lunes, 23 de enero de 2012

                                      DOBLE  HERENCIA.-

 

                                               Por Guillermo R.  Gagliardi.-

 

A medida que voy repasando mi vida con mis padres, a través de la reflexión y el sentimiento llegué a algunas conclusiones distintivas.

 

De mi padre (rey de mi infancia y juventud) me  queda el amor a la música clásica, la cultura del libro y la Bondad como sostén principal de mis actos y pensamientos.

El amor por los niños. La limpieza. La virilidad en los actos, la delicadeza del arte y la emoción en las relaciones humanas.

 

El aprecio de los placeres y la estética. La simpatía y su conquista.

El gusto y pasión por saber la historia y caracteres de las religiones del mundo, por la historia y las biografías. Siempre me recordará la superioridad de la Música, la Ciencia y la Técnica alemana.

 

De mi madre (reina de mi adultez y madurez)     me ha  dejado la experiencia vital, la paz, el perdón, la comprensión del ser humano, la piedad, la armonía, la actividad, el trabajo y el orden..

 

El entendimiento de la enfermedad y la vejez. La defensa como individuo y de  la familia. La fineza espiritual. La Ética.

 Y el esfuerzo. La prolijidad, la presentación de las comidas, la cocina liviana. También el control, la autoridad, el confort de nuestro hogar.

Su particular misticismo, su mirada y sus maneras santas, pero firmes.


Publicado por leonino1950 @ 14:53
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