ERNESTO SÁBATO. Escritor centenario.-
Por Guillermo R. Gagliardi.
Nació en 1911, en Rojas, Provincia de Buenos Aires (Argentina)…
Joven, militar en organizaciones anarquistas.
Doctorado en Física.
“Uno y el Universo” es su primera obra, de 1044, galardonada con el Primer Premio Municipal de Prosa.
Luego “Hombres y engranajes” 1951, “Heterodoxia” (1953), “El otro rostro del Peronismo” (1956).
En 1961: “Sobre héroes y tumbas” (tarda 10 años en escribirla).
Luego, “El escritor y sus fantasmas” de 1963, “Tango, discusión y clave”, “Itinerario” (1969).
Ya en 1966 la editorial Losada publica sus “Obras Completas. Ficciones”.
De 1974 es su “Abbadón, el exterminador”.
“Una novela profunda no puede no ser metafísica”, sentencia.
“En toda gran novela, en toda gran tragedia, hay una cosmovisión inmanente”.
Sus temas: la angustia, el deseo de absoluto y eternidad, la perplejidad y el temor ante la muerte, el deseo de poder, la rebeldía, el absurdo de la existencia.
Describe a su padre en la figura del viejo Bassan (enérgico, reservado, severo).
“El argentino de hoy es un hombre problematizado, no sólo por la crisis general de la civilización contemporánea, sino también por esa hibridez, ese desasosiego social y esa sensación de no tener una patria fuerte y definida debajo”.
“un intelectual auténtico debe tener el coraje de decir su verdad y de levantarse contra las verdades oficiales”.
Busca en la Ciencia el Orden y la Claridad que atemperen su tumulto interior…
El autor de “El Aleph” y “Fervor de Buenos Aires” presenta en su literatura juegos metafísicos y un rigor ajedrecístico, encarna la Angustia Intelectual.
Sábato, con sus novelas realistas y alucinantes, opina que
“no se escribe para agradar, sino para sacudir, para despertar”.
“La obra de arte no es una mera contemplación: es una acción que se ejerce entre nuestro yo y el mundo, una acción que modifica al mundo y el yo”.
La novela moderna ha adquirido dignidad y dimensión filosófica y cognoscitiva, enriquecimiento técnico, es el drama del Hombre.
Critica a Alain Robbe-Grillet (1922-2008), con su novelística objetiva, que pretende que el autor no puede o no debe penetrar en el alma de sus personajes.
Ni psicologismo, ni racionalismo. La Ciencia y la Lógica no alcanzan: hace falta el Arte.
“El túnel”: el pintor Castel y María, drama de la soledad, incomunicación del ser y celos.
--“Sobre héroes y tumbas”: es un complejo cosmos argentino todo el proceso de la Argentinidad desde la Colonia, Independencia, Rosas.
Una extraña familia, en Barracas, de seres estrafalarios, psicópatas: Patrick Elmtrees (Olmos), evoca a Lavalle. El militar y político argentino (1797-1841) como símbolo de la Vida Argentina: la lucha por la Libertad de la Nación.
Martín: es el argentino nuevo: su pureza se estrella contra la podredumbre ciudadana. El personaje representa la Fe y la Esperanza.
Bruno: filósofo, que medita sobre los temas claves: el ser argentino (como en Eduardo Mallea, 1903-1982). Reflexiona sobre la Literatura Argentina, elogio de J. L. Borges.
Espacio: el país, Buenos Aires. Personajes: torturados, esperanzados.
Alejandra: princesa-dragón-amor incestuoso por Fernando (Vidal Olmos), su padre.
--“Informe sobre Ciegos”: Kafka, Dostoievsky.-
Novela psicológica. Novela Rusa. Novela policial. Existencialismo.
El estilo de Sábato es cerebral, matemático, directo.
Escritor de la generación intermedia, de 1940 a 1965. Casi Boedianos: Sábato, Bernardo Verbitsky, Roger Pla.
Frente al Realismo de la obra, el “Informe…” configura un escape fantástico, irracional. Y un uso sagaz del Lenguaje Argentino: el coloquial y el escrito…
En mi biblioteca:
A. M. V. Bigi: Selección y ed., “Épica dadora de eternidad. S. en la crítica americana y europea” (Sudamericana, Bs. As., 1985).
Elisa Calabrese: “De ‘El túnel’ hasta ‘Abbadón el exterminador’. Trayectoria de una trilogía” (“Sur”, nº 348, en.-jun. 1981, p. 88-93).
Ricardo Campa: “La ruinosa destreza de la memoria” (Gedisa, 1991).
Canal Feijoo: “E. S.: ‘Sobre héroes y tumbas’” (en rev. “Sur”, nº 276, may.-jun. 1962, p. 90-99).
Joaquín Neyra: “E. S.” (Ediciones Culturales Argentinas, 1972).
Victoria Ocampo: “Carta a E. S.” (“Sur”, nº 211-212).
Federico Peltzer: “La desesperanza...” (en su “...En la novela argentina”, Academia Argentina de Letras, 2003, p. 19-25).
César Tiempo: “Con E. S.” (en su “Capturas recomendadas” Librería del Jurista, 1978, p. 323-330). Y “Colofón final. Treinta preguntas a E. S.” (en su “Manos de obra”, Corregidor, 1980, p. 319-325).
Paul Verdevoye: “La ‘lengua de los argentinos’ en ‘Sobre héroes y tumbas’”, “Identidad nacional y literatura: lo argentino en J. L. Borges y E. S.” (en su “Literatura argentina e idiosincrasia”, Corregidor, 2002, p. 379-385 y 458-470).
Luis Wainerman: “S.: la construcción de la novela total” (rev. “Sur”, nº 325, jul.-ag. 1970, p. 67-77).