LOS MUROS EN MIS AÑOS.-
Por Guillermo R. Gagliardi.
El mundo inevitable de la Desgracia
se ha codeado frecuentemente conmigo.
Sombra, dolor, cruzados,
en lo personal, lo laboral, lo familiar.
Siempre dificultades,
vallas imposibles de escalar...
Asperezas que han velado mi ansiosa vida.
Vida, años, con algunos brillos,
pequeñas esperanzas,
pretendidas ascensiones,
opacas medallitas...
Así llego hoy a los sesenta:
significativos destrozos y ausencias,
leves logros y desventuras,
cumplidos sueños...