquista.
Las adoptó con noble moderación. No se perdió en el ámbito tenebroso de alegorías impenetrables.
No evaporó la esencia poética en barroco y pueril alambicamiento.
Se mantuvo fuera de la escuela didáctica de Castilla y del arte oratoria..
Obras menores: a cada momento habla por medio de imágenes bélicas. “Profesión que hizo en el Orden del Amor”, reiteradamente pide un premio antes de morir. “Escala de Amor”. “Castillo de Amor”: cuenta cómo la belleza y discreción de una joven escala”. “Con el gran mal que me sobra”.
Alegorías simples y transparentes. Dicción simple, se aleja del hipérbaton y del influjo latinizante. “Diciendo qué cosa es amor”.
Es moderado en el uso de los recursos literarios: anáfora, concatenación similicadencia.
Formas estróficas: emplea redondillas, quintillas y sextillas, simples y dobles.
A veces se vuelva hacia lo popular para recoger frases populares: “el gozo en el pozo”.
En el “Castillo…” supone que su pasión es una fortaleza defendida por el recuerdo y poderío de su dama. Los muros son de amor, de lealtad las almenas, de deseo la puerta; los fosos están cavados en un corazón leal.
Describe el amor por medio de antítesis (como en el “Roman de la Rose&rdquo
. Procedimiento de personificar vicios y virtudes.
Uso de la alegoría en las obras de amor: rasgo nuevo.
Sus “Canciones”, breves, graciosas, delicadas: variedad emotiva, hondura de sentimiento, fluidez de expresión.
Hombre de su tiempo, no canta la Naturaleza.(Hay que esperar hasta Rousseau).
Es un poeta Visual, sensible a la luz.
Sonrosada y luminosa aurora de un amor a la vida, anuncia el Renacimiento.
Ama la vida. El hombre vale por sus obras.
Sabe sonreír finamente a las delicias del amor.
La imagen de la Guerra junto con la del Amor son comunes en el siglo XV.
La muerte se transfigura y puede realizar actos.
Tópico del “ubi sunt”, se cantan tiempos anteriores.
Lo que nos maravilla es la estructura de su poesía.
Todo el poema está dado por una base profundamente cristiana.
Hay vestigios Oratorios y Didascálicos: se dirige a su público: “ved”, “decidme”, “dexemos”, “vengamos”.
Fuentes. “Biblia”, Boecio, P. L. de Ayala, Santillana, Mena, Santos Padres.
En las 16 últimas= se evoca la figura del padre y se lamenta, con varonil entereza, su muerte.
Es una Elegía: género de poesía lírica. Llanto fúnebre. Planto. Endecha, lamentación.
Coplas 1, 2 y 3= exordio. Se alude a lo efímero y pasajero de la vida.
Invocación a Cristo antes de empezar la obra.
Luego habla del poco valor de las cosas mundanas, y evoca la muerte.
Después, de los personajes de su época: grandeza pasada, el boato de la corte y la muerte que luego acabó con todo.
A continuación se dirige a la Muerte, que termina con todas las vanidades de este mundo.
Las coplas 4, 5 y 6: narratio (Cristo / Mundo / Cristo).
Luego la Argumentatio, la Doctrina, el “contemptus mundi”; desde la copla 7 hasta la 14.
A partir de ahí la Peroratio, con los Exempla, el procedimiento del “ubi sunt”; a la 23 se le dirige (muerte).
P. ej., copla XVI=
“¿Qué se hizo el rey don Juan?
Los infantes de Aragón
¿qué se hicieron?
¿Qué fue de tanto galán,
qué de tanta invención
como trajeron...”
La muerte, en la copla 32.
El morir cristiano, contesta Don Rodrigo, coplas 38 y 39.
Por último continúan las 16 estrofas dedicadas a su padre.
La estrofa se ajusta a la inspiración del poeta y al tono grave y sentencioso de toda la composición. Son 12 versos (2 estancias de 6, octosílabos todos menos el 3º, 6º, 9º y 12º que son tetrasílabos o de pie quebrado).
Rima consonante.
Originalidad: no está en el fondo sino en la forma, es decir el ajuste del pensamiento a la forma en que se cristaliza.
Plan=
Interrogaciones retóricas, cuyas respuestas implícitas son negaciones dolorosas= “ubi sunt?”.
Multiplicidad de rimas perfectas. Sucesión de períodos afirmativos, interrogativos y admirativos.
Diálogo entre Don Rodrigo y la Muerte. Evitan la monotonía.
Hay otra vida: Fama, Renacentista.
Invocación a Dios, Gómez Manrique.
Copla 13: el alma es “señora” y el cuerpo “el cautivo” y “el esclavo”. Fórmula fijada por Filón de Alejandría.
Copla 14: reyes, papas, emperadores, prelados y pastores.
Copla 23: duques, marqueses, condes y barones. Integran el elenco característico de la Danza de la Muerte.
Tema: su contenido temático es una Constelación de temas.
Tópicos: juicio del mundo, fugacidad del tiempo, Fortuna, Muerte= gozan de autonomía y a su vez están subordinados a un fin común, enlazadas.
Oposición temporalidad / eternidad, bienes temporales / bienes espirituales.
Desde copla 1: tono de exhortación. Llega a su más alta potencia activa cuando la Muerte le habla al Maestre.
Primero, la exposición, las realidades del mundo, luego condensa en una sentencia.
avive el seso y despierte
contemplando
cómo se pasa la vida,
cómo se viene la muerte
tan callando,
cuán presto se va el placer,
cómo, a nuestro parecer,
cualquiera tiempo pasado
fue mejor”.
Copla de pie quebrado: 12 versos, , 4 grupos, 2 octosílabos y 1 tetrasílabo (meditación). Rima consonante. La estrofa se ajusta a su tono grave, sereno y sentencioso.
Primero expone y luego condensa en una Sentencia…
Severa nobleza del tono “contemplando”: elemento puente, nos conduce a la parte 2ª- Nos señala el objeto de la contemplación.
Expone la doctrina sobre lo pasajero de la vida, lo fugaz del placer, “cómo”, “cuán presto” contienen el mismo sentido explicativo.
Máxima tensión expresiva, sentencia “todo ha de pasar”.
Desengaña al hombre sobre el tiempo, lo reduce a la nada. Está grabada la doctrina de Manrique sobre el Tiempo.
Esta estrofa es la cima de la visión manriqueña.
Hay una combinación de “máximum de impersonalidad” (tradición de la muerte) y “máximum de personalidad” (metáfora del río).
Hasta este momento el autor nos ha brindado sólo los “leitmotivs” de su obra.
Rechaza aquí la tradición pagana del arte (invocación de poetas clásicos de las Musas, etc.) y acepta la Tradición Cristiana. Influjo de su tío Gómez Manrique.
Punto de partida argumentativo es el gran lugar común del “De contemptus mundi”.
El mundo y sus cosas, adolecen, por naturaleza, de 3 inevitables fallas: edad-fortuna-muerte. Rechaza la Tradición pagana (de invocación a las Musas o Poetas de la Antigüedad Clásica) y adopta la tradición bíblica.
En la Copla IV=
“Dejo las invocaciones
de los famosos poetas
y oradores;
no curo de sus ficciones,
que traen yerbas secretas
sus sabores;
aquél sólo me encomiendo,
aquél sólo invoco yo,
de verdad,
que en este mundo viviendo,
el mundo no conoció
su deidad”.
Estrofas 7ª a 12 y 14, son los Bienes mentirosos (según Boecio), las metas de nuestros deseos.
Primero presenta la idea en su formulación más general, para ampliarla luego en ramificaciones donde vaya especificándose y concretizándose, precisando cuáles sean esos bienes, ofreciendo a cada uno una estrofa.
Belleza, fuerzas corporales, nobleza, honra, riqueza, señoríos, poder, son caducos.
Los “placeres y dulzores”, “los deleites d’acá” son misioneros adiestrados por la muerte, que nos encandilan hasta hacernos caer.
Tiempo, Muerte y Fortuna, funcionan aquí entretejidos: Propósitos: mostrar la flaqueza de este mundo traidor.
El río es un tránsito. El mundo es también un transitar.
La Fe en el más allá debe ser la fuerza inspiradora de nuestros pasos sobre la tierra.
Así p. ej., en copla V=
“Este mundo es el camino
para el otro, que es morada
sin pesar;...”
Señora=alma / cautiva= cuerpo. En este mundo el hombre puede ganarse su salvación.
Mundo: es sólo el escenario donde el hombre, por sus obras, se condena o se salva.
En una primera parte el autor había adoctrinado, en estilo expositivo, y ahora desciende al nivel de loas experiencias humanas concretas.
Uso del “ubi sunt?”: es una erotesis o pregunta académica. Repetitivo.
Respuesta sobreentendida: elemento invariable es la pregunta, “¿Qué se fizo?”, “¿Qué fue?”… El variable: los nombres convocados.
Originalidad: reducción radical. Sus ejemplos son pocos, de un área geográfica: Castilla, sólo 7 nombres: método del acercamiento humanización, popularización veracidad, realista.
Contemporiza el ubi sunt…
A cada figura la evoca, la rodea de sus particularidades. “bienes del mundo”, temporales.
Punto de partida: Rey Don Juan II. Comienza luego a mostrarnos la vida palaciega. Evocación de los personajes en sentido Jerárquico, no Cronológico.
Esos hombres ejemplares son derrotados, por la muerte, el tiempo o la fortuna.
Estrofa 24: el arsenal guerrero es destruido por la flecha de la Muerte.
Estrofa 25: introduce a Don Rodrigo. Es bifronte. Pertenece al desfile de los grandes muertos, es un muerto especial, es el centro afectivo de las Coplas.
Hasta ahora las 24 primeras estrofas han sido una vía abierta hacia su padre: se inicia con la Inmortalidad, va estrechándose: Lo Mortal. Se angosta más: los Muertos hasta ir a dar en su vértice y final: Don Rodrigo.
Estr. 25 a 32: puramente panegíricas. Alabanza de su bondad y virtud. Inventario de las excelencias del difunto.
Estr. 26: serie de cortas frases exclamativas paralelas: seso, gracia, razón, benignidad.
Primero lo alabará comparándolo según la tradición con figuras reales. Luego desciende esa estilización cultista al Rodrigo real, al humano.
Adopta ahora un estilo de simple narración, realiza su grandeza paso a paso, con esfuerzo, deja las anteriores exclamaciones.
Estr. 33: sirve funcionalmente de enlace. Los 9 primeros versos: vida del Maestre; los 3 últimos versos: llega la muerte.
El bien vivir es coronado por un bien morir= filosofía estoica. Séneca (resignación, rechazo de los bienes terrenales).
Si miramos al pie quebrado, nos hallamos con 4 unidades de 3 versos, formadas por 2 versos octosílabos y su pie quebrado.
Se usa el adverbio de tiempo “después” y se exponen resumidos los hechos del Maestre. Sucesión, tienen significación cronológica.
La muerte corona la vida. El modo de morir es la última expresión del modo de vivir.
La Muerte no tiene rasgos materiales aquí, sólo su voz; “¡Aquí estoy”- Manrique rechaza la tradición macabra y terrorífica de la muerte y se reafirma en la antiquísima tradición cristiana.
Estr. 40: en 6 versos es expuesta la escena de morir con sencillo realismo, con total humildad de dicción.
El Amor es una pelea con uno mismo.
Juan Valera (1824-1905, político y escritor español) ha negado a las “Coplas” toda originalidad; las hace derivar de una poesía del poeta árabe Abulbekar, siglo XIII, quien se lamenta en la misma de la pérdida del poderío musulmán en Córdoba, Sevilla, etc.
Pero sabemos que Manrique no sabía árabe. La semejanza las acentúa el propio Varela al traducir intencionalmente, los versos árabes, dándoles la forma métrica de las “Coplas” manriqueñas.
Han sido traducidas al latín en el siglo XVI, al inglés por H. W. Longfellow (1833). Camoens las imita en su “Carta terceira”.
La más antigua publicación de las “Coplas” se halla en el “Cancionero” de Fray Iñigo de Mendoza, editado en 1480.
Aparece luego en las “Coplas de Vita Christi”, Zaragoza, 1492 y más tarde figuran añadidas al “Cancionero General”, desde 1535 en adelante.
Estado de Amor: es una lucha, una pelea consigo mismo, es un continuo penar, es un don precioso para el que lo vive. Aceptación gozosa de ese estado agónico.
Juego conceptual de vida con muerte. Por la dicha, las desdichas; por las desdichas la dicha. Dualidad vida-muerte, gozo-duelo, ser y no ser.
Uso frecuente de la transcripción alegórica para exteriorizar ciertos estados o procesos del sentimiento amoroso.
Servir al amor es un camino de perfección.