ENTRE SERENATAS Y SONATAS DE BACH.-
Por Guillermo R. Gagliardi.
Doble Concierto para clave y piano en mi bemol. ‘Allegro’ simpático, extenso, estructurado.
El clave sugiere el paso. El piano: el aire, el ambiente, fresco, grácil.
Los instrumentos transmiten ideas morales: Bondad, Claridad, Temperancia.
Y notas lúdicas. Combina pensamiento con acción. Quietud, con movimientos..
Ayuda, esclarece, sostiene.
El ‘larghetto’ insta a la reflexión. El piano nos introduce en otro ambiente mental, con notas trágicas y de suspenso del aliento.
El ritmo se aminora. No hay un pleno instrumental..
Casi romántico. Elegíaco. ¿Despedida?. ¿Dolor?...
En el “Presto” nueva aceleración. Ecos otra vez.
Eglógico, de incomparable fineza en la flauta.
El bajo continuo parejamente acompaña.
Ingresamos a otro planeta, es crítico, filosófico en su intención. Se detiene el tiempo en un delicado “minuet”.
Con ceremonia y meditación. Gravedad. Sopesa experiencias y desdichas.
Lentificación externa que exige doblemente, concentración y esfuerzo de comprensión, de audición.
Individualidad, conciencia personal.
Desciende en el ‘moderato’. Semeja un monólogo, obsesivo. Requiebros, pensamientos reiterativos y oscuros.
Inquietud y suspenso. Advierte.
Paisaje psicológica, es lo que pinta ahora.
Música nocturna, de soledad meditabunda. Con significativos silencios.
El mundo interior no se detiene, sí se aletarga visiblemente.
Casi no habla, apenas sugiere, en tono menor.
La mente vuelve en sus pensamiento, en un diálogo casi apagado, con matices opacos.