PROSA DE MI DEBE Y HABER.-
Por Guillermo R. Gagliardi.
Qué hacer: ¿servirá de algo mi agradecimiento, mi mención, mi expresión?.
Ahí mi padre en primer lugar, mi madre, mis abuelos, Sebastián, mi hermano, algún amigo o compañera, mis maestros, algunos profesores, especialmente mis autores preferidos.
¡Cómo!, ¡cómo agradecer! Tanto bien, tantos bienes recibidos, quizás inmerecidos. Tantos privilegios, tantos ojos buenos ante mí, tanta mano noble, tanta dedicación, tanta colaboración.
Pido perdones, paz, amor, para sus almas grandes, sus brazos generosos, su tiempo a mí donado, sus labios comprensivos.
Lámparas que me iluminaron, guías cálidas, orientadores benevolentes.
Yo, egoísta, selecto, contradictorio, despótico, cuando no insensible e incomprensivo, también torpe, injusto, cruel, felino.
Ellos, Sujetos y Objetos de mis mejores pensamientos y oraciones.