martes, 11 de octubre de 2011

YO, OFICINISTA.-

 

Por Guillermo R. Gagliardi.

 

 

Mis pies se parecen a mi oficina,

los dolores…, como el triste piso de mi oficina.

 

Mi bostezo, del tamaño de los archivos.

 

Mis ojos  semejan expedientes,

con sus introducciones y sus conclusiones y sus  documentos adjuntos.

 

Mi alma vacía: es el ambiente oficinesco,

el poco amor,

la mucha intriga,

que lucen sus chiquitos habitantes.

 

Nunca algo fértil,

¡jamás una semilla para la siembra!...


Publicado por leonino1950 @ 15:44
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