martes, 04 de mayo de 2010

                            LEEMOS  “SOY  PACIENTE”  de ANA MARÍA SHUA.-

 

                                                                                  Por Guillermo R. Gagliardi.

 

 

Esta prolífica escritora argentina nació en 1951. Su primer libro, de poesías, obtuvo Faja de Honor de la SADE, Sociedad Argentina de Escritores.

Su primera novela fue “Soy paciente” 1980,  galardonada con el Premio del Concurso Internacional de Narrativa de la Editorial Losada, reeditada en 1996. También 3er. Premio Municipal; llevada al cine  en 1986 con las interpretaciones de Rodolfo Ranni, Oscar Martínez y Gabriela Acher.  Publicada en Italia y en USA en 1997.

 

Novelista, cuentista, antóloga, periodista, guionista de cine, con piezas de literatura infantil y juvenil muy destacadas.

Y otras obras: “Risas y emociones de la cocina judía”, “Antología del amor apasionado”, “El marido argentino promedio”, “Cabras, mujeres y mulas”, etc.

 

Es una Narración, escrita en  lenguaje ameno y sencillo.

Dividida en capítulos cortos.

El tema: las vicisitudes de un argentino en los momentos previos a su Internación y durante la misma en un Hospital.

 

  • Anotamos las motivaciones y  las correspondientes resoluciones de los distintos momentos del libro:

 

  1. el protagonista tiene que internarse en un hospital, pues por su situación económica no tiene acceso a un sanatorio especial o privado…

 

  1. debe abandonar el departamento en el que vive, dado que lo alquila y está por vencer el contrato; sus propietarios  lo quieren alquilar.

 

  1. tuvo que dejar su trabajo habitual y añora su  obligación laboral y a sus compañeros. Al principio de su internación, éstos lo llaman por teléfono:

 

                             “vago, fiaca, vagoneta”.

 

  1. tiene un hermano al que espera. Pero el mismo, viaja, buscando un lugar ideal: Paris, Brasil…

 

       5.-  El médico que lo atiende es muy atento y humano en el trato, en el                               consultorio privado. Pero…, al hospital no concurre nunca, y lo                        recomienda    a otros profesionales.

 

  1.  Un día lo visitan sus tíos. Al leerlas, éstos censuran las cartas que le escribe   su hermano.

 

  1. Decide salir del hospital. Pero le exigen trámites complicados. Nos muestra la autora todo el delirio de la telaraña burocrática, el absurdo, el disparate cotidiano…

 

  1. También recibe visitas de sus compañeros. Ellos organizan una fiesta con el dinero de su indemnización. Surgen venganzas.

 

  1. Dado que  se realizará una desinfección hospitalaria, y no hay lugar, debe salir del nosocomio. Entonces, le consiguen un  pase en ambulancia. Se ocupa, es insólito,  de ayudar al chofer a repartir pre-pizzas…

 

  1. Lo desalojan del departamento y trasladan sus  objetos personales al hospital. Los demás se reparten sus pertenencias. Sólo le dejan lo que no sirve…

 

  1. Entre los internados y familiares existe una organización, una “comisión de piso”… Pero nunca están de acuerdo; se ocupan de la falta de comida y  de personal.

 

 

  1.  
    • Podemos interpretar la obra de dos maneras:

 

a)      como el relato objetivo de las peripecias de un paciente hospitalizado, de acuerdo con los momentos señalados,

 

b)      o, como la imagen “en solfa” de la realidad actual de                   hospitales y sanatorios.

 

 Ese doble juego consiste en una etapa de rebeldía, de no aceptación de la realidad, hasta llegar al acomodamiento con lo que nos circunscribe, a las limitaciones de nuestra circunstancia, al “sistema” y sus fallas y carencias,  aunque no siempre nos convenga.

 

Reina el humor negro y sobre todo la diversión, el concepto de que la Lectura es Alegría, Placer para el Lector.

 

Comicidad a flor de piel,  también el ridículo observado sabiamente.

Por ejemplo, para practicarle un electrocardiograma de esfuerzo lo obligan a rasquetear el despacho del Director. La enfermería requisa  las salas detectivescamente, en busca de golosinas o drogas.  La intervención quirúrgica  es errónea, y nadie le explica el objeto y resultado de la misma…

 

Por eso advertimos  que el título de la obra permite dos interpretaciones.

Resaltamos asimismo el modo “impersonal” del estilo de la autora y su buen manejo de las situaciones cómicas o irónicas, las jocosas y de burla o crítica solapada al sistema sanitario público de nuestro país.

 

 


Publicado por Desconocido @ 16:38
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