miércoles, 30 de noviembre de 2011

                                PROSA DE MI DEBE Y HABER.-

 

                                                           Por Guillermo R. Gagliardi.

 

 

  • Qué hacer, como humano, por todos los seres que me han ayudado en mi vida, un poco desprotegida en lo demás, tan débil, frágil.

 

Qué hacer: ¿servirá de algo mi agradecimiento, mi mención, mi expresión?.

 

Ahí mi padre en primer lugar, mi madre, mis abuelos, Sebastián, mi hermano, algún amigo o compañera, mis maestros, algunos profesores, especialmente mis autores preferidos.

 

  • Las enseñanzas recibidas, los trabajos, las asistencias, los cariños, las molestias de todos: mis habladurías destempladas, mis insultos, mis…, mis…

 

  • ¡Dios mío! Cómo agradecer tanta bondad, tanta consecuencia, tanta escucha, consejos, advertencias, perdones.

 

¡Cómo!, ¡cómo agradecer! Tanto bien, tantos bienes recibidos, quizás inmerecidos. Tantos privilegios, tantos ojos buenos ante mí, tanta mano noble, tanta dedicación, tanta colaboración.

 

  • No me alcanza para abrazarlos, besarlos. ¡¡Gracias!!. ¡¡Gracias!!. ¡¡Gracias!!

 

Pido perdones, paz, amor, para sus almas grandes, sus brazos generosos, su tiempo a mí donado, sus labios comprensivos.

 

Lámparas que me iluminaron, guías cálidas, orientadores benevolentes.

 

  • Me siento, me inclino en soberana deuda con ellos, por su entrega, su respeto, su amor muchas veces incondicional, su paciencia que yo no merecí siempre, una atención total, la seguridad y colaboración sin precio.

 

  • Todos, o muchos de estos seres, de carne y celestiales en mi vida,  los venero;  jamás podré alcanzar su excelencia moral, su perfección. Y humildad.

 

 Yo, egoísta, selecto, contradictorio, despótico, cuando no insensible e incomprensivo, también torpe, injusto, cruel, felino.

 

Ellos, Sujetos y Objetos de mis mejores pensamientos y oraciones.


Publicado por leonino1950 @ 13:12
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