SOBRE LA PROFESIÓN.-
Por Guillermo R. Gagliardi.
1.- En Grecia, Sócrates: la profesión desde el Modelo Médico.
En Grecia asistimos a la creación de Profesiones que requieren una especialización y altos postulados éticos. Como la Medicina. Ésta persigue un fin práctico.
El Empirismo Filosófico es hijo de la Medicina Griega, en cuanto implica práctica, observación no especulativa, procedimiento inductivo, basado en una experiencia real y observación exacta. (Ver “La medicina griega, considerada como Paideia” Werner Jaeger, en su “Paideia”, Fondo de Cultura Económica, 1980, 2ª ed.-5ª reimpr., p. 783-829). También, “La novela de la Medicina” Benjamín Lee Gordon, ed. Ocesa, Bs. As., 1949, cap. 23: “Antiguo concepto de la ética y los procedimientos de la medicina”, p. 548-580.
La ética sostenida por Sócrates (470-399 a. C.) acusa una sólida base Médica: ciencia de primer orden, de gran fuerza social, moral y espiritual en la Grecia de los siglos IV y V a. C.
La Medicina era entendida como práctica de la Música, y la Gimnasia, cuidado del Cuerpo y del Espíritu. Influjo de los Filósofos Jónicos de la Naturaleza.
La Literatura Médica distingue entre profanos (no iniciados) y profesionales (iniciados). V. “La biología y la búsqueda de una ética moderna” Harry Boardman, en “La evolución biológica y el hombre”, H. B., S. A. Ross, comp.., Omnia edit., 1976, p. 323-338; Bentley Glass: “La biología y los valores humanos” íd., p. 37-49, Nicolás Repetto: “El médico humano”, en su “Mis 90 años”, edit. Bases, 1962, p. 185-188; “Ética y Medicina” vs. autores, Guadarrama, 1973;
Desde el Antropocentrismo de esta concepción filosófica, se piensa a partir de una idea Religiosa, en dos tipos de Hombres: el “profesional”, era el iniciado en una ciencia, con una dignidad superior en la comunidad (polis) y en lo individual.
Se concedía máxima importancia a lo Técnico y lo Social.
V. Ortega y Gasset, “Ética de los Griegos”, en su “Obras Completas”, t. 3, p. 533-543. Íd.: “Introducción a una Estimativa. ¿Qué son los valores?” (íd., t. 6, p. 315-336. Christopher Rowe: “Introducción a la Ética Griega”, Breviarios del F. de Cult. Económica.-Platón: “Apología de Sócrates”...
Lo profesional comprendía un saber especial, diferenciador, enaltecedor.
2.- Aristóteles, actitud ética de la profesión.-
Las categorías aristotélicas de “praxis” y “poiesis” están expuestas en su “Ética a Nicómaco”, Libro VI, cap. 4 y 5. Interpretadas por el Aquinense en su “Comentario de la Ética a Nicómaco” (edic. Ciafic, Bs. As., 1984, trad. Ana María Mallea.
Diferencia el pensador (384-322 a. C.), “Obrar” de “Hacer”.
El primero consiste en la realización de la plenitud humana, requiere decisión y deliberación.
El Hacer, actividad transitiva, es producción, trabajo, en la profesión (según su “Metafísica”, Libro IX, cap. 6 y 8). (Olsen A. Ghirardi: “El hacer humano”, en “IIº Congreso Nacional de Filosofía – Actas”, t. 1, Sudamericana, 1973, p. 423-435; J. Roig Giroella: “La filosofía de la acción”, Instituto Luis Vives, Madrid, 1943).
“Obrar bien” constituye una Virtud Moral, actividad inmanente al propio ser y sus Inter.-relaciones.
El “comportamiento moral” según el Estagirita comprende la “eudaimonía” y la “areté”, dentro de la “bíos téleios”, la vida práctica, real y concreta.
V. también José Isaacson, “La revolución de la persona” (Marymar, 1980). Jacques Maritain: “Arte y Escolástica”, cap. II: “Orden especulativo y orden práctico” y cap. III: “El Hacer y el Obrar”. Octavio N. Derisi: “El entendimiento especulativo y práctico” (en su “La doctrina de la Inteligencia”, Club de Lectores, 1980, p. 215-243). Victoria Camps: “Historia de la ética”, tomo I, p. 141 y ss. Osvaldo N. Guariglia: “La voluntad, el bien general y los fines individuales en la filosofía práctica de Aristóteles” (en “Cuadernos de Filosofía”, a. XIII, nº 19, en.-febr. 1973, p. 49-59. Luis Farré: “Fundamentos para una metafísica de los valores en Aristóteles” (en rev. “Sur”, nº 102, marzo 1943, p. 7-21).
Las tres órdenes de la Acción según el concepto maritaineano son: lo temporal, lo espiritual puro y lo espiritual que toca a lo temporal.
Distingue asimismo el plano de los Principios (fundamentos, bases) y de la Práctica (relación).
V. Emile Gouiran: “Prolegómenos a una filosofía de la existencia. Orden social y orden existencial” (en rev. “Sur”, nº 28, enero 1937, p. 65-74).
El Orden Especulativo se corresponde con la Inteligencia, “Verum”.
El Práctico, con la Voluntad, “Bonum”.
Así los estudian Maritain en su “Acción Católica y acción política” (Losada, 1938, p. 97 y ss.), “Filosofía moral” 1962, en la “Revue Thomiste”, “Acción y contemplación”, mayo 1937. Y Tomás D. Casares, en su “Jerarquías espirituales (Fe-Conocimiento-Acción)”, 1928, p. 61 y sig.
También Derisi, en sus “Estudios de Gnoseología”, tomo II, EDUCA, p. 117-121 y 123-125, incluye sus ensayos “La actividad especulativa y práctica del espíritu” y “Contemplación y Acción”. Donde ratifica claramente que el valor y el sentido específico de la Acción Humana radica en su base en los Bienes o Valores, primero enriquecimiento interior del espíritu, luego Acción Exterior.
Advierte que un Activismo sin sentido, materialista e irracional, pierde su valor Humano.
La profesión ha de acrecentar y perfeccionar específicamente al Hombre, desde una perspectiva basalmente Inteligente y Espiritualista, Creadora y Libre, con una finalidad Humano-Social. (V. Harold Schmeck: “La ética, nueva material médica”, La Nación, 5-6-1977).
La acción exterior debe estar subordinada a la Vida Espiritual.
Asimismo, de Derisi, “La segunda dimensión de la Persona: la Moral” y “Valor y cultura morales” (en su “Cultura y Humanismo Cristiano”, Universidad Católica Argentina, 1986, p. 37-41 y 127-130).
La auto-realización a través de la Praxis.
La actitud ética adquiere una significativa relevancia, de justificación de la vida, requisito afectivo y volitivo y acción moral.
V. “La crisis de nuestro tiempo (...)” por Ricardo Maliandi (Academia Nac. de Ciencias, “Escritos de Filosofía”, 1982, p. 87-90; Alfonso Reyes: “Cartilla Moral”, en el tomo XX de sus “Obras Completas”, p. 481-509; Francisco Romero: “Sobre el valor ético”, en su “Teoría del hombre”, p. 184-189).-
Arribamos a una síntesis, unidad, revisión moderna, del esquema aristotélico: la Humanización por intermedio de la acción Profesional personal y del otro.
Ver Julio De Zan: “La reinterpretación de las categorías clásicas de ‘teoría’, ‘praxis’ y ‘poiesis’...” , en “Escritos de Filosofía”, Academia Nacional de Ciencias de Buenos Aires, nº 12, jul.-dic. 1983, p. 107-120. “Obras” de Aristóteles, ed. Aguilar, 1982.-
La Virtud, como “mediedad”, areté y excelencia en la función profesional: la diferencia entre, p. ej., un “enfermero” y un “buen enfermero”.
Importa la “proáiresis”: la elección preferencial, según el filósofo expone en su “Ética Eudemiana”, Libro II, cap. 10.
La “elección preferencial” es la opinión y apetencia como conclusión de una deliberación.
De tal modo, “la Virtud Moral es un hábito de elección preferencial de una mediedad...”.
V. Crane Brinton, “Historia de la Moral Occidental” (ed. Losada). G. Gyarmati y otros: “Las profesiones. Dilemas del conocimiento y del poder” (Univ. Católica, Chile, 1984). Litt: “Formación profesional y formación general” 1947.
Max Scheler (1874-1928) configurará en sus meditaciones éticas tres tipos de Saberes: el saber Cultural o de esencias (cultivo o realización personal del hombre), el Saber Salvífico ( fundamento último de la realidad y de la propia existencia) y el Saber Práctico, o de rendimiento, implica la conformación voluntaria del mundo para adaptarlo a las necesidades y conveniencias del hombre. (Derisi: “Aportes de M. Scheler a la ética”, La Prensa, 24-12-1978; íd.: “M. S.:Ética material de los valores”, edit. Magisterio Español, 1979).
Definitivamente, el Pragmatismo de la Profesión comprende Conocimiento + Acción: enfrentamiento práctico del hombre ante el mundo y teoría profesional.
3.- Julián Marías, el “tiempo” de la profesión.-
Considera el filósofo español (1914-2005) el Tiempo instalado en la Vida Cotidiana. Lo divide en tres partes desiguales.
La división de nuestra jornada diaria cambia según la Profesión, de acuerdo con el sexo, la condición social, el país y la época.
Paracelso pensaba, en el siglo XVI que el Saber había de ser fundamentado en la experiencia, “er-fahren”, viajar.
La “experientia” en latín, la “Empeiría” en griego. Igual raíz “per”, atravesar. En alemán, “fahr”. A través de la formación profesional se formaba el perito, el experto, el probado.
Pero originariamente, consistía en caminar por el mundo cuando no había caminos. “Periculum”: riesgo, peligro, ensayo-prueba.
Entonces el Empirismo o Experiencia es un “andar y ver”, dar la cara a las cosas, pensar con los pies”.
Así lo expone con acuidad encantadora el maestro de Marías, Ortega y Gasset, en su “La idea de principio (...)” , en el tomo 8 de sus “Obras Completas”, Alianza, 1983, p. 174-177). El discípulo, en el cap. VI, “La experiencia de la vida” de su “Antropología Metafísica” (en tomo 10 de sus “Obras”, ed. Revista de Occidente, 1982, p. 39-44), también, con igual título en el tomo 7, íd., p. 636-654.
(V. también John Dewey, “Experiencia y Pensamiento”, en su “Democracia y Educación”, cap. XI.
El tiempo e un devorador constante. Y distingue Marías:
a- el tiempo propio= el que invierto en lo que deseo, el mío propio, personal.
b- el tiempo enajenado= es el laboral, profesional= es el tiempo que yo vendo, para subsistir, para poder vivir mi tiempo. En la “proletarización”, prevalecen las “artes serviles”, el salario como objetivo.
En el mundo laboral no hay espacio inutilizado, si tiempo desaprovechado, no hay lugar para el culto y la fiesta, su base es el principio de la “utilización racional”.
En la “desproletarización”, se produce la relajación, la falta de esfuerzo, el “otium”, para la Fiesta y el Culto. Es el ámbito de la Cultura.
c- El tiempo enajenado en beneficio de nadie= cada vez más abundante en nuestro tiempo, “no man’s tiempo’: la mejor manera de enriquecer la vida.
(Léase Josef Pieper: “El ocio y la vida intelectual”, Rialp, 5ª ed., Madrid, 1983).
El tiempo humano es evidentemente Limitado, amenazado por la Muerte.
Si coinciden en la Profesión, los tres sectores definidos, convergen a la Realización plena del Hombre.
Tiempo Antropocéntrico, Humanizador...
La Felicidad suma Cotidianidad e Innovación: apasionamiento, más complacencia, convivencia aunada a soledad. En su “Entre la angustia y la felicidad” (en su “Nuevos ensayos de filosofía”, 1968).
4.- Max Weber, Ética, Capitalismo y Profesión.
Profesión, es definida por Weber (1864-1920) en su “Economía y Sociedad” (póstuma) como la peculiar especificación, especialización y coordinación que muestran los servicios prestados por una persona, el fundamento para la misma de una probabilidad duradera de subsistencia o de ganancias (ob. cit., ed. Fondo de Cultura Económica, p. 111-114). Véase, ob. cit., “Ética religiosa y ‘mundo’”, p. 452-475, de la ed. Fondo de Cultura Económica, 2ª ed., 7ª reimpr., 1984.
Distingue Profesiones independientes y estables, que suponen un mínimo de Formación y posibilidades de ganancias continuas...
En su proteico estudio “La ética protestante y el espíritu del Capitalismo” (1903), considera al Protestantismo como sostenedor del concepto ético-religioso de la Profesión.
Dicha obra weberiana es densa conceptualmente, abundante en citas, datos, notas y juicios, muy rica y profunda. (Derisi: “Aportes de M. Schler a la ética”, La Prensa, 24-12-1978).
El Protestantismo adopta la ascetización de la vida, la racionalización de la existencia, de la conducta en el mundo con fines ultramundanos.
Y el Catolicismo, desde las normas evangélicas, los “praecepta” y los “consilia”.
Único modo de vida grato a Dios es el cumplimiento en el mundo, de los Deberes que a cada cual impone la posición que ocupa en la vida: la Profesión.
Según el Ascetismo Cristiano, al principio se huía del mundo, se lo dominaba desde los claustros. Manifestaba una despreocupación por la vida mundana. Ahora, cierra el claustro, impregna con su método a la vida prosaica.
En la tierra, el hombre que quiera asegurarse su “estado de Gracia”, tiene que realizar las Obras del que le ha enviado.
El Obrar sirve para aumentar la Gloria de Dios, no el Ocio ni el Goce. El tiempo es valioso.
En su “Sociología de las Religiones” (1921) Weber destaca la Ética del pueblo Israelita (ob. cit., t. III, p. 284-292). Fue una Ética racionalmente sistematizada, unitariamente compendiada en la “Torá” Levítica.
Fundamentación religiosa, en el encaminamiento de la vida individual y colectiva hacia el cumplimiento de los Mandamientos Positivos.
Prescripciones caritativas, para los pobres, los huérfanos, las viudas, los débiles y enfermos: se desarrollaron por el interés de los sacerdotes por estas determinadas clientelas.
Por un lado el “Decálogo”, asistemático en Egipto y en Babilonia; por el otro, el “Deuteronomio” (parenética sistemática ético-religiosa).
En oposición al Ritualismo se consideraba esencial el mérito ético de las obrar.
En su brillante análisis de la Ética Egipcia (ob. cit., tomo III, p. 283-289) destaca la fuerte valoración de la fidelidad al Deber Profesional y de la Puntualidad en el Trabajo (burocracia y liturgia laboral).
El concepto de “Ma” implica Ideal de la Lealtad, el Decoro, la Equidad y la fidelidad a la Obligación.
En China, “li” designaba el Ideal de la Burocracia china, una virtud especial. Cons. Abraham Rosenvasser, en su excelente “Las ideas morales en el Antiguo Egipto” (Univ. Nac. del Litoral, Sta. Fe).
La concepción tradicionalista de la Profesión: imitación del superior, interiorización incondicional de sus opiniones, estricto cumplimiento del orden jerárquico..
La Educación distinguía a las personas. Se apreciaba solícitamente la ética de la entrega al Trabajo.
No existía una sistematicidad al respeto, una codificación, sólo listas de pecados, filosofía práctica de la vida, el “Libro de los Muertos”, el consejo de la Prudencia en el vivir, y el recurso a la Magia para encubrir las faltas a la ética en la vida y en la profesión.
Advertía Pascal (1623-1662) que el azar también interviene en la elección de la Profesión. Su elección, lo establece en sus inmortales “Pensamientos”, es cuestión capital en la vida humana. (ver también “Para abrirse camino en la vida” de Silvain Roudés, Américalee, 1963, cap. IV, “La elección de una profesión”, p. 39-44).
Santo Tomás de Aquino (1225-1274) entiende la Profesión como “ministerium”, “officium”. Depende de la Divina Providencia y de las inclinaciones naturales del individuo.
(Derisi: “Los fundamentos metafísicos del orden moral”, “Esencia y vida de la persona humana” (caps. 9 y 10), “Sto. T. de Aquino y la filosofía actual” (cap. sobre “Axiología y moral en el tomismo”, p. 395-506), “Estudios de Metafísica y Gnoseología”, t. 1, p. 283-299).
Según Lutero (1483-1546), la vida monástica carece por completo de valor para justificarse ante Dios, y es el producto de un desamor egoísta, que trata de sustraerse al cumplimiento de los Deberes Terrenales.
El Trabajo Profesional lo entiende como Misión, impuesta por Dios al Hombre (valor ético y religioso).
La Idea Profana y Religiosa del Trabajo Profesional es manifestación de amor al Prójimo según la Idea Escolástica.
De acuerdo con la doctrina de Adam Smith (1723-1790) , la División del Trabajo obliga a cada cual a trabajar para los demás (“Ensayo sobre la naturaleza y las causas de la Riqueza de las Naciones”, 1776).
Para Calvino (Jean Cauvin, 1509-1564), la Ética Profesional está al servicio de la Vida Terrenal de la Colectividad. Cumplimiento de la “Lex Naturae”: como un servicio para dar estructura racional al Cosmos.
En el movimiento religioso del Jansenismo (desde el siglo XVII), la Profesión ha de conformarse con la situación que a cada cual es asignada en la vida, determinado por el Orden Social y por la Voz de la Conciencia.
Nace la Concepción Puritana de la Vida, con el concepto Moderno del “Homo Economicus”. La conducta burguesa y racional, la formación de los Capitales.
La Ascesis monacal Medieval es predecesora del Ascetismo Laico puritano. Léase a Ernst Troetsch: “Las doctrinas sociales de las Iglesias y grupos cristianos” 1912: es una historia universal de la ética del Cristianismo Occidental.
El espíritu Yanqui se caracteriza, precisamente por ese Puritanismo y por el desarrollo Capitalista.
Benjamín Franklin (1796-1790), uno de los “Padres Fundadores” de los Estados Unidos de América del Norte, era devoto de la máxima de su padre. “Si ves a un hombre solícito en su trabajo, debe estar antes que los reyes”.
La ganancia de dinero es resultado de la Virtud en el Trabajo.
El autor de “El libro del Hombre de Bien” consagra la idea del deber Profesional, que es la idea máxima de la Ética Social Capitalista.
(V. también, Emile Faguet, “Los diez mandamientos de la profesión”, Gabriela Mistral: “El sentido de la Profesión”, Rodolfo Mondolfo: “El pensamiento antiguo”, y “La comprensión del sujeto humano en la cultura antigua”; José Ingenieros: “El hombre mediocre”, “Las fuerzas morales”, “Hacia una moral sin dogmas”; Scheler: “Trabajo y Ética”, en su “Amor y conocimiento”, etc.).
5.- “La buena voluntad” de Kant:
Lo único absolutamente bueno es la “buena voluntad” sostiene el filósofo de Königsberg, reino de Prusia. Es buena por el deseo, no por la realización.
a) voluntad perfectamente buena: santa= el “querer” coincide con la “ley moral”.
b) Voluntad buena. Deber. Es la voluntad en lucha con las inclinaciones.
El Hombre es Inteligente (racional) y sensible (amor, odio, gustos, placer, simpatía).
c) Se distinguen 4 tipos de Actos, según el motivo de los mismos:
(I). actos contrarios al deber (moralmente malo, obro por “inclinación&rdquo
.
(II). Actos de acuerdo al deber (por inclinación mediata, como medio para otra cosa. Moralmente neutro.
(III). Actos de acuerdo con la inclinación inmediata. Moralmente neutro.
(IV). Actos cumplidos por Deber. Acto Moralmente Bueno (no por inclinación).
Un acto será moralmente Bueno sólo si está hecho por Deber.
d) Lo esencial en la Acción: es la máxima o principio por el cual se realiza la
Misma.
“Imperativo Categórico”: obra sólo según una máxima tal que puedas querer al mismo tiempo que se torne Ley Universal.